Sábado 23 de octubre de 2021
25 AUG 2021 - 10:51 | Sociedad
Policiales

General Madariaga: el juez cuestionado se tomó licencia y se entregó el ex policía denunciado por abusar de su hijastra

El juez Christian Gasquet reemplazó a su par Gastón Giles y ordenó la detención de acuerdo a lo solicitado por el fiscal Walter Mércuri. El imputado se presentó en la delegación de la Policía Federal de Pinamar acompañado por su abogado defensor.

Walter Mércuri, titular de la UFI 8, tomará declaración al sospechoso en la jornada de hoy.

El ex policía Carlos Estigarribia, imputado por el delito de abuso sexual reiterado y quíntuplemente agravado en perjuicio de su hijastra de 15 años, se entregó ayer en la delegación de la Policía Federal de Pinamar, donde quedó detenido.

Según las fuentes citadas por El Mensajero, el agente que se desempeñaba en la comisaría 4ª de Cariló se hizo presente en la dependencia policial pinamarense acompañado por su abogado defensor.

Asimismo, en la jornada de ayer, a raíz del pedido de licencia del magistrado de Dolores, Dr. Gastón Giles, el juez Christian Gasquet asumió en su reemplazo y ordenó finalmente la detención del imputado de acuerdo a lo solicitado por el fiscal Walter Mércuri. En ese contexto el titular de la UFI 8 tomará declaración al sospechoso en la jornada de hoy.

A pesar de que el pasado lunes Mércuri había presentado un recurso apelando la medida de Giles, Gasquet rechazó ese pedido, por lo que el fiscal solicitó nuevamente la detención del ex policía, a la que finalmente el juez interviniente hizo lugar.

Ante una situación de violencia o abuso no dudes en llamar y denunciar: Línea 144 - Atención a mujeres y personas LGBTI+ en situación de violencia y Línea 137 - Atención a víctimas de violencia familiar y sexual.

El lunes pasado, en diálogo con Entrelíneas.info, Mércuri había dicho que “es muy grave no hacer lugar al pedido con las pruebas que hay, incluso la confesión del propio imputado, por nota y por audio, de la comisión del hecho”.

Estigarribia fue denunciado por el delito de abuso sexual agravado por tratarse de una menor y aprovechándose de la inmadurez de la víctima que le impidió consentir libremente el acto, gravemente ultrajante por su duración en el tiempo; agravado por ser el imputado el encargado de la educación y la guarda de la víctima; por la convivencia preexistente; y por acceso carnal.

El hecho fue denunciado el lunes 16 de agosto por la madre de una niña de 15 años, luego de que la menor le narrara el calvario que venía viviendo desde que tenía 7 años y que había tenido una última versión la madrugada de ese día. Mientras la mujer acudía a la Comisaría de la Mujer a hacer la denuncia, el policía se rapó la cabeza y destruyó su celular, supuestamente para cambiar su apariencia y borrar huellas de conversaciones incriminatorias. Sin embargo, dejó una nota sobre la mesa, escita con tinta verde pidiendo perdón a la adolescente y luego desapareció.

El martes 17 llamó por teléfono a la madre de la víctima, diciéndole que se encontraba a 600 kilómetros de Madariaga y, en lo que se considera una admisión clara del delito cometido, le dijo a su ex pareja “voy a estar preso por una aberración. Soy un monstruo”.