Martes 29 de septiembre de 2020
10/02/2020 - 19:02 | Noticias | Sociedad
El caso Fernando Báez Sosa

Cómo fueron los hechos que terminaron con la muerte de Fernando Báez Sosa

La fiscal Verónica Zamboni, en su pedido de prisión preventiva, compuso un cuadro de los hechos: cómo mataron a Fernando y luego intentaron ocultar su accionar.

Thomsen y compañía se retiran del lugar de la golpiza. Detrás, tendido, el cuerpo casi inerte de Fernando (foto: captura video).

“Caducó”. Esa fue la palabra que utilizó Lucas Pertossi para comunicarle al grupo de amigos el resultado de la pelea en la que acababan de verse involucrados. “Caducó”. El rugbier que volvió a ver qué había pasado con el muchacho al que habían dejado tirado frente a Le Brique luego de una fenomenal golpiza, comunicó así que el resultado había sido la muerte de Fernando Báez Sosa.

Luego Ciro Pertossi organizó el pacto de silencio en el mismo grupo de WhatsApp: “Chicos, no se cuenta nada de esto a nadie”. Y poco después subieron fotos comiendo en McDonald's, con ropa diferente a la que habían usado poco antes.

La pelea había sido filmada desde muchos ángulos: las cámaras del boliche, las de la calle, la de una persona que estaba en el lugar y la del propio Lucas Pertossi. Allí se puede observar claramente cómo Fernando, que se había quitado la camisa porque se la habían roto al sacarlo del boliche, es agredido desde atrás, golpeado cuando cae de rodillas, tirado en el piso y luego pateado de modo que desde la vereda es llevado hacia el cordón. De la golpiza participaron al menos cinco de los imputados. Mientras tanto, los otros arremetían contra los amigos de la víctima que intentaban defenderlo. 

Respondiendo a las arengas de “dale, golpealo”, en un momento dado, uno de los agresores, Máximo Thomsen, le levanta la cabeza de los pelos y grita: “Quedate tranquilo, me lo voy a llevar de trofeo”.
 
En algún momento alguien advierte que todo está muy mal y los agresores se van. Alguien le hace RCP a Fernando. Llaman a una ambulancia que lo traslada al hospital. Nada puede hacerse por salvarle la vida. La autopsia demostrará que Báez Sosa sufrió un shock neurogénico debido a traumatismos graves de cráneo. Tenía heridas en toda la cabeza y el abdomen, principalmente, así como en otras partes del cuerpo.

Estos datos surgen del dictamen de la fiscal Zamboni al solicitar la prisión preventiva de Ciro Pertossi y Máximo Thomsen como coautores de esta muerte y al nombrar a Enzo Comelli, Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Blas Cinalli, Matías Benicelli y Ayrton Viollaz como partícipes necesarios.

EN LE BRIQUE
Todo comenzó con un empujón en un boliche colmado, cuyas entradas anticipadas costaban 700 pesos con consumición. Estaba previsto el show de Neo Pistea. A raíz de unos empujones, se armó la pelea que culmina con la gente de seguridad sacando del boliche a los rugbiers y a Fernando y sus amigos, por puertas diferentes.

Es en la vereda donde entre las 4.40 y antes de que se hicieran las 5 de la mañana, se desarrolla todo el drama. Fernando estaba acomodándose la camisa porque se la habían arrancado al sacarlo del boliche. Ciro Pertossi le pega una patada de atrás. Alguien grita: “A ver si volvés a pegar, negro de mierda”. Son siete los que intervienen en la agresión, tanto pegándole a Fernando, en notable inferioridad de condiciones, como agrediendo a los amigos que intentaban ayudarlo.

Un testigo relata que, una vez que cayó inconsciente, Thomsen le da dos puntinazos en la cabeza, le pega una tercera patada, lo agarra de los pelos y le pega dos o tres patadas más. Mientras tanto, gritaba: “Dale cagón, levantate”. Lucas Pertossi filmaba todo hasta que interrumpió la filmación para sumarse a la agresión. 

CHUPARSE LOS DEDOS
Después de golpear y dejar tendido a Fernando Báez, los agresores salieron en dirección a la casa que ocupaban. Fueron interceptados por personal policial que había llegado después al lugar sin conocer que eran culpables. Los interrogaron y aparentemente negaron todo. Pero las cámaras del supermercado en donde se habían detenido a reagruparse, mostraron lo que intentaban ocultar: cómo se trataban de limpiar las manos e, incluso, como se chupaban los dedos presumiblemente para limpiarse restos de sangre. Cuando fueron detenidos, todos tenían heridas, con excepción de Juan Pedro Guarino, que mostraba sólo una quemadura de cigarrillo.

La cámara del supermercado toma a cinco, pero la fiscal reconstruye el trayecto que hicieron sumando testimonios de la empleada del hotel de enfrente, que los oye hablar. Luego, a las 5.10, las cámaras del McDonald's muestran a Thomsem, Lucas Pertossi, Blas Cinalli y Alejo Milanesi. Thomsen y Pertossi tenían otra ropa.

LA LIBERACIÓN DE MILANESI Y GUARINO
Según la fiscal, Milanesi no pudo ser ubicado en el lugar de la agresión. No hay cámaras, ni las de la calle, ni las de Le Brique o de otros negocios del barrio ni las de los particulares que filmaron, que lo tomen, aunque tiene heridas en las manos.

Guarino aparece en la filmación de Pertossi al salir de Le Brique y un solo testigo lo ubicó en las inmediaciones del lugar de los hechos. No fue filmado agrediendo sino caminando y en los celulares no hay mensajes suyos. 

Por estas razones, la fiscal ordenó que fueran liberados aunque siguen vinculados a la causa.