Sociedad

De qué tratará la Charla sobre Salud Mental en Dolores

Será este jueves a las 18.00 en el Centro Nivelador (Márquez 125) y se dará desde la perspectiva de los Derechos Humanos. Todos los disertantes y un lema: "Salud mental es cosa de todos".
06 de diciembre 9:02 AM
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"Salud mental es cosa de todos" será el eje de la charla desde la perspectiva de los Derechos Humanos.

Este jueves, desde las 18.00, se realizará una Charla sobre Salud Mental desde la perspectiva de los Derechos Humanos en el Centro Nivelador, ubicado en Márquez 125, Dolores con el lema "Salud mental es cosa de todos".
 
La jornada, organizada por la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, SUTEBA, la Red de Salud Mental y la Curaduria de la provincia de Buenos Aires, explicará el retroceso que implica el decreto modificatorio de la Ley 26.657 y sus implicancias en el sistema de salud.
 
Los disertantes serán: 
 
- Lic. Social Andrés Pastore - Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires - Miembro del Equipo Local de Revisión de la Ley de Salud Mental. 
- Lic. Psicología Juan Manuel Ojeda - Miembro de la Red de Salud Mental.
- Lic. Psicología Justo Lanz - Representante de la Asociación de Psicólogos de Dolores.
- Pablo Paz - Curador Oficial - Curaduría de Dolores.
 
Los puntos más preocupantes a tratar serán:
 
La modificación de la concepción de la salud mental como un proceso multideterminado por componentes históricos, socio económicos, culturales, biológicos y psicológicos, y reinstala el modelo médico hegemónico de perspectiva biologicista que resultó insuficiente para un tratamiento integral de los padecimientos mentales. Esta mirada habilita exclusivamente las “prácticas fundadas en evidencia científica” y excluye los aportes de disciplinas imprescindibles para la rehabilitación del padecimiento mental, como la terapia ocupacional, la musicoterapia, el arte, la enfermería, la psicología, los acompañamientos terapéuticos y el trabajo social, entre otras.
 
La reinstalación del manicomio bajo el nombre de “hospitales especializados en psiquiatría y salud mental” y admite el aislamiento pleno de personas a quienes vuelve a considerar “enfermos” como un tratamiento regido por el “arte médico”. De igual modo, habilita tratamientos en comunidades cerradas para las personas con consumo de drogas. En la misma línea, a la hora de determinar una internación compulsiva, sustituye el requisito de inminencia del daño para sí o para terceros y reinstala el concepto de peligrosidad ya que permite una evaluación basada en riesgos potenciales.
 
Lesiones y desnaturalización del derecho a una defensa técnica de las personas usuarias, y establece que los abogados defensores deben ponderar la opinión del equipo tratante para no inmiscuirse en el esquema terapéutico, circunstancia que desoye la voz y los intereses de la persona usuaria. Además, establece que el juez designará al defensor oficial impidiendo la actuación de oficio de acuerdo a la ley del Ministerio Público de la Defensa.
 
La reinstalación de la lógica del modelo tutelar de sustitución de la voluntad, al reconocer expresamente que una persona puede ser declarada completamente incapaz en franca contradicción con las disposiciones del reciente Código Civil y Comercial de la Nación y normas de superior jerarquía.
 
La quita de la competencia del Ministerio Público de la Defensa la designación de la máxima autoridad del Órgano de Revisión de la Ley y se la adjudica al Ministerio de Salud de la Nación. De esta forma la Autoridad de Aplicación de la ley será quien designe al responsable de ejercer las funciones de control sobre sí misma. A su vez, impone una nueva conformación plenaria que desequilibra la pluralidad de sectores y favorece mayorías médico hegemónicas.
 
La Ley Nacional de Salud Mental fue producto de amplios consensos y cambió el paradigma manicomial por un abordaje desde los derechos humanos que restituyó derechos.