El nene de 5 años que se descompensó gravemente en Las Toninas recibió el alta tras 70 días de lucha
Una severa complicación surgida dos meses después de una operación de apendicitis le provocó un shock séptico, falla multiorgánica y lesiones en la piel. Los médicos llegaron a advertir que podía no resistir más de 24 horas, pero Julián Pretonari logró recuperarse y ya volvió a su casa junto a su familia.

“Está como si nada hubiese pasado. Tiene una fuerza increíble”, describió Mariano, el papá de Julián.
Después de más de 70 días de internación y de una lucha que conmovió a miles de personas, Julián Valentín Pretonari, el nene de 5 años que sufrió una gravísima descompensación durante unas vacaciones familiares en Las Toninas, recibió el alta médica del Hospital de Pediatría “Juan P. Garrahan” y regresó junto a su familia a su casa de Berazategui.
El caso había generado una fuerte conmoción desde comienzos de enero, cuando el niño comenzó con un intenso dolor abdominal mientras la familia se encontraba de vacaciones en el Partido de La Costa. Lo que parecía un cuadro aislado terminó derivando en una situación extrema, con compromiso de múltiples órganos y un pronóstico inicial devastador.
Según relató Mariano Pretonari, papá de Julián, el origen del cuadro estuvo en una complicación muy poco frecuente surgida dos meses después de una operación de apendicitis. “Le pasó lo que le pasa a uno en un millón: la cicatriz interna quedó pegada al intestino, lo abrazó y lo retorció. Eso se fue inflamando y quedó bloqueado, hinchado, sin dejar pasar la materia fecal”, había explicado a Canal 8 de Mar del Plata a mediados de enero.
Esa obstrucción terminó provocando la perforación del intestino y una infección generalizada. A partir de allí, las bacterias avanzaron sobre el organismo y desencadenaron un shock séptico con falla multiorgánica, además de severas lesiones cutáneas.
En un primer momento, Julián fue atendido en el Hospital Municipal de Santa Teresita y luego derivado al Hospital de Mar de Ajó, donde los profesionales intentaron determinar el origen del cuadro. Sin embargo, ante el rápido agravamiento de su estado, fue trasladado al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, donde quedó internado en terapia intensiva.
Fue allí donde la familia recibió el parte más duro de todo el proceso. “Nos dijeron que le quedaban 24 horas de vida”, recordó su padre tiempo después, al reconstruir uno de los momentos más angustiantes de la internación.
Pese a ese panorama, Julián comenzó a mostrar signos de recuperación. Su evolución fue lenta, compleja y exigió nuevas intervenciones médicas, pero con el correr de los días el cuadro empezó a revertirse. Durante ese período, familiares, amigos y vecinos realizaron una vigilia frente al Hospital Materno Infantil y multiplicaron las cadenas de oración y los mensajes de apoyo.
“Empapelamos todo Mar del Plata con carteles, íbamos por las playas pidiendo por él. La fe siempre estuvo por delante”, contó Mariano, al recordar el acompañamiento recibido durante esas semanas.
Más adelante, durante el tratamiento, los médicos detectaron además una duplicación del intestino, una condición poco frecuente que obligó a profundizar los estudios y a planificar nuevas intervenciones. Por las lesiones en la piel desarrolladas como consecuencia del cuadro, Julián fue finalmente derivado al Hospital Garrahan, en la Ciudad de Buenos Aires, donde recibió atención especializada.
“Allí nos atendieron muy bien. Los médicos no podían creer cómo se iba recuperando. Verlo hoy jugar es algo increíble”, expresó su papá en una entrevista con Radio Brisas de Mar del Plata.
Tras más de dos meses de internación, Julián recibió finalmente el alta y ya se encuentra nuevamente en su casa. Según relató la familia, el nene atraviesa una recuperación favorable, con mucha energía y ánimo para retomar de a poco su rutina cotidiana.
“Está como si nada hubiese pasado. Tiene una fuerza increíble”, resumió su padre.
La próxima semana, incluso, Julián volverá al jardín. De todos modos, el proceso médico todavía no terminó: el 28 de mayo deberá someterse a una nueva cirugía para la reconexión del intestino, ya que actualmente utiliza una bolsa provisoria.
Durante todo este tiempo, la familia recibió innumerables gestos de solidaridad, especialmente en Mar del Plata, ciudad que fue clave en las primeras etapas del tratamiento. “Prometimos volver para agradecer todo lo que hicieron por nosotros. La gente fue increíble, sentimos que tocamos muchos corazones”, expresó Mariano.











