Sábado 29 de febrero de 2020
08/03/2019 - 21:46 | Noticias | Deportes

Ser exitoso en plena crisis: de vender alfajores en la calle a hacerlo para miles de clientes

Sweety Mar es una pyme que nació en el Partido de La Costa como una humilde propuesta pero hoy produce hasta mil alfajores diarios. Cómo es crecer en tiempos donde la mayoría se achica. Los detalles.

El intendente de La Costa visitó la fábrica hace unos días y el caso tomó todavía más repercusión. Sweety Mar tuvo un apoyo clave de la Municipalidad.

La actitud es una de las claves para lograr el éxito en cualquier circunstancia, aún en tiempos de crisis. Y la fábrica de alfajores Sweety Mar, que conduce Osvaldo Alacazar, es un ejemplo de ello. Una historia positiva en medio de una crisis económica que en el país no distingue latitudes ni clases sociales.

En tan sólo cuatro años logró convertir lo que significa caminar las calles ofreciendo sus alfajores artesanales de manera informal en una empresa PyME con una planta de elaboración propia ubicada en calle 37 N° 280, en Santa Teresita. Osvaldo Alacazar llegó a radicarse en La Costa por prescripción médica dejando, por esa razón, su trabajo en Capital Federal y pensando que podía hacer para tener una fuente de ingresos, hasta que, luego de un estudio de mercado, comenzó a elaborar sus triples alfajores de maicena. “Comencé elaborando la galleta y buscando el dulce de leche apropiado. Primero se empezó a degustar entre los vecinos, luego fui recorriendo comercios repartiendo al principio 30, luego 50 y así cada día más. Un día paseando por la Costanera de Santa Teresita descubrí la Feria Pulpo, averigüé de qué se trataba y me anoté en los cursos que brinda la Municipalidad de La Costa. Estudié y recibí toda la capacitación posible para que mi alfajor quedase mejor. Ellos me aceitaron para ser un buen productor”, recuerda quien en 2015 comenzó a trabajar en los puestos de la feria municipal.

Esta iniciativa productiva, impulsada por la Municipalidad de La Costa, ayudó y acompañó a Osvaldo Alacazar, como a otros tantos emprendedores locales, a lograr la formalización de su emprendimiento en cuanto a las normas que debía cumplir como la habilitación y la inscripción de los productos. “Gracias al apoyo que me dieron, hace un año logré abrir un local chiquito en donde junto a mi familia hacemos toda la producción y vendemos sólo a comercios. Solamente se venden al público en las Ferias Pulpo de San Clemente, San Bernardo y Santa Teresita. Todos son hechos artesanalmente uno por uno y no tengo, prácticamente, competencia porque solo yo produzco entre tipo de alfajor y no hay otro que lo equipare”, cuenta orgulloso.

En 2018, su participación en la Feria “Caminos y Sabores” realizada en la Rural y su presencia en la 4ª edición de “La Fiesta del Alfajor Costero”, en San Bernardo, marcaron un antes y un después en su emprendimiento. “Nunca imaginé que semejante cosa pudiese pasarme a mí. El crecimiento que tuve fue impresionante, fue un impulso muy grande. Empecé por el Partido de La Costa, luego a nivel provincial y ya comenzó a venderse a nivel nacional. Elaboramos entre 600 y 1.000 alfajores por día, por turnos de seis horas”.

La iniciativa, determinación, capacitación y esfuerzo no tienen edad y así lo refleja este productor costero de 77 años quien concluye diciendo: “Siempre hay que esforzarse y buscar lo mejor. Del 1 al 10 siempre hay que buscar el 10. Ser responsable, prepararse y trabajar a conciencia es el secreto para lograr la meta”. El alfajor de maicena Sweety Mar, en su caja con la imagen de la Carabela de Santa Teresita, ya es marca registrada de los productos de La Costa.