Sábado 01 de octubre de 2022
09 APR 2020 - 18:09 | Sociedad

Semana Santa: cuándo no se puede comer carne y por qué, según la religión

La historia de una tradición. Cuándo, cómo y quiénes están obligados a cumplirla, según la ortodoxia católica.

"Si no puedo hacer un ayuno total, al menos hay que hacer un ayuno humilde pero verdadero", asegura el Papa Francisco.

Una de las tradiciones católicas más extendidas es la prohibición de comer carne vacuna el Viernes Santo, como muestra de acompañamiento al sacrificio de Jesús en el día que se conmemora su crucifixión. Aunque en rigor, si se cumple a rajatabla con ciertos textos bíblicos, deberían también incluirse el primer viernes de Cuaresma y el Miércoles de Cenizas, aunque también, según la más rígida ortodoxia, esta prohibición incluiría a todos los viernes de vigilia. El Código de Derecho Canónico de 1983, por su parte, señala que todos los viernes del año y el período de Cuaresma son días de penitencia en toda la Iglesia. Estos días se sostiene que la abstinencia de carne u otros alimentos deben ocurrir los viernes a lo largo del año.

Todas las personas mayores de 14 años y hasta los 60 años están obligados a la ley de la abstinencia. La Semana Santa, para el catolicismo, representa la pasión, muerte y resurrección de Cristo, una celebración central para el rito cristiano. Para esta religión, se llama Cuaresma al período de cuarenta días previos a la Pascua de Resurrección. La Cuaresma comienza el Miércoles de Cenizas, esto es, el día que sigue al Carnaval. Es un tiempo de preparación, de arrepentimiento y de penitencia. 

La carne roja representa el cuerpo de Cristo crucificado aunque según algunas interpretaciones, también significa lujo, por cuanto la carne roja era muy cara y se asociaba a festines y festejos. Por su parte, el pescado no tiende a asociarse con los festines de celebraciones en las que se suelen consumir carne de mamíferos o aves. Se dice que en un documento del Papa Pablo VI se utilizaba la palabra «carnis», que en el latín se refiere específicamente a los mamíferos y las aves. Es por eso que el pescado ha sido aceptado como comida para el Viernes Santo.

Según los historiadores, ya desde el siglo I los primeros cristianos seguían esta costumbre de abstinencia. De cualquier manera, la idea es hacer un sacrificio y por ello comer un plato austero, una sola vez al día, simboliza participar del sufrimiento de Jesús. En este sentido el papa Francisco ha dicho que "el ayuno no es comer los platos de la Cuaresma. ¡Esos platos hacen un banquete! Ayunar no es cambiar los platos o hacer el pescado más sabroso, eso sería continuar el Carnaval. Nuestro ayuno tiene que ser verdadero. Y si no puedo hacer un ayuno total, ese que nos hace sentir hambre hasta los huesos, al menos hay que hacer un ayuno humilde, pero verdadero".

Así como el viernes es un día de abstinencia, el domingo de Pascuas es un día de celebración en el que se festeja la resurrección de Jesús y se deja de lado el ayuno para celebrar con un festín.