Deportes

Gabriel Krause, el padre de los futuros campeones argentinos

Dirige la Escuela Municipal de Taekwondo de La Costa, que ya formó más de 100 campeones en treinta años de trabajo. “Me siento muy valorado”, dice con orgullo. Una historia para leer.
13 de abril 9:58 AM
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Gabriel Krause en la sede del Centro Deportivo Santa Teresita, que la Municipalidad inaugurará en mayo.

Hace 41 años, Gabriel Krause sufrió una lesión en su pierna jugando al futbol. El médico que lo atendió, que era entrenador de taekwondo, aconsejó a su madre llevarlo a practicar esta disciplina que era buena para la recuperación, las articulaciones y encontrar un equilibrio.
 
Así fue como a los 14 años, el taekwondo se apoderó de su vida. Entrenando y muy pronto compitiendo, Gabriel Krause recuerda el pasado “Tenía 17 años cuando mi entrenador hizo que le prometiera que dedicaría mi vida a llegar bien lejos. En aquel momento no entendí lo que él veía en mí. Hoy cuando veo a alguien adelante y lo proyecto en todos los planos, entiendo bien a lo que se refería”. Cinco carreras universitarias quedaron en el camino. “Si bien el estudio era importante, no podía dejar de entrenar. El taekwondo paso a ser lo más importante en mi vida”, confiesa.
 
En 1986, Krause se instaló en La Costa y al año siguiente comenzó a dar clases en el club Mar del Tuyú en dónde el taekwondo empezó a crecer. Con 24 años formó la “Asociación de Taekwondo del Partido de La Costa”, reconocida en su momento por el intendente Juan de Jesús como institución intermedia y ya en 1988 surgieron los primeros cuatro campeones argentinos costeros. Actualmente el Partido de La Costa tiene 118 campeones nacionales.
 
“Ser primero del ranking en Argentina pasó a ser algo común para mis alumnos.Tuve 18 chicos en la Selección. En las primeras camadas, Matías Rubino, 5º en el mundial de Turquía ’94; Federico Trapani, bronce panamericano en Río 2003; Luciana Krause, bronce panamericano en México 2013 y medallas Sudamericanas en Perú 2015 de Agustín Krause y Joaquín Sack, quienes actualmente son titulares de la Selección Argentina”, cuenta con orgullo.
 
“Lo que buscamos desde la Escuela es formar chicos con valores”.
El apoyo de la Municipalidad de La Costa creció aún más cuando en 2013 se inauguró la Escuela Municipal de Taekwondo. Esta escuela permitió detectar talentos como el de Juana Fernandez, de 14 años, que comenzó a practicar en 2014 y en 2016 se consagró campeona nacional.
 
“Con una realidad social complicada pero con todo el apoyo recibido, le permitió a Juana colgarse una medalla internacional en Chile con la bandera argentina en sus hombros. Este programa funciona para rescatar a los chicos de la calle y funciona para proyectarlos a un nivel competitivo internacional”, afirma Gabriel.
 
Ahora, el Centro de Alto Rendimiento, impulsado por Juan Pablo de Jesús, funciona en el Polideportivo Municipal del barrio Las Quintas de Santa Teresita y cuenta con nutricionista, kinesiólogo, preparador físico y un psicólogo especializado en deporte. “La Costa es el único municipio de la Argentina que tiene más de un atleta en la Selección Nacional. No hay municipios en el país que apuesten al deporte como lo hacen acá”.
 
En dos oportunidades le ofrecieron entrenar la Selección Argentina, pero Krause es tajante. “De acá no me voy por más ofertas que me hagan. Me siento muy valorado profesionalmente y después de 30 años de trabajo, el reconocimiento me llegó con Juan Pablo (De Jesús). Tener un espacio exclusivo para taekwondo en el Centro de Alto Rendimiento es un honor. Tengo que seguir formando atletas que representen a La Costa y ese es mi mayor desafío”.
 
Al margen de los resultados que el deporte pueda dar, algo más profundo lleva a Krause a seguir adelante “Lo que buscamos desde la Escuela Municipal y desde el Centro de Alto Rendimiento es formar valores en estos chicos que van a ser los adultos del mañana en el Partido de la Costa. Transmitir pasión, compromiso, una vida sana, no transgredir y trascender en lo que eligieron”.
 
Este hombre que da clases 10 horas por día y dedica algunas más a lo institucional, no siente la carga del trabajo sino de la pasión. “He conseguido dos de las cosas más importantes. Vivir de lo que me gusta y en el lugar que elegí”, concluye.