12 OCT 2015 - 05:52 |
Sociedad
Filman una película en la cárcel de Dolores
Se llevó a cabo en agosto y fue filmada en el interior de la Unidad Penal Nº 6 de Dolores, con la dirección de Pedro Speroni. Más detalles.

Pedro Speroni es un joven cineasta que en estos días acaba de finalizar el rodaje de un filme mezcla de documental y ficción cuyos protagonistas son internos de la Unidad Penal Nº 6 de Dolores.
Desde el mes de abril, Speroni estuvo haciendo la preproducción y generando vínculos con los internos. El rodaje se llevó a cabo durante tres semanas de agosto y ahora está encarando la etapa de edición.
La historia comenzó con un corto que Speroni filmó sobre la vida de las mujeres que visitan a sus maridos en la cárcel del barrio porteño de Villa Devoto. Este corto fue proyectado en el BAFICI y en Francia. A partir de él, un productor, “Fito” Baqué, lo tentó con la idea de filmar dentro del penal de Dolores y ahondar en la temática. “Lo que más me llamó la atención es cómo dentro del penal se van formando una identidad”, explica Speroni de su experiencia con el proyecto: “Y eso es un poco lo que todos buscamos”, resume.
En el filme hay tres protagonistas: a lo largo de la película, Nicolás espera un hijo concebido en la cárcel; el niño nace y, cuando espera poder ir a verlo, no le llega nunca la resolución del juez. La otra historia es la de Iván, un boxeador que sueña ser campeón mundial. Iván logra concretar una pelea, que realmente se hizo en un club de la ciudad, gana, pero también termina adentro. Y la última es la historia de Daniel, que ha estado muchos años preso y está montando una obra de teatro que ha escrito y uno de los actores es Nicolás. “Son pequeñas historias que van tomando dimensión y terminan en Navidad, con todo lo que eso implica para quienes están presos”, explica el director.
El filme tiene como título tentativo “La Nave”, en referencia a los barcos que los internos suelen construir en la cárcel, que funciona como símbolo del traslado hacia otro lado, hacia la libertad. “Uno tiene prejuicios, y después resultó una experiencia increíble. Fue una experiencia de gran afinidad”, dice Speroni. “Ellos confiaron mucho y por eso no los podés defraudar: en casos como estos se pone en juego la honestidad de uno como ser humano frente al otro que te da tanto”.
A la hora de los agradecimeintos, Speroni pone de relieve la actitud del juez Luis Nitti y del jefe de la U6, Miguel Barbieri, así como la de Néstor Franco, director de la Juventud de la Municipalidad de Dolores.






