Ola Polar: pautas para evitar el incremento de infecciones respiratorias en niñas y niños
Con la llegada del frío extremo y las bajas coberturas de vacunación que se vienen registrando en buena parte de la población, el Ministerio de Salud de la Provincia advierte sobre la necesidad de una mayor vigilancia de los adultos responsables para evitar contagios y complicaciones.
El Ministerio de Salud de la Provincia recordó las señales de alarma para que bebés, niñas y niños no concurran a las instituciones educativas.
Frente a la consolidación de las bajas temperaturas de los últimos días y la llegada de una ola polar que determinó la declaración de un alerta amarilla para toda la provincia de Buenos Aires, excepto algunos distritos que están bajo alerta naranja, y el aumento en la circulación de virus respiratorios y de los casos de coqueluche, el Ministerio de Salud bonaerense emitió algunas recomendaciones para evitar el incremento de infecciones respiratorias en niñas y niños.
Las autoridades sanitarias de la Provincia indicaron que “ante síntomas como fiebre, vómitos o diarrea en las últimas 24 horas, dolor intenso de oído, garganta y cabeza, conjuntivitis con secreción, y manchas o erupciones en la piel, la población infantil (bebés, niñas y niños) debe quedarse en casa” y no concurrir a las instituciones educativas.
Asimismo, desde el Ministerio de Salud detallaron que “con tos y moco pueden asistir al maternal, jardín o colegio únicamente si no presentan ninguno de los indicadores mencionados; ni dificultades para respirar y/o decaimiento importante”.
En invierno suele registrarse un incremento exponencial en las consultas por infecciones respiratorias agudas, principalmente causadas por el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) e Influenza (gripe). Estas infecciones en los pulmones y las vías respiratorias representan una de las principales causas de complicación médica en menores de un año de edad.
Estos datos, sumados al aumento significativo de los casos de coqueluche o tos convulsa, “representan una situación de mayor riesgo en el contexto sanitario actual tras el abandono de políticas de vacunación y demoras en la entrega de insumos por parte del gobierno nacional”, enfatizaron desde la administración de Axel Kicillof.
Por esto, la cartera de Salud bonaerense pide extremar los cuidados, consultar al pediatra y evitar la escolarización ante la presencia de signos de alerta. Las niñas y niños pueden volver a la rutina, sólo si ya pasaron 24 horas sin fiebre y sin tomar antitérmicos; y en los cuadros bacterianos luego de un día de toma completa del antibiótico recetado por el especialista.
Otros cuidados para el invierno
La necesidad de tener más calefaccionados los hogares ante la ola polar que afecta a la provincia de Buenos Aires, aumenta también el riesgo a las intoxicaciones ambientales por monóxido de carbono; por eso es clave revisar los artefactos y ventilar los ambientes con frecuencia. Una mala combustión de los equipos a gas puede provocar intoxicaciones graves, incluso la muerte si se inhala en grandes cantidades.
Los especialistas sanitarios insisten en que es vital dejar siempre una rendija abierta para asegurar la entrada de aire. A veces el miedo a que las y los más chicos tomen frío lleva a sellar ventanas, y mantener muy cerrados los espacios; esto produce la acumulación del monóxido de carbono si existe alguna falla.
Tampoco se deben utilizar hornallas ni el horno para calentar más rápido la casa, ni dormir con ningún tipo de estufa que no tenga salida al exterior o con braseros en ambientes cerrados. Es recomendable que las estufas sean revisadas por un gasista matriculado, al igual que el resto de los aparatos que generan combustión.
El monóxido de carbono es un gas tóxico y potencialmente mortal que se genera por el mal funcionamiento de artefactos a gas como estufas, termotanques, calefones y hornos, o por el uso de otros artefactos para calefaccionar sin salida al exterior, como braseros.
La intoxicación se produce cuando el monóxido generado por estos artefactos se acumula en habitaciones mal ventiladas y es inhalado. Es muy peligroso porque no se puede ver ni oír, no tiene olor y no irrita. Además, genera adormecimiento (somnolencia), esto hace que podamos intoxicarnos sin darnos cuenta y que se vea afectada nuestra capacidad de respuesta.
En caso de sentir síntomas de intoxicación como dolor de cabeza, mareos, náuseas o vómitos; hay que abrir las ventanas, salir del ambiente y concurrir de inmediato al centro de salud más cercano. Ante una emergencia llamar al 107 Emergencias o al 103 Defensa Civil.












