Lunes 22 de abril de 2019
03/02/2019 - 20:48 | Noticias | Política

La crisis económica y la inflación hicieron que en Buenos Aires se duplicara la cantidad de indigentes en sólo tres años, según datos oficiales

La crisis económica y la inflación hicieron que en la ciudad se duplicara la cantidad de indigentes

La gente que duerme en la calle se transformó en parte de la imagen de la ciudad.

Entre 2015 y 2018 el número se elevó de 100.000 a 198.000 personas; para los especialistas, es uno de los efectos de la pérdida de poder adquisitivo de los sectores más humildes.

Hasta hace poco tiempo parecía una imagen lejana, pero hoy se convirtió en un elemento cotidiano del paisaje urbano de la Capital: las personas en situación de calle. Según cifras oficiales, ya hay 198.000 que viven bajo la línea de indigencia en la ciudad de Buenos Aires, el distrito más rico del país.

Según un informe reaizado por el diario La Nación desde finales de 2015, de la mano de una inflación que rondó el 115%, la cantidad de indigentes se duplicó. Los datos publicados por la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires revelaron que en 2015 se habían registrado 100.000 indigentes. Un año después, llegaron a 146.000. En 2017, la cifra descendió a 140.000 pero volvió a aumentar en 2018 y cerró en 198.000 personas que se encontraron bajo la línea de indigencia. Es decir, 98% de aumento con respecto a 2015.

José Donati, responsable de la Dirección General de Estadística y Censos de la jefatura de gobierno que encabeza Horacio Rodríguez Larreta, explicó a la nacion cómo se llevó adelante la investigación. "La muestra es de 3000 hogares, de los cuales tenemos una tasa de respuesta del 70%, que nos da una muestra efectiva de 2000 hogares. La información de ingreso económico de cada hogar la cruzamos contra el costo de una canasta básica alimentaria actualizada con los precios del IPC (Índice de Precios al Consumo)".

José Donati, responsable de la Dirección General de Estadística y Censos de la jefatura de gobierno que encabeza Horacio Rodríguez Larreta, explicó a la nacion cómo se llevó adelante la investigación. "La muestra es de 3000 hogares, de los cuales tenemos una tasa de respuesta del 70%, que nos da una muestra efectiva de 2000 hogares. La información de ingreso económico de cada hogar la cruzamos contra el costo de una canasta básica alimentaria actualizada con los precios del IPC (Índice de Precios al Consumo)".

A partir de esos datos, quienes "no pueden financiar esa canasta básica son los hogares indigentes. Después, la canasta básica total, que incluye alimentos y servicios, los hogares que no la pueden financiar son los considerados pobres. Y las personas que viven dentro de esos hogares son el número de pobres o indigentes en cantidad de individuos que vamos publicando trimestre a trimestre", precisó el funcionario.

A partir de esos datos, quienes "no pueden financiar esa canasta básica son los hogares indigentes. Después, la canasta básica total, que incluye alimentos y servicios, los hogares que no la pueden financiar son los considerados pobres. Y las personas que viven dentro de esos hogares son el número de pobres o indigentes en cantidad de individuos que vamos publicando trimestre a trimestre", precisó el funcionario.

"Tomando como referencia el informe, se ve claramente que existe una correlación entre el empobrecimiento de una parte importante de los habitantes de la ciudad con el aumento de las personas en situación de calle", expresó Alejandro Amor, defensor del pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Otro factor que aumentó la cantidad de individuos durmiendo en las calles fue el ingreso de personas provenientes del conurbano bonaerense que llegaron a la Capital Federal en busca de mejores circunstancias. Para algunos especialistas, esta es una de las razones detrás del aumento de algunos delitos en la ciudad de Buenos Aires, como los robos. Según datos del Ministerio de Justicia y Seguridad, en 2018 hubo un 3% más de asaltos que el año anterior.

"La emigración del conurbano a la ciudad en busca de trabajo o en busca de oportunidades de actividades extralegales se hace también una estrategia para muchas personas en situación de indigencia", reflexionó Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Fernando Vilardo, legislador porteño de Autodeterminación y Libertad, precisó al respecto: "La marginalidad y la expulsión de miles de personas es un factor que promueve la violencia social".

El indigente generalmente no tiene empleo o trabaja en condiciones muy precarias y muchos sufren de la ausencia de un hogar. Suelen dormir en la calle o en algún albergue y dependen de la ayuda estatal o de la solidaridad para poder subsistir, viviendo en un estado de marginación social. "Es alarmante la continua escalada de la indigencia en Buenos Aires, la ciudad más desarrollada del país", dijo la diputada porteña Patricia Vischi, de Evolución.

"Está claro que el mayor impacto que ha tenido en la ciudad y en todo el país es que la canasta básica alimentaria aumentó más del 50% y que los ingresos, los programas sociales y las jubilaciones han estado fuertemente por debajo. Por lo cual, ha habido un desajuste importante entre el efecto inflacionario de la canasta y los ingresos de los hogares", sostuvo Salvia.

Además, el informe registró el aumento de porteños que viven en situación de pobreza. En septiembre de 2015, año en el que Rodríguez Larreta asumió como jefe de gobierno porteño, había 414.000 individuos en situación de pobreza. En septiembre de 2018, fueron 639.000 las personas que no llegaron a cubrir la canasta básica total. Un total de 225.000 personas más que se situaron debajo de la línea de la pobreza.

"El fracaso de pobreza cero no nos sorprende, no hay chance de terminar con la pobreza en la ciudad sin un proyecto de país que comience por dar vuelta todo, empezando por desconocer la deuda externa y todos los ajustes que su existencia implica", enfatizó Vilardo.

La línea de pobreza corresponde a la canasta básica total que comprende a la canasta básica alimentaria y se le suman otras subcanastas de bienes y servicios no alimentarios, como alquiler; expensas; servicios de luz, gas y agua; aranceles de educación, textos y materiales escolares; transporte público; teléfono fijo en hogares, telefonía celular e internet; artículos de limpieza; esparcimiento; bienes y servicios diversos; indumentaria; medicamentos y servicios de salud, y equipamiento del hogar.

El valor estimado de la canasta básica total es de $24.475 mensuales para un hogar tipo de una familia compuesta por una pareja de 35 años de edad (ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda) con dos hijos de nueve y seis años.

La canasta básica total se incrementó casi 53% a lo largo de 2018. De esta forma, se ubicó cinco puntos por encima de la inflación total del año, que fue de 47,6%, según el Indec, siendo la más alta desde 1991.