Sociedad

El boom de la cerveza artesanal a través de un caso que pasó las fronteras de la región

El ejemplo de Peycer, la cervecería dolorense trascendió los límites y se comercializa en bares del Partido de La Costa, Chascomús, La Plata y Buenos Aires. Además, ejemplos e historias de exitosas fábricas de la zona.
09 de diciembre 11:57 AM
imag

Buena parte de los responsables de la cerveza Peycer, que desde Dolores ha llegado a bares de La Plata, Chascomús, el Partido de La Costa y hasta la ciudad de Buenos Aires.

Al calor del boom de la cerveza artesanal, Peycer es una de las marcas dolorenses que se está imponiendo en el mercado local, pero especialmente sorprende por su proyección a nivel regional y nacional.
 
Todo comenzó con “tres amigos que dijimos vamos a aprovechar el impulso que le está dando el Municipio al Parque Termal y pasamos de hacer cerveza casera a hacerlo más grande”, le explica Germán Pereyra, uno de los socios de la firma, al semanario de ENTRELÍNEAS.info.
 
Después de incorporar a la sociedad a una ingeniera en alimentos, encararon la idea a través del Parque Industrial, donde funciona una incubadora de empresas. La Municipalidad cedió uno de los módulos del galpón en comodato por tres años. “Eso nos dio un impulso para que arranquemos”, añade.
 
A fines de 2015 compraron los equipos y en febrero de 2016 empezaron con las pruebas. “De a poco hemos ido adquiriendo más equipos: tenemos uno de cocción de mil litros, cámara de fermentación, cámara de frío para maltación y para mantener la cerveza en condiciones”. Además están esperando que lleguen “tres fermentadores de acero inoxidable de mil litros cada uno, con control de temperatura electrónico, un equipo de frío, una bomba y un filtro para acelerar el proceso”.
 
En la actualidad están produciendo alrededor de cinco mil litros mensuales “y la intención es para diciembre poder llegar a 12 mil litros”, nos explica Pereyra. En esos momentos producen cuatro estilos: Blonde, una rubia bien suave; Irish Red, roja estilo irlandés; Porter, una negra muy amarga con gusto a café y una Honey que fabrican con miel de productores locales.
 
En la búsqueda de un toque distintivo, Peycer ahora está trabajando sobre un diseño especial de IPA, la Indian Pale Ale, la cerveza que se hacía con mucho lúpulo para que aguantara el viaje desde Inglaterra a la India. “Nosotros vamos a hacer una doble IPA roja, bien amarga”, cuenta Pereyra, sobre este proyecto que aún no ha entrado en el período de prueba.
 
La cuestión es que Peycer ya tiene varias vías de comercialización: dos bares en Dolores, otros en Chascomús, San Bernardo, Santa Teresita, La Plata, City Bell y hasta la ciudad de Buenos Aires. ¿Por qué hay un boom tan grande de cerveza artesanal? “La gente se cansó de tomar la cerveza industrial: Quilmes tenía una cerveza más o menos pero cuando la compró Brahma, creo que se llevaron toda la malta buena y dejaron toda la resaca. Además le ponen tanto conservante que hace doler la cabeza”, opina Pereyra.
 
“También se busca que la cerveza tenga más aroma, más sabor. La cerveza industrial se toma helada, en cambio la artesanal se busca que no sea tan fría para no tapar el sabor”, indica al tiempo una “clave” al beber una buena cerveza: “Se le tiene que sentir el olor, se le tiene que ver la espuma”.