Domingo 25 de agosto de 2019
16/07/2019 - 19:16 | Noticias | Sociedad

Conmoción en Miramar: robaron del cementerio el cadáver de un bebé de cuatro meses

El cuerpo había sido inhumado el 5 de julio. En 2017 la desaparición de dos cuerpos en el camposanto de Comandante Nicanor Otamendi había despertado alarma en el distrito.

Cuando en la tarde de este martes 16 se procedió a la exhumación, los presentes se encontraron con que el cuerpo no estaba.

El robo del cadáver de un bebé de cuatro meses del cementerio de Miramar conmociona por estas horas a la localidad balnearia bonaerense.

El aberrante hecho fue advertido por la madre del menor, quien al llegar al lugar encontró la tierra removida. En las últimas horas, la policía exhumó el féretro y se encontró con la peor escena: estaba vacío.

De acuerdo a la información a la que accedió el portal de La Capital, el fiscal Alejandro Pellegrinelli tomó intervención y notificó de inmediato a la SubDDI Miramar para que inicien las averiguaciones, en lo que resulta ser una réplica de los dos hechos ocurridos en 2017 en Comandante Nicanor Otamendi.

Un primer rastrillaje en los alrededores le permitió a la policía hallar ropa de bebé y ahora será analizada para saber si es la misma que llevaba el cuerpo.

El caso se inició con una denuncia de la madre, una mujer de 28 años que al ir al cementerio tres días después del sepelio advirtió que además de la tierra removida había un chupete. Eso le llamó la atención porque recordaba haberlo puesto junto al cadáver. Días después volvió a concurrir y vio una tuerca con forma de mariposa, por lo que decidió dar aviso a la policía.

La mujer, cuyo marido se encuentra detenido en la cárcel de Batán por una causa vinculada a la venta de drogas, narró lo sucedido y pidió la exhumación, algo que finalmente se autorizó para este martes 16 por la tarde. Según La Capital, cuando personal del cementerio de Miramar, policías a cargo de Paulo Rodríguez y los propios familiares rodearon la tumba, se encontraron con la estremecedora novedad: el cuerpo no estaba.

El bebé había fallecido por causas naturales, su padre había dejado el penal para asistir al velorio y, como dato que no pasa inadvertido para los investigadores, se llamaba Ciro.

En 2017 la desaparición de dos cuerpos de menores de edad del cementerio de Otamendi había despertado alarma en el distrito. El primero de los casos se trató de los restos de un niño de dos años, que había aparecido mutilado en inmediaciones de un arroyo sobre la Ruta 11, entre Miramar y Mar del Sud.

El segundo ocurrió el 24 de diciembre y tuvo similares características al ocurrido este martes: los padres de Ciro, fallecido al año y dos meses de nacer, descubrieron que alguien había profanado la tumba de su hijo. El cuerpo de Ciro Aranda nunca apareció.