Cómo afecta a la Región la plaga de jabalíes europeos
Se registran focos importantes en distritos como Chascomús, Lezama, Tordillo y Castelli, Se mueven en manadas y pueden ser agresivos. Además, Generan pérdidas de hasta 1.600 millones de dólares anuales y un serio riesgo sanitario para la población.

Los jabalíes europeos pueden superar los 200 kilos de peso y representan una amenaza a personas (pueden ser agresivos), cultivos y fauna nativa.
Los jabalíes están convirtiéndose en una plaga en buena parte de la provincia de Buenos Aires, con focos importantes en varios distritos de la Región. La extensión de la población de esta especie exótica está provocando serios inconvenientes, tanto en lo económico, a raíz de los daños a los cultivos y a la cría de animales que provocan, así como por la trasmisión de enfermedades como la triquinosis. entre otras.
Según estimó la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), la plaga de jabalíes provoca en el país pérdidas estimadas en 1.600 millones de dólares anuales. Diversos medios y documentos oficiales señalan que los jabalíes se han expandido por casi el 75% del territorio bonaerense, con focos importantes en partidos del sudeste y la Costa Atlántica, como Chascomús, Lezama, Tordillo, Castelli y Monte, entre otros.
¿Cuáles son los daños principales que causan los jabalíes? Esta especie exótica provoca rotura de silo bolsas y pérdidas en plantaciones de maíz, soja y otros cultivos. A su vez, realizan hoyos y generan daño a alambrados y pasturas.
Otro problema no menor es el riesgo sanitario: los jabalíes pueden actuar como reservorios o vectores de enfermedades (peste porcina africana y clásica, brucelosis, tuberculosis, triquinosis), lo que preocupa al SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) y a los sectores productivos. Muchos de los cazadores elaboran conservas o chacinados con el producto de la caza, pero al no tener el control bromatológico correspondiente se transforman en una potencial fuente de enfermedades graves.
Caza plaguicida
El gobierno bonaerense, ante esta situación, autorizó la caza plaguicida, en atención a los potenciales riesgos para la producción agropecuaria, la salud y la conservación de la biodiversidad. Los primeros distritos en los que se autorizó fueron Carmen de Patagones, Tordillo y Mar Chiquita. Finalmente se extendió a todo el territorio provincial, a través de la disposición 313/25 que propone “autorizar la caza plaguicida para el control del jabalí europeo (Sus scrofa) en todo el ámbito de la provincia de Buenos Aires”.
Sin embargo, no existe una política nacional y las poblaciones de estos animales crecen en zonas donde no se los caza y luego cruzan los límites hacia donde la presión de caza es menor, por lo que los especialistas remarcan que se hace imperioso un plan federal contra la plaga.
Una especie exótica
Los jabalíes europeos o chanchos salvajes pertenecen a la especie sus scofra y fueron introducidos a principios del siglo XX, por un grupo de estancieros que trajo los primeros ejemplares a la Argentina para la caza deportiva en La Pampa. Los dientes y las cabezas de estos animales son considerados trofeos, y además se aprovecha la carne y el cuero.
Según la publicación especializada SLT (Sobre La Tierra) de la FAUBA, el jabalí estuvo bajo control durante décadas. Pero al ser una especie exótica sin depredadores naturales en estas tierras, las poblaciones fueron creciendo, y a una velocidad vertiginosa en las últimas décadas. Hoy figura entre las 15 especies más invasoras del planeta.
Los ejemplares adultos pesan más de 200 kilos y pueden ser agresivos. Se mueven en manadas, lo que incrementa su peligrosidad. El año pasado, un jabalí mató a un puestero en Mendoza. Y hace pocas semanas se vieron ejemplares merodeando por Ingeniero Maschwitz, lo cual encendió las alarmas en el conurbano bonaerense.











