Domingo 14 de agosto de 2022
04 AUG 2022 - 11:53 | Sociedad
La Matanza

“Mamá, me pegaron un tiro”: balearon a un nene de 12 años para robarle cuando volvía del colegio en Ciudad Evita

El chico recibió un disparo en la nuca. Debía ser operado y está fuera de peligro, aunque podría sufrir secuelas permanentes.

Joaquín, un nene de 12 años, fue baleado por dos delincuentes cuando bajaba del colectivo en Ciudad Evita, partido de La Matanza. ¿El motivo? Querían robarle la mochila. Cuando el chico intentó defenderse, le pegaron un tiro en la cabeza. Está internado fuera de peligro, aunque la familia advirtió que podría sufrir secuelas del ataque. 

El nuevo caso de inseguridad se registró este martes, alrededor de las 17.30, en Maracaná y la Av. Juan Domingo Perón. El chico volvía del colegio a su casa en un colectivo de la línea 621. Cuando bajó para cruzar la avenida y entrar al barrio, fue sorprendido por dos ladrones.

Allí se produjo un forcejeo en plena avenida; los delincuentes querían llevarse la mochila. Joaquín se resistió, y le pegaron un balazo en la nuca.

Tras ser baleado, los delincuentes huyeron del lugar y el nene, como pudo, llegó a cruzar la avenida en búsqueda de ayuda. Fue Jésica, que trabaja en un local cercano, quien lo asistió y evitó que se desangrara.

Finalmente fue trasladado por la Policía al hospital Ballestrini y tras una operación le salvaron la vida. Según informó uno de los médicos, la bala entró por la nuca y salió por el pómulo. La familia contó que fue derivado a un centro de salud privado, para continuar con su recuperación.

Natalia, la mamá de Joaquín, contó en radio Mitre que los asaltantes le dispararon sin mediar palabra y huyeron tras el ataque. "Le dispararon a matar porque sí. Ahora está estable pero los médicos lo están evaluando permanentemente porque puede haber daños neurológicos", declaró.

Y puntualizó: "El disparo le afectó la zona nasal porque constantemente le sale sangre. Puede respirar solo por la boca". 

"Estaba trabajando y mi hijo me llamó al celular: 'mamá me pegaron un tiro', me dijo. Luego de avisarles a conocidos del barrio que averigüen que pasaba, logre comunicarme con una mujer policía que fue la que trasladó a mi hijo al hospital", agregó.

En su testimonio Natalia puntualizó que a su hijo "no le robaron nada", que pudo "preservar la mochila y el celular".

"No lo insultaron, no le pegaron, dispararon directamente a la cara. No puedo creer esto. Es algo que nos traspasa como familia, no sabemos cómo seguir. Porque siento que le truncaron la vida a un nene de 12 años. Mi hijo tiene miedo, tiembla permanentemente. Esto es terrible", cerró su testimonio en medio del llanto.

El dramático relato de la comerciante que lo ayudó

Jésica atiende un comercio a metros de donde fue baleado Joaquín. En diálogo con TN, dio un dramático testimonio sobre lo que sucedió tras el ataque.

"Primero escuché el disparo. Cuando me asomé, lo vi salir del supermercado. Salí corriendo y estuve con él. Ahí vi que le sangra el ojo. Se apoyó contra la pared del costado, le salía sangre por la boca", relató.

En ese momento, la mujer buscó un delantal para hacer presión y evitar que siguiera perdiendo sangre. "Se estaba desangrando, pensé que se me iba a morir en las manos", contó.

Jésica llegó a escuchar el momento en que el chico le avisó a la madre lo que le había pasado. "Estoy en el chino, mamá, me pegaron un tiro", dijo el chico. Ella le pidió que le hablara para que no se desvaneciera. "Necesito pararte la sangre, quedate conmigo", le dijo.

"Me contó que venía caminando y le pegaron un tiro. En un momento me dijo que ya no sentía su cara. Yo hacía fuerza para que no perdiera tanta sangre", recordó el dramático momento.

Jésica contó que "la ambulancia nunca apareció" y que fue la policía la que finalmente lo trasladó. Y cuestionó el accionar de los vecinos que no lo asistieron. 

"No lo puedo creer. Puede ser mi hijo o el de cualquier persona. Y la gente solo mira. Parece que ven sangre y no se meten. Esas cosas no se piensan, tienen que salir del corazón", afirmó. 

Quejas por la inseguridad en la zona

"Los colectivos terminan acá en la rotonda porque no quieren entrar a la zona de los monoblocks en Villegas", dijo un kiosquero del barrio en una entrevista con el canal TN.

"En las inmediaciones del barrio hay quejas porque la línea del colectivo no completa el recorrido: hay una parte del barrio que no ingresa porque los apedrean y los roban", agregó.

"Entre la 1 de la tarde y las 5 es donde se pone más peligroso porque no anda casi gente en la calle. Hay muy poco movimiento y la mayoría de los negocios cerramos", sumó otro comerciante de la zona.

"La línea 91 es la que recortó el recorrido hasta la Rotonda porque denunciaron varios casos de inseguridad a la entrada de Villegas, apuntó.