El Niño cambia las previsiones para los próximos meses: qué puede pasar con las lluvias en la Provincia
Las últimas proyecciones redujeron la intensidad prevista del fenómeno para el final del año. El escenario pone el foco en cómo se comportarán las lluvias durante la primavera y el comienzo del verano, también en la provincia de Buenos Aires.

El impacto del fenómeno varía según la región.
Las previsiones sobre el comportamiento de El Niño comenzaron a modificarse de cara a los últimos meses de 2026 y abren un interrogante sobre la cantidad de lluvias que podría recibir la Argentina durante la primavera y el comienzo del verano.
El fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) está relacionado con variaciones de la temperatura del océano Pacífico ecuatorial y de la circulación atmosférica. En la Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) realiza un seguimiento permanente de su evolución debido a la influencia que puede tener sobre las precipitaciones y las temperaturas en distintas regiones del país.
Sin embargo, la presencia o intensidad de El Niño no determina por sí sola cuánto va a llover en una localidad determinada. Su impacto varía según la región y también intervienen otros fenómenos atmosféricos y oceánicos.
QUÉ CAMBIÓ EN LAS ÚLTIMAS PROYECCIONES
Las nuevas estimaciones comenzaron a moderar la intensidad que se esperaba para El Niño hacia el final del año.
De acuerdo con un análisis difundido por la Bolsa de Comercio de Rosario, las proyecciones para diciembre pasaron de una anomalía de temperatura del Pacífico de alrededor de 2,4 °C a valores cercanos a los 2 °C.
De confirmarse esa evolución, el episodio podría ubicarse dentro de la categoría de El Niño “fuerte”, en lugar de alcanzar la condición de “muy fuerte” que mostraban estimaciones anteriores.
Al mismo tiempo, los registros del Pacífico continúan mostrando valores elevados. Hacia fines de septiembre, la anomalía de temperatura había alcanzado los 2,2 °C, por encima de los 1,8 °C registrados un mes antes.
POR QUÉ EL NIÑO NO SIGNIFICA AUTOMÁTICAMENTE MÁS LLUVIAS
El comportamiento de las precipitaciones es uno de los puntos centrales para la Argentina.
El seguimiento climático que realiza el SMN contempla al ENOS como uno de los principales forzantes del clima, pero sus efectos no son iguales en todo el territorio y deben analizarse junto con otros factores atmosféricos.
Por eso, incluso ante un episodio fuerte de El Niño, no puede establecerse una relación directa entre la temperatura del Pacífico y las lluvias que recibirá cada región.
Durante septiembre, de hecho, las precipitaciones quedaron por debajo de los valores históricos en buena parte de la principal zona productiva del país, pese al calentamiento registrado en el Pacífico.
QUÉ PUEDE PASAR EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
La evolución resulta especialmente relevante para la provincia de Buenos Aires porque los próximos meses coinciden con el período de mayor actividad agrícola y con el comienzo de la temporada turística en la Costa Atlántica.
Para distritos como el Partido de La Costa, Pinamar, Villa Gesell, General Madariaga y Dolores, el comportamiento de las precipitaciones durante noviembre y diciembre también será una variable a seguir de cara al inicio del verano.
Por ahora, una menor intensidad de El Niño respecto de la proyectada inicialmente no significa necesariamente que vaya a llover poco. Significa que deberá seguirse la evolución de las condiciones del Pacífico y, fundamentalmente, los pronósticos mensuales y trimestrales del Servicio Meteorológico Nacional para determinar cómo puede impactar el escenario sobre la provincia de Buenos Aires.
Las próximas actualizaciones serán claves para conocer si el cambio observado en las proyecciones de El Niño termina modificando también las perspectivas de lluvias para el cierre de la primavera y el comienzo del verano.











