Lunes 17 de diciembre de 2018
02/12/2018 - 18:43 | Noticias | Sociedad

Por qué se llaman como se llaman nuestros pueblos de la región

Pueblo a pueblo, una mirada histórica, singularidades y datos no tan conocidos alrededor de nuestra historia. Un informe para guardar y colaborar en reforzar nuestra identidad.

Castelli refiere a Juan José. “Si ves al futuro, dile que no venga”, dijo alguna vez este destacado miembro de la Primera Junta. Un visionario.

Desde la génesis de ENTRELÍNEAS.info tomamos la región como una. Colmada de pueblos, parajes, ciudades y distritos. De hecho, la quinta sección alberga ya 27 municipios. Transitar por ejemplo la Autovía 2 o la Ruta 11 permite atravesar una infinidad de sitios con encanto natural, historia, circuitos turísticos y muchas atracciones que no todos conocemos.

Una manera de comenzar es conocer lo que originó el nombre de cada una de las ciudades o distritos de la región. Por trazar una línea, en esta oportunidad un bosquejo de cada uno de los lugares a los que llega el semanario ENTRELÍNEAS cada semana.

La ciudad de Chascomús fue fundada como un fortín por el capitán español Pedro Nicolás Escribano el 30 de mayo de 1779, siendo su denominación inicial Fortín de San Juan Bautista. Como esta zona fue habitada por indios araucanos antes de ser exterminados por los conquistadores, años más tarde pasó a llamarse Chascomús que proviene de la palabra araucana “Chadi-comu”, que significa agua muy salada.

Tras años de reclamos, Lezama, el partido más joven de la Provincia, obtuvo su autonomía del partido de Chascomús el 22 de diciembre de 2009. Su nombre se debe a Don José Gregorio de Lezama y Quiñones, un rico hacendado de la Provincia, quien en 1864 donó las tierras para el trazado y estación del ferrocarril, realizando el primer loteo donde quedaron establecidas la plaza, en su actual ubicación, la oficina de correos y las dependencias municipales.

El nombre de Pila tiene algo de historia y leyenda. Aquellos que se aventuraban en el desierto no solo se exponían a los ataques de los indígenas sino también pasaban hambre, frio y sed. Según se cuenta, corría el año 1823 y un teniente llamado Blandengues frenó a sus soldados para explorar las adyacencias del Río Salado hasta la Bahía de Samborombón. En el lugar bebieron agua tan pura que, según la leyenda, uno de sus soldados exclamó a viva voz “es como agua e’ pila” refiriéndose al sabor salado de la pila bautismal.

La ciudad de Castelli, un lugar para conocer su museo, cascos de estancias o la laguna La Rosita, punto de referencia en cuanto a la pesca, debe su nombre en homenaje al político argentino Juan José Castelli, miembro de la Primera Junta, conocido como “el orador de Mayo o de la Revolución”.

Dolores es reconocido como “Primer Pueblo Patrio” ya que fundado tras la declaración de la Independencia en 1816. Su nombre proviene del “Curato de Nuestra Señora de los Dolores” creado conjuntamente con el pueblo. Estancieros, peones junto a la comandancia militar y política fueron los primeros pobladores de la zona.

Aunque suene extraño, no hay archivos oficiales sobre la historia del Partido de General Guido, originalmente llamado “Del Vecino” por decreto del Gobernador Juan Manuel de Rosas en 1839. Recién el 28 de marzo de 1883 se ordena la fundación de este pueblo como cabecera de Partido, asignándole el nombre de General Guido en recuerdo del militar, político y diplomático, Tomás Guido, de destacada intervención en la campaña emancipadora junto al General José de San Martín.

El Partido de Maipú, en 1878, recibe su nombre en reconocimiento a la victoria que tuvo el General José de San Martín afianzando la independencia de Chile. Este nombre de origen mapuche significa “allanar la tierra”.

Según cuenta la leyenda, el Partido de Tordillo, lleva este nombre en recuerdo de un caballo salvaje de pelaje tordillo que jamás pudo ser atrapado por los lugareños. En cuanto a su ciudad cabecera, Conesa, el nombre se debe a quien se destacó en la matanza de los pueblos originarios que habitaban la zona, el General Emilio Conesa.

En la zona denominada desde 1839 como “Rincón de Ajó”, se habían establecido un gran número de pobladores estables entre los cuales se encontraban Martín Teodoro Campos e Isidoro Román Fulco, quienes en 1863 solicitaron al gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Mariano Saavedra, la fundación de un pueblo que llevara el nombre del General Juan Galo de Lavalle. Esta designación no era casual. Ambos habían sido sus soldados y deseaban honrar a su jefe militar al cual le tenían gran admiración. Fue así que el 1 de febrero de 1864 fue fundado oficialmente el pueblo de General Lavalle y 27 años después se denominó de igual manera también al Partido.

El Partido de La Costa, con sus 15 localidades, bien merece un capítulo aparte. Ya vamos a ahondar. Por lo pronto, muchas de sus localidades hacen referencia o voces aborígenes de origen guaraní como los términos “Tuyú” (lodo, barro, pantano) y “Ajó” (blando o pisar fofo), así como también a santos. Tal el caso de San Clemente, primera de las localidades balnearias viniendo desde Buenos Aires, Santa Teresita del diminutivo de “Santa Teresa del Niño Jesús” o el de San Bernardo que se debe, en parte, a que así era llamada la estancia de la familia Duhau, dueños de gran parte de las tierras y que evoca además a “San Bernardo, Abad de Claraval”. 

Distinto el caso del nombre de La Lucila, el cual proviene de la localidad homónima, en el partido de Vicente López, desde donde provenían los compradores de los primeros lotes. Luego se le agregó “del Mar” para diferenciarlos. El nombre de Las Toninas surge gracias a la gran cantidad de una especie de delfín de color blanco y negro que merodeaba las costas y hoy se encuentra en peligro de extinción.

Un cordón interminable de médanos que se movían constantemente de acuerdo al viento hizo que el arquitecto Jorge Bunge en sociedad con Valeria Guerrero Cárdenas propietaria de las tierras, idearan la plantación de pinos para fijar la arena, método que Bunge había aprendido en Europa. En 1942 aquellos médanos se habían transformado en un espectacular bosque de pinos junto al mar. Ambos socios estuvieron de acuerdo en que no había mucho para pensar en cómo se llamaría aquel balneario: Pinamar.

La región que hoy ocupa General Madariaga era conocida con el nombre de Partido del Tuyú, pero a partir de 1910 tanto el Partido como su pueblo de cabecera pasan a denominarse General Juan Madariaga en memoria del militar correntino que había participado en los movimientos de oposición contra Rosas y en la Guerra con Paraguay.

Muchos creen que Villa Gesell lleva el nombre de Don Carlos, su fundador, pero no todo es lo que parece. En1941 comienzan a arribar las primeras familias de turistas a este balneario que se llamaba Parque Idaho, segundo nombre de Don Gesell. Recién en 1944, Carlos decide cambiar el nombre de “Parque Idaho” por el de “Villa Silvio Gesell” en homenaje a su padre, un innovador economista e inventor del sistema de créditos. Un lindo viaje por todos las ciudades y partidos de la región para conocer más sobre ellos.

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