Martes 09 de agosto de 2022
30 JUN 2022 - 13:37 | Sociedad
Sociedad

El primer ingeniero aeroespacial argentino es bonaerense

David Williams Rogers es un joven de 24 años nacido en La Plata que acaba de egresar de la UNLP como el primer ingeniero aeroespacial en la historia del país

Con inusitado interés en todos los medios nacionales se habló y escribió profusamente sobre el ingeniero David Williams, un joven de 24 años, nacido en Gonnet que acaba de alcanzar la meta de todo estudiante universitario: recibirse.

Pero haber llegado a tener ese título de grado para David no es lo mismo que para otros miles de argentinos, porque él es el primero en graduarse con el diploma que dirá "ingeniero aeroespacial" de toda la historia en la educación argentina.

La carrera no existía hasta hace 3 años en ninguna casa de altos estudios, pero las autoridades de la Universidad Nacional de La Plata decidieron crearla, derivándola de la ya existente ingeniería aeronáutica.

La nueva especialidad que eligió David Williams alcanza unas especificidades que van más allá de la atmósfera: es decir, llegan hasta la inmensidad del espacio exterior, con las particularidades que requiere cualquier diseño pensado para ese inmenso universo, con condiciones físicas muy diferentes a las que estamos habituados más cerca de la superficie de la tierra.

Williams es becario del Centro Tecnológico Aeroespacial de la UNLP, que está desarrollando un satélite que podría ser lanzado el año próximo, y cuya misión será "estudiar las características del suelo, analizar el agua, detectar incendios u observar los cambios meteorológicos, entre otras alternativas"

Entrevista del portal Infocielo:

¿Sabías que ibas a ser el primer ingeniero aeroespacial en recibirte de una carrera que nunca se había dado en la Argentina?

"No, no. Me enteré cuando terminé de exponer el trabajo final. La verdad que no, no me lo esperaba. Me considero Igual que cualquier graduado en ingeniería, con capaz la curiosidad, y también la suerte, de haber sido el primero en una carrera nueva".

¿ Tenés idea de cómo está Argentina en lo que te especializaste, la Ingeniería aeroespacial?

"Sí, hay bastante trabajo relacionado a la actividad espacial. Me parece que lo que le falta es difusión sobre todo. Pero por ejemplo: en la facultad nuestra se hace muchísimo trabajo en muchos satélites que después la CONADU o el INVAP han lanzado. Así que al menos, lo que te puedo contar desde mi facultad, es que tanto de los profesores como de colegas míos, ahí en el laboratorio, la gran mayoría han trabajado en proyectos espaciales".

¿Y para que servirán esos satélites?

"Para Internet; todo lo que sea comunicaciones; también podés hacer observación terrestre, que eso le sirve mucho al campo para ver cómo están las cosechas, la tierra y demás. Sí, tiene muchas aplicaciones".

"Antes la carrera se llamaba ingeniería aeronáutica, pero también se hacía desarrollo espacial desde la facultad. Entonces se buscó cambiarle el nombre y meter algunas materias más específicas del carácter espacial. La aeronáutica vendría a ser el mismo desarrollo, pero para aeronaves, o sea las que vuelan dentro de la atmósfera".

¿Cómo te ves dentro de 20 años?

"No, no se ni qué voy a hacer mañana. No te podría decir en 20 años".

¿Qué hace un Ingeniero Aeroespacial y cuál es tu rol actual?

"El campo de acción del ingeniero espacial es bastante amplio, y así también es la carrera que que se da en la Facultad de Ingeniería de La Plata. Tenés por un lado todo lo que es análisis y diseño estructural desde el punto de vista aerodinámico. Después también ves mucho de motores, y también tenés una rama que es más aeronáutica, que es la parte de la infraestructura de aeropuertos", señaló.

"Pero capaz lo que llama más la atención es la parte espacial, y la ventaja en nuestra facultad es que tenés ahí el Centro Tecnológico Espacial que es un laboratorio que depende de "la facu", del Departamento de Aeronáutica, y justamente es donde estoy yo como becario. Te permite aplicar los conocimientos teóricos que viste en clase para proyectos de carácter espacial".

"Yo ahora estoy participando en el proyecto de satélite universitario, que lo dirige Sonia Botta, que además fue mi directora del trabajo final, y es mi directora de beca, y estamos ahí con el satélite que pesa 5 kg".

"Un nanosatélite es un satélite que pesa entre 1 y 10 kg más o menos, así que son mucho más chicos de los que estamos acostumbrados a ver por tele, y también más baratos. Se hacen en mucho menos tiempo, además".

¿Tenemos tecnología para lanzarlos?

"No. Actualmente no, por eso hay que recurrir a compañías del exterior, y es un tema, porque es muy caro el lanzamiento de satélites".