Domingo 26 de septiembre de 2021
16 MAY 2021 - 07:30 | Sociedad
Es el femicida más joven del país desde que existe el agravante

Condenaron a prisión perpetua a Naim Vera Menem

Deberá pasar 50 años en el penal sin ningún tipo de beneficio carcelario.

Por unanimidad, los jueces de la Cámara en lo Penal de Primera Nominación de Catamarca condenaron ayer a la pena de prisión perpetua a Naim Vera Menem (20) por el homicidio doblemente calificado por mediar relación de pareja y por femicidio, de Brenda Micaela Gordillo (23). La madre de la víctima, María Espeche, manifestó tras la condena: “Es una reivindicación para todas las víctimas que hoy no están y para que puedan caminar tranquilas por la calle”.

Antes de conocer el veredicto y tal como hizo durante la primera audiencia, Vera pidió perdón a “la familia de Brenda, a su familia y a la sociedad”. Luego, los jueces Fernando Esteban, Mauricio Navarro Foressi y Rodolfo Moreno, decidieron sostener la acusación por la que había sido imputado y declararlo culpable.

Por otro lado, se hizo lugar parcialmente a lo solicitado por la acción civil, y se estableció una reparación económica de 3 millones de pesos para la familia de Brenda.

Durante la lectura de la sentencia la mamá de Brenda se abrazó a sus abogados, rompió en llanto y dijo: “Asesino, se hizo justicia”. En tanto, Vera, el femicida más joven condenado desde que existe el agravante, se tapó el rostro con sus manos hasta que concluyó la audiencia.

En la calle, la familia fue esperada por una multitud, la misma que la acompañó durante cada marcha realizada los primeros de cada mes, en pedido de justicia y desde primero de marzo de 2020, fecha en que la que Brenda fue asesinada. El festejo fue visible y se pudo ver a las amigas de la joven llorando junto a la mamá y hermano, Iván Espeche.

“Estoy agradecida a la gente, que me acompañó para estar de pie. Hoy escuché la sentencia de este femicida maldito. Se hizo justicia, es lo que tanto queríamos. Es una reivindicación para todas las víctimas que hoy no están y para que puedan caminar tranquilas por la calle”, dijo Espeche. Y agregó: “Veníamos luchando hace más de un año, en todas las marchas, todos los meses. Era nuestra lucha, nuestro dolor y llanto. Por fin los jueces pudieron reivindicar hoy este flagelo para que mi hija pueda descansar en paz”, concluyó sin dejar de abrazar a su hijo que la sostenía en todo momento.

El juicio

Durante el debate se escucharon las voces de más de 20 testigos. El jueves, en la etapa final, el fiscal de cámara Jorge Silva Molina y el fiscal coadyuvante, Hugo Costilla, mantuvieron la acusación y relataron losdetalles del homicidio antes de solicitar la pena de prisión perpetua para Vera Menem. Por su parte, la querella, representada los abogados Sebastián Ibáñez y Bruno Jerez, pidió que se agregue a la imputación un tercer agravante: la alevosía. La defensa del condenado, a cargo de Gonzalo Ferreras, se esforzó por tratar de desligar al joven de su responsabilidad en los agravantes y consideró que sólo le cabría la pena de 16 años de cárcel por homicidio simple.

El femicidio de Brenda Micaela Gordillo conmocionó a la sociedad catamarqueña y del país por lo horroroso de sus características.

El primero de marzo de 2020 a la madrugada, Vera, quien sostenía una relación sexo-afectiva con Brenda desde el 24 de noviembre de 2019, la citó en el dúplex propiedad de su abuela, ubicado sobre la calle Ayacucho Norte, frente a la Universidad Nacional de Catamarca.

La relación entre ellos había comenzado a ser conflictiva ya que Brenda creía que estaba embarazada y se negaba a abortar como Vera se lo pedía. Ante esta negativa, el adolescente, quien "veía truncados sus planes de irse a estudiar a Córdoba", ese mismo mes comenzó a idear la manera de “deshacerse” de la joven.

La investigación determinó que hasta pensó primero en contratar un sicario para que la acuchillara en la panza para que perdiera el embarazo, e incluso pidió ayuda a sus amigos, quienes nunca pensaron que podía llegar a cometer el hecho. El desprecio que sentía por la situación lo hizo decirle a uno de sus compañeros: “Si vamos al casino y ganamos, compro tres botellas de alcohol para quemarla”.

Las cámaras de seguridad determinaron que 1 de marzo, Brenda, quien había manifestado varias veces a sus amigas que se sentía enamorada de Vera Menem, y se lo había dicho a él mismo, llegó al dúplex a la 1.48 de la madrugada. La autopsia determinó que la vulnerabilidad de la chica, quien medía 30 centímetros menos que su agresor, era evidente y que no alcanzó a defenderse. Vera la asfixió metiéndole una prenda de vestir en la boca. Posteriormente y tal como había manifestado a su amigo, sacó las botellas de alcohol que había comprado e intentó quemarla en la parrilla.

Esa noche, su padre le había prestado la camioneta como él había planificado. Cargó los restos y una pala en la caja del vehículo, tiró en el contenedor de basura que estaba en la esquina de la vivienda una bolsa con lo que logró limpiar del asador y llevó el cuerpo hasta ruta provincial 4, en donde la enterró.

Sus amigos, que dudaban de lo que había hecho, avisaron a su familia. Es por esto que en horas de la noche del mismo día y acompañado por su padre se entregó a la justicia.

La familia de Brenda, en tanto, había denunciado su desaparición y la buscaba desesperadamente. La noticia de su asesinato, les llegó cerca de las cero horas.

Sentencias

La condena que Vera deberá cumplir por el hecho que cometió, implica un límite de 50 años encerrado sin ningún tipo de beneficio. Es decir que recién podría salir en libertad cuando cumpla los 70 años de edad.

La primera sentencia por femicidio, desde que se modificó el artículo 80 del Código Penal y se sumó este agravante, fue dictada en Catamarca contra Francisco Andrés Quiroga, alias “Negro la Carpa”, por el asesinato de María Rita Valdez.

Posteriormente, Damián “Bebe” Cano fue acusado y condenado por dos femicidios, el de María Eugenia Rojas y de Susana Acosta.

A éstas condenas a prisión perpetua, se les suman las de los femicidas de Keyla Reynoso, Cecilia Olima, Cecilia Herrera, María Celeste Silva, Susana Villagra y Georgina Avellaneda.

Desde 2012, se registraron 22 femicidios en la provincia, de estos, fueron condenados 11, incluyendo a Vera. La justicia no pudo determinar la responsabilidad de los autores en los casos de Celeste Judith Moreno (2013)y María Del Valle Condorí (2013). En tanto, el homicidio de Elba Ibáñez, sucedido en marzo de 2019 en el departamento Andalgalá, aún espera que la causa sea elevada a juicio. Los demás femicidas se suicidaron tras cometer los asesinatos.