Una ciudad pequeña conmovida, una comunidad educativa devastada, una familia en estado de shock: todo eso se vio en Dolores en las últimas horas a partir de la muerte de Santino. La sensación es la de que acá se corporizó la advertencia que viene resonando profusamente en los últimos meses: el suicidio ya es la principal causa de muerte entre adolescentes y jóvenes adultos en Argentina.
La pregunta que sobrevuela la ciudad es qué pasa pero más aún, qué hacer. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) acaba de publicar el Monitor “Suicidio adolescente”, un informe y herramienta de investigación que analiza la evolución de esta problemática en el país durante las últimas tres décadas con el fin de robustecer las estrategias de prevención.
Allí se señala que el fenómeno viene creciendo notablemente y se transformó en “una de las expresiones más graves de mortalidad evitable durante la adolescencia”. “Desde el punto de vista de la salud mental, esta etapa de su desarrollo se caracteriza por vulnerabilidades muy particulares determinadas por factores sociales, económicos y culturales”, sostiene el informe.
Según el Ministerio de Salud de la Nación, el suicidio lidera las causas de muerte en personas de 15 a 24 años desde 2022, desplazando a los accidentes de tránsito. Es, además, un fenómeno fuertemente masculinizado: entre los 15 a 19 años la tasa de los varones es 2,5 veces superior al de las mujeres, de acuerdo con datos de UNICEF.
Todos los especialistas coinciden en que es un fenómeno multicausal y que existen estrategias de prevención. Uno de los problemas más fuertes es el déficit en la atención de la salud mental: según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), de cada 10 personas que sufren un problema de salud mental en la región, solo 2 están recibiendo un tratamiento.
La OPS insiste en que hay posibilidades de prevenir y revertir las cifras negativas. Una de las estrategias importantes es el involucramiento de todos los actores de la comunidad –familia, escuela, organizaciones– y la atención a las señales de alerta a las que estar atentos y pedir ayuda: tristeza persistente y constante, falta de concentración y/o dificultades graves en la escolarización, dificultades en el sueño y/o la alimentación, como insomnio o hipersomnia (cuando la persona está excesivamente somnolienta), inapetencia o voracidad alimentaria; aislamiento y retracción continua; escasa o nula comunicación con convivientes; desconexión del grupo de pares; pérdida de interés en actividades que antes le resultaban placenteras y autoagresión.
Qué sucede en Dolores
El director de Salud Mental de la comuna, Roberto Battaglia, contó en diálogo con ENTRELINEAS.info que se ha avanzado en la creación de un servicio de Salud Mental, aunque reconoce que en el caso de los niños “se complejiza más, por la infinita demanda”.
Battaglia señala que la multiplicación de factores sociales y económicos hace que la situación sea muy difícil, aunque “en Dolores estamos mejor” y cita un informe de la Provincia que señala que la ciudad es una de las que disminuyó la cantidad de camas de internación en psiquiatría, “lo que tiene que ver con la atención primaria”.
“Aunque siempre se necesitaría más”, enumera que hay tres psicólogos de adolescentes, mientras que en el equipo para niños hay tres psicólogas y tres psicopedagogas trabajado juntos. El equipo de salud mental, dice, consta de 26 profesionales, “cuando hace cuatro años había cuatro psicólogas y dos psiquiatras, ninguno especializado en (la franja etaria) infanto-juvenil”.
Sin embargo, las medidas del gobierno nacional de baja de recursos para salud, así como la disolución del plan Remediar, afectan muy negativamente la atención de salud, y la salud mental no está ajena a esa problemática. “Toda la población que antes no se atendía en el hospital público, gente con IOMA, se está atendiendo en el servicio público porque nadie puede pagar las terapias”, explicó.
LÍNEAS DE ACOMPAÑAMIENTO, APOYO Y ORIENTACIÓN EN SALUD MENTAL
>Nación
Hospital Nacional en Red “Laura Bonaparte” (especializado en salud mental y adicciones)
Teléfono: 0800-999-0091, las 24 horas del día los 365 días del año.
Centro de atención al suicida
Desde todo el país: (011) 5275-1135.
Línea gratuita desde CABA y GBA: 135.
>Ciudad de Buenos Aires
Salud Mental Responde. Todos los días, las 24 horas
Teléfono: 0800-333-1665.
>Provincia de Buenos Aires
Subsecretaría de Salud Mental, consumos problemáticos y violencias en el ámbito de la salud: 0800-222-5462.
LA CONMOVEDORA DESPEDIDA DEL PAPÁ DE SANTINO
Ayer, Juan Carlos, el padre de Santino, publicó una profundamente emotiva carta en sus redes sociales en la que pide “que su historia nos recuerde que nuestros hijos necesitan amor, tiempo, escucha y acompañamiento. Que nunca minimicemos el bullying y que aprendamos a cuidar también las heridas que no se ven”. A continuación, la compartimos en forma íntegra. Todo el tiempo que lleva leerla, vale la pena.
“SANTINO, HIJO MÍO: EL ORDEN DE LA VIDA NO ERA ESTE
30/05/2010 – 02/11/2026
16 años de vida. Una eternidad en nuestros corazones.
Mi querido Santino:
Nunca imaginé que algún día tendría que escribirte estas palabras. Nunca pensé que la vida me pondría frente al dolor más grande que puede sentir un padre: despedir a su propio hijo.
Tenías apenas 16 años, hijo. Toda una vida por delante, tantos sueños por cumplir y tantos momentos que todavía nos quedaban por compartir.
Eras un chico bueno, sano, sin adicciones, sensible, tranquilo y cariñoso. Un chico con ilusiones, proyectos y ganas de construir su propio futuro.
Te gustaban los animes. Soñabas con irte a estudiar, con comenzar una nueva etapa de tu vida y encontrar tu propio camino.
Y tenías tu buzo de egresados.
Ese buzo que quedó guardado y que nunca llegaste a estrenar.
El próximo año te esperaba tu viaje de egresados. Me imaginaba viéndote preparar las valijas, disfrutar con tus compañeros y regresar con miles de historias para contarnos.
Me imaginaba acompañándote en tus estudios, verte crecer, convertirte en adulto y alcanzar tus sueños.
Hoy no solamente me duele tu ausencia, hijo. Me duele también todo lo que nos quedó por vivir.
LA VIDA YA ME HABÍA ENSEÑADO LO QUE ERA PERDER
Santino, hijo mío, antes de tu partida la vida ya me había golpeado muy fuerte.
Me tocó despedir a mi papá, a mi mamá y también a mi hermana.
Tres personas que amé profundamente y cuyas ausencias llevo conmigo todos los días.
Creí que, después de haber atravesado tanto dolor, conocía lo que significaba perder a alguien que uno ama.
Pero jamás imaginé que la vida todavía me tenía reservado el golpe más duro de todos: perderte a vos, hijo mío.
Porque cuando perdí a mis padres, perdí una parte de mis raíces.
Cuando perdí a mi hermana, perdí una parte de mi historia, de mis recuerdos y de mi vida compartida.
Pero cuando te perdí a vos, Santino, sentí que también se me arrancaba una parte del futuro.
Ese futuro en el que soñaba verte crecer, terminar tus estudios, cumplir tus sueños y construir tu propia vida.
No significa que haya amado menos a quienes ya no están. Cada uno dejó un vacío inmenso e irreemplazable en mi corazón.
Pero nunca imaginé que tendría que aprender a vivir con la ausencia de mi propio hijo.
Yo ya había despedido a quienes vinieron antes que yo. Nunca pensé que tendría que despedir a quien debía continuar después de mí.
Y por eso hoy hay algo que necesito decirte desde lo más profundo de mi alma:
VOS TENDRÍAS QUE HABERME LLEVADO AL CEMENTERIO A MÍ, SANTINO. NO YO A VOS.
Ese era el orden de la vida, hijo.
Yo tendría que haber envejecido viéndote crecer.
Y algún día, cuando llegara mi momento, tendrías que haber sido vos quien me despidiera.
Pero me tocó despedirte cuando apenas tenías 16 años.
Y aunque la vida ya me había enseñado lo que era perder, nunca me había enseñado cómo seguir viviendo sin un hijo.
EL DOLOR QUE NO SIEMPRE SE VE
Años atrás habías sufrido bullying en otra escuela. Aquellas experiencias te habían afectado, aunque el tiempo hubiera pasado y hubieras seguido adelante.
Vos no demostrabas lo que sentías. Guardabas tus frustraciones y tus tristezas.
Nunca me hablaste de pensamientos de quitarte la vida.
No vi señales claras que me permitieran imaginar el sufrimiento que estabas atravesando.
Y hoy quiero compartir esto con otros padres, porque es una realidad que necesitamos comprender.
A veces nuestros hijos parecen estar bien. Tienen proyectos, hacen planes, continúan con sus actividades y nosotros creemos que todo marcha normalmente.
Pero hay dolores que no siempre se ven.
Hay heridas emocionales que permanecen durante años.
Y hay adolescentes que no encuentran la manera de expresar lo que les sucede, incluso estando rodeados de personas que los aman.
A TODOS LOS PADRES QUIERO DECIRLES ALGO DESDE MI CORAZÓN
Muchas veces vivimos preocupados por el trabajo, las responsabilidades, las cuentas y las obligaciones.
Trabajamos incansablemente para que a nuestros hijos no les falte nada.
Queremos darles una buena educación, un hogar, comodidades y un futuro mejor.
Y en esa carrera por brindarles bienestar, a veces dejamos para después una conversación, un abrazo o una tarde compartida.
No porque no los amemos.
Justamente porque los amamos, muchas veces creemos que darles lo mejor significa trabajar cada vez más.
Pero hoy quiero compartir una reflexión que me nace desde el dolor:
NO PASEMOS TODA LA VIDA TRABAJANDO PARA DARLES UN FUTURO MEJOR A NUESTROS HIJOS, OLVIDÁNDONOS DE COMPARTIR SU PRESENTE.
El tiempo no vuelve.
Escuchémoslos, preguntémosles cómo están, conozcamos sus preocupaciones, sus amistades y sus miedos.
Abracémoslos, compartamos momentos con ellos y hagámosles saber que siempre pueden hablar con nosotros.
Y comprendamos también que, aun estando presentes, puede haber sufrimientos que no alcancemos a descubrir.
No se trata de culpar a los padres. Se trata de aprender a escuchar, acompañar y buscar ayuda cuando sea necesario.
EL DOLOR DE NUESTRA FAMILIA
Santino, tu partida dejó un vacío inmenso en nuestra familia.
Tu mamá, Yamila, vive el dolor de haber perdido a su hijo. Un dolor que ninguna madre debería conocer.
Ella también soñaba con verte crecer, acompañarte en tus estudios, compartir tus logros y estar presente en cada etapa de tu vida.
Tus hermanos, Lola y Felipe, también sienten tu ausencia.
Les falta su hermano, su compañero de recuerdos, de momentos compartidos y de una historia familiar que siempre va a llevar tu nombre.
En nuestra casa hay un lugar que nadie podrá ocupar. Ese lugar es tuyo, Santino.
Seguimos siendo una familia que te ama profundamente, aunque hoy tengamos que aprender a vivir con tu ausencia.
EL BULLYING NO ES UN JUEGO
Quiero dirigirme a las escuelas, a los docentes, a los padres y a toda la sociedad.
Una burla puede dejar una herida. Una humillación puede afectar profundamente la autoestima. El rechazo y el maltrato pueden dejar consecuencias que perduran mucho después de que las agresiones terminaron.
Cambiar de escuela no siempre significa que esas heridas hayan sanado.
El suicidio es una realidad compleja y no tiene una única causa. Pero el sufrimiento emocional de nuestros jóvenes nunca debe minimizarse.
A las escuelas les pido que intervengan, que escuchen y que acompañen.
A los padres les pido que hablen con sus hijos, tanto con quienes sufren bullying como con quienes pueden estar lastimando a otros.
Y a los adolescentes que atraviesan momentos difíciles les quiero decir que no están solos, que merecen ser escuchados y que pedir ayuda es un acto de valentía.
No esperemos a que una tragedia nos enseñe la importancia de escuchar.
MI PROMESA PARA VOS, SANTINO
Hijo mío, mientras tenga vida voy a mantener viva tu memoria.
Voy a hablar de vos, de tu bondad, de tu sensibilidad, de tus sueños y de todo el amor que dejaste en nosotros.
Pero también voy a levantar mi voz contra el bullying y contra la indiferencia frente al sufrimiento de nuestros jóvenes.
Quiero que tu historia ayude a otros padres a acercarse a sus hijos.
Que las escuelas comprendan la importancia de actuar.
Que los chicos aprendan a respetarse.
Y que ninguna familia sienta que tiene que enfrentar sola una situación de sufrimiento emocional.
No quiero que te recuerden solamente por cómo terminó tu vida. Quiero que te recuerden por los 16 años que viviste y por el amor que sembraste en nosotros.
Voy a llevar tu nombre con orgullo, hijo.
Y voy a intentar transformar una parte de este dolor en conciencia, para que tu historia pueda ayudar a cuidar otras vidas.
UN AGRADECIMIENTO DESDE LO MÁS PROFUNDO DE NUESTROS CORAZONES
En medio del dolor más grande que nos tocó vivir como familia, queremos dedicar unas palabras de agradecimiento a todas las personas que estuvieron y siguen estando a nuestro lado.
Al personal del hospital, por su atención, compromiso y humanidad.
A la Policía, por su intervención, respeto y acompañamiento.
Al director de la escuela, por estar presente y acompañarnos en circunstancias tan dolorosas.
Al personal de apoyo psicológico de la Municipalidad, por brindarnos contención, escucha y acompañamiento en un momento en el que tanto lo necesitábamos.
Pero quiero detenerme especialmente en quienes también ocupaban un lugar muy importante en la vida de Santino.
A SUS AMIGOS:
Gracias, chicos. Gracias de todo corazón.
Gracias por haber sido parte de la vida de Santino, por compartir momentos, risas, charlas y recuerdos que siempre van a quedar.
Gracias por acompañarlo, por estar presentes en su despedida y por esas lágrimas sinceras que demostraron cuánto lo querían.
Como papá, verlos llorar a mi hijo fue algo profundamente doloroso, pero también me permitió comprender cuánto cariño había sembrado Santino entre ustedes.
Quiero que sepan que cada lágrima, cada abrazo y cada gesto de amor hacia mi hijo quedaron grabados en nuestros corazones.
Ustedes también perdieron a un amigo, a un compañero, a alguien con quien seguramente imaginaban seguir compartiendo muchos momentos.
Cuídense mucho entre ustedes. Hablen cuando algo les duela, escúchense y no tengan miedo de pedir ayuda.
Y cuando recuerden a Santino, recuerden también sus buenos momentos, sus gustos, sus risas y todo lo lindo que compartieron.
Gracias por querer a mi hijo. Para un papá, eso tiene un valor que no se puede explicar con palabras.
A NUESTROS AMIGOS, FAMILIARES Y CONOCIDOS:
Gracias a cada uno de ustedes.
A quienes estuvieron presentes, a quienes nos abrazaron, a quienes lloraron junto a nosotros, a quienes nos enviaron un mensaje o simplemente nos acompañaron en silencio.
Gracias a quienes siguen preguntando cómo estamos y a quienes mantienen vivo el recuerdo de Santino.
En momentos como estos uno comprende el verdadero valor del cariño, la amistad y la solidaridad.
No existen palabras que puedan aliviar por completo la ausencia de un hijo, pero saber que no estamos solos nos ayuda a transitar este camino tan difícil.
En nombre de Yamila, Lola, Felipe y en el mío, queremos expresar nuestro agradecimiento más sincero.
Y a todos les pedimos algo:
No se olviden de Santino. Recuérdenlo por su vida, por su bondad, por su sensibilidad y por los momentos que compartieron con él.
Que su nombre siga presente en las conversaciones, en los recuerdos y en el cariño de quienes lo conocieron.
Y A VOS, MI QUERIDO SANTINO…
Hijo mío, todavía me cuesta comprender que no voy a verte llegar con tu buzo de egresados puesto.
Que no voy a despedirte cuando salgas para tu viaje.
Que no voy a acompañarte cuando te vayas a estudiar.
Que no voy a verte cumplir tantos sueños que tenías por delante.
Me faltás vos, hijo. Y me falta todo ese futuro que imaginaba a tu lado.
Pero hay algo que jamás va a cambiar.
Tu mamá Yamila, tus hermanos Lola y Felipe y yo vamos a amarte siempre.
Tu lugar en nuestra familia es eterno.
Y mientras tenga voz, voy a seguir pronunciando tu nombre.
Porque vos siempre vas a ser mi hijo. Y yo siempre voy a ser tu papá.
Aunque el orden de la vida se haya invertido.
Aunque me haya tocado despedirte cuando soñaba con verte crecer.
Aunque me quede toda una vida para extrañarte.
TE AMO, SANTINO.
Te amé durante tus 16 años y voy a seguir amándote hasta el último día de mi vida.
Tu papá.
⸻
POR SANTINO. POR SUS SUEÑOS. POR SU MEMORIA. POR TODOS LOS CHICOS QUE SUFREN EN SILENCIO.
Que su historia nos recuerde que nuestros hijos necesitan amor, tiempo, escucha y acompañamiento. Que nunca minimicemos el bullying y que aprendamos a cuidar también las heridas que no se ven.
SANTINO — 31/05/2010 – 02/11/2026
SIEMPRE EN NUESTROS CORAZONES”.
05 de noviembre. Ocurrió ayer en la intersección de las calles 37 y 8. El chico sufrió una doble fractura de tibia y peroné, mientras que la madre sufrió una fractura de cadera.
03 de noviembre. La Municipalidad informó que las obras en el Centro de Atención Primaria de la Salud entraron en su etapa final y que el decimoséptimo CAPS del distrito está próximo a inaugurarse.
03 de noviembre. El Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº 2 de Mar del Plata responsabilizó al Estado bonaerense por la falta de controles psicológicos periódicos sobre el agente, aunque desestimó la acción contra la oficial que recibió los mensajes de alerta.
03 de noviembre. Luis Antonio Prátula, que ya había sido sometido a dos intervenciones quirúrgicas en Madariaga para atender las lesiones iniciales y contener el sangrado interno provocado por la fractura de pelvis, continúa internado en terapia intensiva.
03 de noviembre. Los haberes y las prestaciones aumentarán 1,93%, de acuerdo a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrada dos meses antes. Cuáles son los nuevos importes correspondientes a cada prestación.
02 de noviembre. Sucedió ayer por la mañana en Costanera, entre 41 y 42, mientras se realizaba un maratón. Tiene 57 años, reside en Santa Teresita y se movilizaba en una camioneta Ford F-100 de color verde.
02 de noviembre. Franz regresaba de trabajar en su moto cuando fue embestido por un vehículo cuyo conductor habría escapado sin asistirlo. Permaneció varias horas herido sobre la ruta, hasta que lo encontraron el sábado por la mañana. Falleció este domingo en el Hospital de Mar de Ajó.