Sociedad

La primera localidad del Partido de La Costa cumple 82 años

San Clemente del Tuyú fue fundada por aventureros que se animaron a vivir en un desierto de dunas y mar. Historia de pioneros y valientes. Lectura imperdible.
23 de noviembre 9:20 AM
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El tradicional Faro San Antonio, de San Clemente, comenzó a funcionar en 1892. Tiene 298 escalones y una altura de 60 metros.

Los orígenes, el sacrificio y el orgullo que significa formar parte de la historia de San Clemente del Tuyú es algo que todo nuevo residente y turista merece conocer. Sobre todo al celebrarse sus 82 años de vida.
 
Reconocido y asiduamente visitado por sus enormes playas, mar sereno y dunas gigantes, San Clemente fue el primer loteo del Partido de General Lavalle destinado a balneario turístico en 1935. 
 
Pero la historia se construye de a poco, con impulso, tenacidad y compromiso como la que tuvieron aquellos primeros hombres y mujeres que fueron pioneros en estas tierras arremetiendo contra todas las vicisitudes que se les fueran presentando.
 
Alrededor de 1925, la heredera de la Estancia El Tuyú, Hortensia Aguirre de Leloir, decidió con visión futurista construir casas de verano en la región, pero llegar a las costas era casi imposible, 200 kilómetros de tierra se tornaban intransitables en épocas de lluvia convirtiendo aquellos soñados viajes en odiseas. Recién en 1932 se logró consolidar el camino con conchillas desde Dolores hacia lo que sería San Clemente.
 
En 1934, José Pereira, un hombre de gran empuje y luchador de la vida, llega como capataz de estancia a realizar el reconocimiento de la zona y en un lugar que la gente de la estancia llamaba “Los Potreros de San Clemente” comienza la construcción de un ranchito. 
 
Mientras tanto, la familia Leloir cede parte de su estancia a lo que hoy es el Vivero Cosme Argerich, un predio del Automóvil Club Argentino para la inauguración del camping, un terreno para la iglesia y otro para el convento Inmaculada Concepción.
 
El 5 de abril de 1935, Pereira y su familia se instalan definitivamente en el lugar, contratado por el ACA para comenzar a preparar el espacio para poder recibir a los acampantes que comenzaron a llegar a estas tierras. Para el acceso, se creó un camino de tierra que comunicaba con la ruta, que hoy es la Avenida Talas del Tuyú. Al mismo tiempo, la familia Leloir realiza su primera construcción, una hostería que se llamaría Hostería San Clemente, y un molino para sacar agua a metros de la vivienda de los Pereira, quien durante el mismo año construye las edificaciones conocidas como "Los Ranchos de Pereira’’. En medio de esta vorágine se asigna como fecha de fundación de San Clemente el 23 de noviembre de 1935.
 
Pereira fue fundador de la Sociedad de Fomento y luego de la Sala de primeros auxilios. Y también el hotel Pereira, que fue una de las obras de su propiedad.
 
Quienes vieron nacer San Clemente fueron también mujeres que merecen ser nombradas como Rosa Bonhomía de Pereira y Catalina Nazer de Bueri, quien llegó acompañada por dos de sus hijos y construyeron el Hotel Bueri. En la actualidad la calle que pasa por su casa lleva su nombre.
 
Víctor Gasparotto fue otro de los pioneros que compró un lote y construyó el primer hotel que llevó su apellido. Al no tener luz eléctrica instaló un equipo generador a nafta y así fue el comienzo de la usina eléctrica en el lugar. Al poco tiempo se inauguró la cooperativa eléctrica que abastecía hasta un horario determinado y a finales de la década de 1930 se logró tener luz las 24 horas.
 
En 1938, Antonio Pérez Navarro comenzó transportando alimentos desde Dolores a La Costa tardando hasta 8 días en recorrer esos 130 kilómetros de caminos pantanosos hasta que en 1939 se instaló junto a su esposa e hijas construyendo una amplia casa de familia y negocio, convirtiéndose así en el primer comerciante que tuvo el pueblo. Y en 1939, Hugo Castellani fue el primer bebé nacido en San Clemente.
 
Cada uno con sus sueños y su vocación hizo que San Clemente fuera creciendo. Carlos Federico Macías fue uno de ellos, médico gaucho cirujano, al que llamaban “Mano Santa” pues curaba y hacia operaciones con instrumental rudimentario pero haciendo milagros por salvar vidas. Fue el primer director del Hospital de esta localidad, "Unidad Sanitaria" de San Clemente, a quien se le debe su creación en 1949. 
 
Homenaje aparte se merece Leopoldo Pilaría, nacido el 18 de enero de 1923, quien llegó a San Clemente junto a su padre, Graciano, el 27 de diciembre de 1937. “Poldo”, con apenas 14 años, se convirtió en ayudante del ingeniero Fernández, a cargo del amojonamiento y de esa manera comenzó a aprender a desempeñarse en aquel desierto inhóspito. “Cuando llegué no existía sombra”, describió con crudeza. Pilaría fue responsable de la forestación de la Avenida San Martín, el Vivero y gran parte de la ciudad de San Clemente. Pero su fuerte fue saber cosechar amigos con su simpleza, simpatía y solidaridad. Colaboró con todas las instituciones y fue reconocido en vida por todos sus aportes a la comunidad y su trayectoria social. Fue declarado Patrimonio Viviente de la Costa y en 2014, el intendente Juan Pablo de Jesús puso el nombre de “Poldo” al nuevo Polideportivo de la localidad. El hombre querido por todos los sanclementinos falleció el pasado lunes 20, a pocos días de este nuevo aniversario.
 
En la actualidad, la localidad cuenta con un puerto, ubicado en el extremo norte de la ciudad, la Reserva Natural Punta Rasa, en donde las aguas del Rio de la Plata se mezclan con el Mar Argentino, el Faro San Antonio con sus 298 escalones o su actual ascensor desde donde puede verse la belleza de la Bahía de Samborombom. Allí mismo hay una Estación Biológica a cargo de la Fundación Vida Silvestre Argentina, siendo el centro de interpretación de aves migratorias más moderno y completo de Sudamérica.
 
Su Muelle, construido en 1952, con una infraestructura de hormigón armado, 129 metros de largo y 4.5 metros de ancho. También cuenta con el Vivero Cosme Argerich, orgullo de todos los costeros, con una superficie de 36 hectáreas para disfrutar de la naturaleza. En su gran extensión se encuentran el jardín de los inmigrantes, la capilla de Itatì, la Escuela Municipal de Bellas Artes, el centro cultural Manuel Dorrego y El Club Social y Deportivo Cosme Argerich. 
 
La localidad también cuenta con la Fundación Mundo Marino y el complejo de Termas Marinas, haciendo en la actualidad que San Clemente sea uno de los lugares más visitados y productivos de la región, conservando la belleza de su naturaleza.