Lunes 26 de agosto de 2019
24/03/2019 - 09:48 | Noticias | Política

Vidal preocupada apuesta al corte de boleta para su reelección

Ante la caída de Macri en las encuestas, la Gobernadora apela al corte de boleta algo inédito en la Provincia.

La preocupación también alcanza a Rodriguez Larreta en Capital Federal.

Un artículo publicado en el Diario Clarin analiza el cambio que desde hace algunas semanas a  impulsado Mauricio Macri, con un estilo enérgico y momentos de enojo y furia, queriendo imitar un perfil de caudillo y no el de un dirigente lineal y moderado que siempre supo ser. Ni en sus ocho años como jefe de la Ciudad ni en los tres primeros de su presidencia filtró alguna vez la mutación de este tiempo.

Pero existen interrogantes  en torno a aquel cambio. ¿Obedece a una nueva estrategia para afrontar un año electoral inundado de adversidades? ¿Pretende irrumpir como un conductor implacable para dar garantías frente a las dudas de sus seguidores? ¿O reacciona, como lo está haciendo, producto de la desesperación que le estarían generando las señales de la realidad?

Lo cierto es que  Macri sigue sin exhibir ningún repunte en las encuestas. Al contrario, continúa goteando algún punto que, por su volumen, podría computarse dentro del margen de error que posee cualquier estudio de opinión pública.

No habría respondido a una casualidad que el Presidente haya mostrado aquella máscara en plenarios que mantuvo con los gabinetes de María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta. Son los bastiones de Cambiemos que también sufren más de la cuenta, a esta altura, por la ausencia de un repunte de Macri. En ese sufrimiento podrían computarse otro par de motivos. La persistencia de Cristina Fernández, un arma de doble filo. La irrupción en la escena de Roberto Lavagna que insinúa darle forma al espacio que el peronismo pretende edificar para ofrecerle a la Argentina alguna salida de la grieta.

El mayor problema radica en Buenos Aires. Con el triunfo de Vidal en ese distrito Macri dispuso en el 2015 del trampolín hacia la Casa Rosada. Dicho trampolín ahora no se visualiza. Las últimas mediciones oficiales señalan que Cristina le arrancaría al Presidente a siete meses de octubre entre 11 y 12 puntos de ventaja.

La gobernadora estaría obligada a descontar esa ventaja para conservar el territorio principal. Una tarea, a simple vista homérica. Exigiría un corte de boletas que carece de antecedentes en Buenos Aires.

Los milagros son difíciles de repetir. Vidal recortó siete puntos en 2015 debido a tres factores: la frescura de su personalidad; la novedad que en el plano nacional representaba Cambiemos; la presencia de Aníbal Fernández que Cristina plantó como adversario. Ninguno de esos factores pervive ahora aunque la gobernadora continúa siendo la dirigente con mejor ponderación social del país.

En Buenos Aires, el oficialismo está alarmado por algunas constataciones. La Primera Sección electoral ha sido siempre la fortaleza de Cambiemos. Allí mantiene hoy supremacía sólo en Vicente López (intendente Jorge Macri) y San Isidro (intendente el radical Gustavo Posse). En el global, Cristina le sacaría 11 puntos de ventaja a Macri. Desolación para Vidal. La fotografía de la Tercera Sección (La Matanza) no puede sorprender. Allí la ex presidenta duplica los valores del Presidente. En el resto de la provincia Macri acumula una ventaja de tres puntos sobre Cristina. El balance arroja por ahora una derrota.

Pese a la adversidad la gobernadora conserva margen para dar la pelea y la realidad indica   que uno de cada diez ciudadanos debería recurrir al corte de boleta para que Vidal consiga la reelección.

En este sentido, Vidal está molesta por el brete en que se encuentra. Como Rodríguez Larreta en la Ciudad. Pero son incapaces de hacerlo público por la consideración que tienen hacia Macri.