Mar del Plata: la hija del jerarca nazi ofreció dinero y realizar tareas sociales para evitar el juicio por el cuadro robado
La Justicia Federal definirá el próximo viernes si homologa o no el acuerdo realizado entre el fiscal y la defensa de Patricia Kadgien, en cuyo poder estaba el cuadro “Retrato de una Dama, ”robado en la década del '30 a un coleccionista judío.

El caso tomó estado público el 25 de agosto de 2025 cuando el diario neerlandés AD detectó que el cuadro estaba en una casa en venta en Mar del Plata. (Foto: La Capital)
Patricia Kadgien, la hija del jerarca nazi Fiedrich Kadgien, ofreció dinero y hacer tareas sociales para evitar el juicio oral y ahora la Justicia Federal definirá si homologa o no el acuerdo que se da en el marco de la investigación por el robo de la obra “Retrato de una Dama”. Se trata del cuadro del pintor italiano Giuseppe Ghislandi que fue sustraído por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial de una galería en Ámsterdam y que estaba en Mar del Plata, en poder de la familia Kadgien.
La audiencia se llevará a cabo el próximo viernes, según informó La Capital, tras un pedido de la defensa de Patricia Kadgien, en cuyo poder estaba el cuadro robado en la década del ’30 a un coleccionista y curador judío Jacques Goudstikker. Conforme trascendió, tras un año de investigación la mujer y su marido, Juan Carlos Cortegoso, fueron imputados por el delito de “encubrimiento”, tras lo cual llegaron a un acuerdo -mediante su abogado Carlos Murias- con el fiscal Carlos Martínez para que el juez Santiago Inchausti analice si dicta la “probation”.
El caso tomó estado público el 25 de agosto de 2025 cuando el diario neerlandés AD detectó que el cuadro estaba en una casa en venta en Mar del Plata. La vivienda pertenecía a Patricia, una de las hijas de Friedrich Kadgien -financista del Tercer Reich-, quien sostuvo que la pieza había sido adquirida legalmente por su familia en 1943, en un museo de Colonia. Sin embargo, la pintura integraba la colección del galerista judío neerlandés Jacques Goudstikker, cuyo acervo fue saqueado tras la invasión nazi a Ámsterdam (Países Bajos). De las casi 800 obras dispersas por el mundo, la familia logró recuperar hasta ahora alrededor de 350.
El “Retrato de dama”, valuado en unos 250.000 euros y cuya atribución fue confirmada por la Academia Nacional de Bellas Artes, permanece bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación hasta que se defina su destino final. La que reclama su devolución desde Estados Unidos, país donde vive, es Marei von Saher, la nuera de Goudstikker.












