Jueves 24 de septiembre de 2020
28/04/2019 - 23:09 | Noticias | Sociedad

El caos ABSA: falta de obras y servicios en la Provincia

Informe. El servicio recibe críticas en toda la Provincia y las tarifas no paran de aumentar. El gobierno de Vidal no realizó las prometidas obras para sumar agua potable. Cuál es la salida.

ABSA brinda su servicio en 52 municipios de la Provincia.

Comenzando 2019, el gobierno de María Eugenia Vidal autorizó un aumento del 38% en las tarifas para los servicios de agua y cloaca que presta ABSA en 52 municipios de la Provincia. La empresa Aguas Bonaerenses SA brinda su servicio a más de dos millones y medio de beneficiarios. Llamarlos “beneficiarios”, en rigor, podría sonar a demasiado en ciertos casos. Por caso, mientras ABSA recomienda un uso racional del agua a través de publicidades, su sistema de facturación alentaría a cualquiera a derrocharla: lo que se cobra no es por el consumo que se hace del agua sino que está fijado en el valor fiscal de la propiedad.

Al aumento establecido que rige desde marzo por el servicio de agua corriente y cloacas, miles de vecinos se encontraron con la sorpresa que junto a la factura de abril recibieron otra por un monto menor acompañada por una nota que explica que se trata de un retroactivo de marzo debido a que cuando se emitió la boleta no alcanzó a aplicarse ese ajuste.

La Defensoría del Pueblo sostiene que el aumento tarifario no se condice con las inversiones realizadas, ni el servicio prestado por la empresa ante la falta de agua potable, baja presión, cortes recurrentes del servicio e innumerables pérdidas en la vía pública. Más allá de estos incrementos, la mayoría de los distritos en donde ABSA presta servicio tienen críticas severas a la tarea que brinda el organismo.

La empresa Aguas Bonaerense SA tiene un responsable a la cabeza: es Raffaele Sardella, persona de máxima confianza del presidente Mauricio Macri que aterrizó en el gabinete bonaerense de María Eugenia Vidal, aunque nunca cumplió con un caballito de batalla electoral de Cambiemos. Es decir, llevar agua potable a los sectores de la provincia que no gozan de este beneficio. Y en donde están, mejorar el servicio de manera considerable.

Hay ejemplos. En Pehuajó a pesar de haberse realizado un recambio de 15 mil metros de cañería, tres conectores cloacales y una red secundaria para cloacas, actualmente no tienen agua ni planta de tratamiento para cloacas. En Bahía Blanca las quejas y denuncias a ABSA son constantes, ya sea por falta de presión o directamente por interrupciones del servicio. También es preocupante la calidad del agua, que en algunos sectores fluye como si proviniera de alguna zanja: turbia, arenosa y mezclada con restos de hierro u otros metales de viejas cañerías.

Otro Partido que le reclama a ABSA por obras que ha dejado paralizadas es San Cayetano, ubicado en el sudeste de la provincia de Buenos Aires. Una de las demandas es la falta de conexión al sistema de agua potable de dos perforaciones realizadas años atrás y la reactivación de la obra Rehabilitación y Ampliación de la Planta depuradora de líquidos cloacales. En Carmen de Patagones, la ciudad más austral de la Provincia, por iniciativa del propio bloque de concejales de Cambiemos, el Honorable Concejo Deliberante aprobó una Resolución solicitando a la empresa ABSA el resarcimiento económico equivalente al 50 por ciento de los importes que afectan a las facturas de los usuarios.

La lista continúa: el Partido de Tornquist, Coronel Suárez, Chacabuco, Coronel Rosales y Lincoln son algunos de los tantos municipios que padecen la falta de obras, mal servicio y la falta de agua potable en sus comunas.