Lunes 19 de abril de 2021
28/04/2019 - 23:22 | Noticias | Sociedad

El caos ABSA: los problemas llevan a pensar hasta en una municipalización del servicio

Informe. Cada vez son más los municipios que entienden que es una salida ante la falta de respuesta provincial.

La idea de municipalizar el servicio de agua potable está en Dolores, un gobierno de Cambiemos, pero también en otros municipios de distintos colores políticos.

El servicio de agua potable en Dolores ha sido siempre un problema. Para la ciudad, ABSA se aprovisiona del líquido a través de tres fuentes: un acueducto que data de la década de 1940 que viene de Ayacucho, una serie de pozos en los alrededores de la ciudad y una planta que potabiliza el agua del canal 9. Ninguno de estos sistemas alcanza, básicamente porque toda la red está en mal estado y el acueducto es altamente deficiente por su antigüedad. 

Las quejas contra ABSA son innumerables y recurrentes. Todos los veranos,  barrios enteros no tienen suficiente presión y carecen del mínimo servicio necesario. En febrero de este año el procurador general Julio Conte-Grand dictaminó a favor de la acción de amparo promovida por usuarios de Dolores afectados por el deficiente servicio de agua potable brindado por ABSA y la provincia. El caso está en la Corte, a la espera de resolución. 

El intendente Camilo Etchevarren en numerosas oportunidades manifestó la intención de municipalizar el servicio, pero la cuestión no se ha resuelto. Desde la municipalidad insisten en reclamar primero al organismo provincial la puesta a punto de obras, pero desde La Plata no hay ningún tipo de avance ni respuesta en un año en el que la obra pública aparece en franco retroceso y parálisis.

La idea de municipalizar el servicio de agua potable está en Dolores, un gobierno de Cambiemos, pero también en otros de distintos colores políticos. El peronismo gobierna en el Partido de La Costa, uno de los distritos con mayor cantidad de habitantes de la quinta sección. Allí la propia Vidal prometió la obra de agua potable en la campaña de 2015. Sin embargo, en su última visita a Mar de Ajó admitió que no podrá cumplir con esa promesa.

Todo pese a que el gobierno bonaerense incluyó en el presupuesto de 2018 la obra de agua potable. Es decir, separó el dinero para realizar la fastuosa obra. Sin embargo, Vidal no tomó la decisión de comenzar nunca la obra. En ciertas zonas de Santa Teresita el agua está salinizada pero desde La Plata no han dado respuesta. Desde la gestión del intendente Juan Pablo de Jesús nunca dejaron de trabajar buscando una solución. Podría haber novedades pronto