Lunes 19 de abril de 2021
18/01/2021 - 10:51 | Noticias | Sociedad
Judiciales

Fernando Báez Sosa: a un año de un crimen que reveló las caras más terribles de la sociedad

Los ocho detenidos, alojados en la alcaidía de Melchor Romero, posiblemente serán juzgados este año. Luego de la feria se definirá si se realizará con la modalidad de juicio por jurado.

El 18 de enero de 2020, en un boliche céntrico, se originó una pelea que terminó con Fernando muerto a patadas por un grupo de ocho jóvenes de su misma edad.

La temporada de verano 2019-2020 fue una de las más exitosas que se recuerden. Las ciudades de la costa atlántica desbordaban de turistas que habían descartado otros destinos en el extranjero por el precio del dólar y las restricciones a su compra. Como otros balnearios vecinos, Villa Gesell desbordaba de visitantes, en especial grupos de jóvenes que alimentaban y se alimentaban de la particular movida de la ciudad. Hasta que el 18 de enero de 2020, en un boliche céntrico, se originó una pelea que terminó con un pibe muerto a patadas por un grupo de ocho jóvenes de su misma edad.
El asesinato de Fernando Báez Sosa fue uno de esos casos que marcan hitos en la sociedad porque ponen al desnudo caras ocultas y bestiales de su funcionamiento. El ataque fue brutal: al menos ocho contra uno que, ya en el piso, siguió recibiendo patadas y golpes hasta morir. Y todo en la calle más transitada de la ciudad, en un momento en que estaba llena de gente. 
¿El motivo? Discusiones del momento, enfrentamiento de barras: la crónica habla de una reyerta que empezó con un empujón en un boliche colmado y siguió en la calle, después de  que la seguridad del lugar los expulsara. Pero también, la palabra clave: “estos negros”. Los acusados, “los rugbiers”. Y en el cruce de denominaciones, el racismo y el clasismo.
En las primeras horas posteriores, la policía detuvo a diez jóvenes de Zárate que veraneaban juntos en la Villa y fue hasta la ciudad de origen a detener al número 11. Y aquí el caso sumó un ingrediente más: alguno de los implicados había mencionado como participante del ataque a otro zarateño que luego se comprobó ni siquiera había estado en Gesell en esos momentos. Después surgieron historias de viejos enfrentamientos, bromas pesadas y “gastes” violentos. La violencia, otra vez la violencia, hasta ciertos puntos consentida, apañada o justificadas. 
Por otra parte, como sostiene Gustavo Carabajal en su nota de La Nación, el de Fernando Báez fue el asesinato más filmado de la historia. Hay registros de las cámaras de seguridad municipales, de un transeúnte que nunca fue identificado y del móvil de Lucas Pertossi que presumiblemente deja de filmar para sumarse al ataque. Exhibirse agrediendo, mostrarse atacando. Cuadro por cuadro y desde distintos ángulos, la fiscalía cuenta con una prueba impactante que le da la posibilidad de seguir el segundo a segundo de la pelea y el ataque, así como el accionar posterior de los atacantes, incluyendo cambio de ropas y desayuno en McDonald. Y todos vimos la película por televisión. 

Qué pasó
En toda investigación, la acusación debe organizar el relato de los hechos. Según el pedido de elevación a juicio, hubo un altercado en el interior del boliche entre los rugbiers y Fernando y sus amigos, por lo cual todos son expulsados del lugar. La fiscalía considera que hubo un plan, con división de roles, que culminó con la muerte de Fernando. Según este planteo, Máximo Pablo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Franco Benicelli y Blas Cinalli fueron a buscar a Fernando, lo tomaron desprevenido y de espaldas y comenzaron a golpearlo en distintas partes del cuerpo. Cuando el joven de 18 años cae al piso, y “aprovechándose aún más de esa situación de indefensión”, sobreviene la patada mortal que provocó su muerte de forma casi inmediata al causarle “un paro cardíaco producido por shock neurogénico debido a un traumatismo de cráneo”.
Simultáneamente, Ayrton Michael Viollaz, Lucas Fidel Pertossi y Luciano Pertossi contenían a los golpes a los amigos de Fernando para que no pudieran auxiliarlo.  
La carátula es homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas.
Por la causa también se detuvo a Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, pero la fiscal Verónica Zamboni pidió su sobreseimiento, aunque la defensa de la familia pidió que este último también vaya a juicio porque presentaba rasguños y fue parcialmente reconocido por testigos.

El juicio
En noviembre pasado, la fiscalía elevó la causa a juicio, el que posiblemente se realizará este año en Dolores. Se espera, una vez finalizada la feria judicial, a que la defensa de los imputados, que permanecen detenidos en la alcaidía de Melchor Romero, decida si solicita o no que se lleve adelante con el sistema de jurados.