Domingo 25 de agosto de 2019
18/07/2019 - 20:06 | Noticias | Sociedad

Padres de otro bebé fallecido en Miramar piden que revisen si está el cuerpo en la tumba

Fue tras el hallazgo de prendas durante el rastrillaje en busca del cadáver de Ciro Lescano. Se intenta determinar si son de otro niño, fallecido meses atrás en un accidente doméstico.

Hoy se realizó la segunda jornada de rastrillajes en la zona del cementerio y el vivero dunícola (foto: La Capital).

Durante la requisa policial realizada en inmediaciones del vivero dunícola “Florentino Ameghino” en busca del cadáver de Ciro Lescano (4 meses) robado del cementerio de Miramar, aparecieron al menos dos prendas –una camisa y una bermuda de jean- y ahora se investiga si pertenecen a otro menor sepultado meses atrás, dio a conocer La Capital.

Este dato le sumó una alta cuota de incertidumbre y preocupación al caso actual, por lo que se espera que los familiares reconozcan la ropa (sólo lo hicieron a través de las fotos publicadas en Facebook por la madre de Ciro), y no se descartan nuevas diligencias para la exhumación de la otra tumba con el objetivo de comprobar si el cadáver está allí.

Si bien no se dieron demasiados detalles, esa indumentaria pertenecería a un niño de 2 años fallecido en febrero pasado tras caérsele un televisor en la cabeza. Los padres de ese niño hicieron la denuncia en la sub DDI y todo fue remitido al fiscal Alejandro Pellegrinelli.

Hoy se realizó la segunda jornada de rastrillajes en la zona del cementerio y el vivero dunícola. Mientras tanto la sub DDI Miramar ya obtuvo los testimonios de los empleados municipales de la necrópolis y ahora continuarán los familiares del pequeño Ciro –falleció de un paro cardio súbito– y cuyo cuerpo habría sido extraído de la tumba entre el 5 y el 8 de julio.

Su madre cree “que el cuerpo fue robado un día después del entierro de Ciro”, ya que vio “desórdenes en la tumba”.

Paralelamente, la jornada de rastrillajes de ayer tuvo la participaron de unos 60 efectivos de distintas fuerzas de seguridad y otros judiciales, con la apoyatura de perros especializados en búsqueda de rastros humanos, traídos desde Tandil.

De acuerdo a lo relatado por Pellegrinelli, “el robo del cadáver ocurrió poco tiempo después de haber sido enterrado, lo cual abona la hipótesis mencionada. Es que, si se tratara de un hecho extorsivo, debería haber existido la exigencia de dinero a la familia para la devolución del cuerpo”.