Jueves 08 de diciembre de 2022
14 SEP 2022 - 12:54 | Sociedad
Lugares Emblemáticos

Pinamar: comenzó la demolición del legendario boliche Ku-El Alma

“Los propietarios están pensando en una renovación de cara al verano con el desarrollo en el lugar de un bar de playa”, señaló el intendente de Pinamar, Martín Yeza, que celebró la demolición.

Yeza anticipó que la obra emprendida en la actualidad es la primera etapa de un proyecto que recién verá su tramo final durante el año próximo. (Foto: Municipalidad de Pinamar)

Esta mañana comenzó la demolición gran parte de la estructura edilicia del legendario boliche Ku-El Alma, un hecho que el intendente de Pinamar, Martín Yeza, celebró en sus redes sociales. El boliche fue el foco de la noche de los veranos durante la década de los 90 y algo más también. Se apagó poco a poco y cerró sus puertas hace 7 años. Luego, sin suerte, el edificio se utilizó como sala de escape.

Las palas mecánicas y retroexcavadoras arrasaron ya con los primeros paredones que oficiaban como límites iniciales de un complejo que hizo historia en la costa atlántica, con sus madrugadas dominadas por famosos protagonistas de la farándula, el deporte y la política.

Se trata una obra privada, encarada por los responsables de Energy Group SRL, la firma propietaria de este inmueble que se encuentra en el extremo sur del frente de playas. “Los propietarios están pensando en una renovación de cara al verano con el desarrollo en el lugar de un bar de playa”, confirmó Yeza a La Nación.

La presentación realizada por los propietarios y que recibió autorización municipal contempla en principio la eliminación de todo el paredón perimetral que oficia como límites del complejo de la ex discoteca, con lo que se genera una integración entre el espacio privado y público que lo rodea.

Durante los últimos veranos el lugar permaneció cerrado y en un literal estado de abandono, sin indicios de mantenimientos. Su breve utilización como sala de escape estuvo lejos de los resultados previstos y bien pronto se reencontró con sus portones tapiados, rodeados de pastizales que deslucían el entorno durante gran parte del año.

Yeza anticipó a La Nación que la obra emprendida en la actualidad es la primera etapa de un proyecto que recién verá su tramo final durante el año próximo. “Para este verano se va a demoler toda la barrera de hormigón y con ellas un montón de espacios”, destacó.

Este paso va en sintonía con los lineamientos consolidados en el frente costero pinamarense, donde durante los últimos años se demolieron decenas de balnearios para acabar con las estructuras de cemento para cambiarlas por unidades de servicio sustentables, de menor tamaño y más amigables con el medio ambiente.