Martes 18 de febrero de 2020
02/09/2019 - 09:20 | Noticias | Sociedad

A los 101 años, murió el “Gordo” Rípodas

El legendario vecino dolorense falleció ayer. Sus restos serán inhumados hoy a las 11:00 en el cementerio local, previo oficio religioso. ¡Hasta siempre, Argentino José Napoleón Rípodas!

Para Argentino Rípodas –aquí junto a su hermana Nélida– el secreto de la longevidad era el trabajo y el buen humor.

Pertenecientes a un linaje de que se caracteriza por la longevidad, los Rípodas forman una nutrida familia (criaron 11 hijos e hijas) de Dolores y toda la zona. “Teníamos una maestra que vivía en casa y nos daba clases a nosotros y a dos primos”, le contó el “Gordo” a Entrelíneas respecto de la vida de principios del siglo pasado en la zona.

Vivieron en el campo que tenían en General Guido, donde hacían todo tipo de tareas: cuidaban la quinta, el monte de frutales, las papas,  ordeñar las vacas, esquilar las ovejas, hacer queso y manteca. “A los 15 años mi padre me puso de puestero, solo, a cuidar 1.500 hectáreas de campo, llenas de vacas y ovejas”, rememoró a los 100 años, con una lucidez impresionante.

En la década del 40, cuando sus padres construyeron una gran casa en la ciudad –donde hoy funciona la Policía Federal- se mudaron al pueblo. En realidad, los hombres siguieron en el campo: “Yo estuve en el campo hasta los 84 años, cuando me caí y ya no pude andar a caballo”, recordaría Argentino.

El trabajo y la educación no le quitaron lugar a la diversión. “Para los carnavales nos disfrazábamos y salíamos en un carro con un viejo que tocaba el acordeón. Íbamos a una casa en la que había muchas mujeres, bailábamos un rato y después íbamos para otro lado”, recuerda el “Gordo”, que ante la falta de una mejor propuesta, apelaba al ingenio para disfrazarse: se ponía la ropa de todos los días al revés y una careta hecha con un trapo con agujeros para los ojos y la boca. El baile fue una gran compañía: “Una vez que iba de resero a Castelli con las ovejas –te llevaba tres o cuatro días- llegué a una casa a las 9 de la mañana y me puse a bailar”.

Argentino se mantenía permanentemente informado: leía el diario y desde las 6:00 se prendí a la radio: escuchaba un rato Radio Mitre, otro poco Radio Las Flores, después pasaba a la radio de General Conesa y continuaba hasta el mediodía con radios dolorenses.

En las elecciones legislativas de octubre de 2017 se presentó a votar en el Colegio Nacional pero no figuraba en el padrón, por lo que tuvo que volverse, con sus 100 años, a su casa. Aunque lo tomó tan bien que consideró que “seguro pensaron que me había muerto”, dijo a modo de broma. Su buen humor, decía, fue justamente uno de las claves de su vital longevidad.