Sociedad

Perpetua para el asesino de Emilio Blanco

El entonces jefe de calle Fermín Basualdo fue condenado a perpetua por homicido agravado contra el chico de Chascomús, de 16 años. Todos los detalles. Documento: la sentencia completa.
23 de septiembre 2:05 PM

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La sonrisa de Basualdo junto a su abogado defensor. La madre de Emilio se mostró dolida por el arresto domiciliario.



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Por Gabriela Urrutibehety
g.urruti@entrelineas.info

La Cámara de Apelaciones de Dolores condenó a prisión perpetua al ex policía Fermín Basualdo por el delito de homicidio agravado por alevosía contra Emilio Blanco, ocurrido en Chascomús, el 28 de setiembre de 1997.  De todos modos, mantuvo para Basualdo el régimen de prisión domiciliaria por monitoreo electrónico, del que venía gozando hasta el momento.

En los largos fundamentos, el tribunal integrado por los doctores Juan Pablo Curi, Diego Olvera Zapiola y Luis Nitti, consideró acreditado que Basualdo “junto a otras personas interceptó en la vía pública a Emilio Blanco” y que “con posterioridad a ello el imputado y la víctima estaban en la dependencia policial, espacio físico donde al menos se produjeron algunas de las lesiones que desencadenaron la muerte del menor”.

El colmado hall de tribunales, frente a la puerta de la sala de audiencias.
Fue considerada de vital importancia la pericia que determinó la compatibilidad de una fibra hallada en una daga perteneciente al policía con otras presentes en el pulóver de la víctima al ser hallado junto a las vías del tren. Esta prueba, considerada como “elemento de cargo irrefutable”, para el tribunal “también arroja convicción total sobre la causa de la muerte de Emilio Blanco, descartándose rotundamente el fallecimiento como consecuencia de un accidente ferroviario. Por el contrario, fue fuertemente golpeado, padeció diversas lesiones y fue ubicado en un lugar para recrear una escena distinta de aquella donde realmente soportó tal descalificable agresión corporal que le provocó la muerte”.

En ese sentido, insistió el fallo en que “el imputado estuvo en tres momentos y en tres lugares determinados y concluyentes para demostrar la vinculación con el evento que se le reprocha. En la vía publica en la misma franja horaria y lugar en la cual se movilizaba el menor; en la dependencia policial en un lapso temporal  comprendido con aquel determinado por los peritos médicos sobre el posible horario de la muerte y en las vías del ferrocarril donde finalmente fue encontrado el joven sin vida”.

Emilio Blanco tenía 16 años cuando fue torturado y asesinado.
En los fundamentos, se sostuvo que “Basualdo estaba en condiciones materiales de llevar adelante tal empresa criminal, ya que debido a su función policial más precisamente como Jefe del Servicio de calle, tenía conocimiento, experiencia y habilidad para interceptar, reducir y disponer de una persona que se encontraba caminando por la vía pública en horario nocturno”.

Pero también que Basualdo, “al momento de planificar la ejecución del hecho conocía acabadamente el marco de informalidad y desorden en que se desarrollaban las tareas cotidianas en la Comisaría de Chascomús, inmersas por completo en una desidia legal reflejada en la manera de asentar los movimientos internos de la citada dependencia”.

Finalmente, los jueces consideraron que Basualdo también ejerció “un evidente rol activo en los albores de la investigación para lograr desvincularse del luctuoso evento del que fue protagonista”. Al terminar la audiencia, Basualdo sólo declaró a la prensa “no me condenó la justicia”, en tanto que la madre de Emilio, Mónica se manifestó sumamente dolida por la condena de arresto domiciliario.