Jueves 23 de mayo de 2024
19 JAN 2024 - 16:59 | Sociedad
Virales

Santa Teresita: la fauna marina volvió a ser víctima del maltrato de algunos bañistas

Una pareja adolescente sacó del agua a un gatuzo, una especie de tiburón parecida al cazón, para tomarse una foto. Algo similar pasó en San Clemente, hasta que una mujer intervino para salvarle la vida al animal.

Un chico devuelve al mar uno de los gatuzos qua apareció en San Clemente. (Foto: Faro Noticias)

En los últimos días, en las orillas de las playas del Partido de La Costa se avistaron varios gatuzos, una especie de tiburón que la gente suele confundir con el cazón por su parecido físico. Para muchos bañistas resultó un hecho curioso, y por ello decidieron retratar el momento a través de videos y fotos tomados con sus teléfonos celulares. Sin embargo, hubo algunas personas fueron más allá y maltrataron a los animales, manipulándolos como si fueran juguetes.  

El primer video que se hizo viral mostraba a un grupo de turistas en San Clemente del Tuyú alrededor de un gatuzo, que se encontraba nadando en la orilla, a muy poca profundidad. Uno  de ellos –un joven– lo quiso atrapar y no pudo; sí lo consiguió otro hombre de mayor edad, que lo tomó por la cola y se aprestaba a salir del agua con el animal. Sin embargo, al darse cuenta una mujer, identificado luego como Eleanne Leoncini, le dijo “no, no. ¿Qué hacés? Dejalo en paz”, tras lo cual se lo quitó de las manos y lo revoleó varios metros mar adentro. 

Algunos chicos le pedían a la señora que no lo revoleara mientras un par de adultos advertían que era ella quien iba a matar al gatuzo por haber lanzado con demasiada fuerza. Sin embargo, Víctor Fratto, licenciado en Gestión Ambiental, aprobó el comportamiento de la persona que devolvió al gatuzo al mar. "Bien por esa mujer. Una genia. Le salvó la vida al animal. Eleanne no es rescatista de tiburones y no necesitó serlo, solo necesitó valor y compromiso. Necesitamos más gente como Eleanne”, advirtió Fratto.

El otro episodio que tomó trascendencia en las redes sociales ocurrió en Santa Teresita, el pasado 13 de enero. Allí, la aparición de un gatuzo hizo que mucha gente, como suele suceder, se acercara a la orilla. La mayoría sólo se limitó a tomar fotos, grabar videos o simplemente mirar, pero una pareja de adolescentes consideró que era divertido agarrar al animal para sacarse una foto mientras se daban un beso en la boca ante la “ovación” de varios de los presentes. 

Como es lógico, muchos usuarios en las redes sociales mostraron su repudio a estas actitudes de maltrato hacia el gatuzo, un animal cuyo estado de conservación se encuentra en estado crítico, según informó la Fundación Mundo Marino. “Esto significa que quedan pocos individuos y puede llegar a desaparecer. No es normal verlos tan sobre la orilla, pueden haberse desorientado pero solos vuelven a encontrar su rumbo”, consignó la Organización No Gubernamental.

Ante la difusión de estos hechos, la ONG costera dedicada al rescate, rehabilitación y conservación de especies marinas recordó la importancia de “entender que a la fauna silvestre no se la debe molestar, tocar o alimentar”. 

El gatuzo puede tener hasta 12 crías que nacen con 20 cm y llega a medir, como máximo, hasta 80 centímetros. En lugar de dientes tienen pequeñas placas que utilizan para comer pequeños crustáceos, pulpos y algunos peces.

Afortunadamente, esta vez no se comprobó que este tipo de actitudes le costara la vida a algún animal, algo que sí pasó un par de veces en los últimos años. Una de las más recordadas fue en febrero de 2016, cuando un grupo de bañistas en Santa Teresita sacó un delfín bebé del mar y se tomó selfies con el ejemplar, que murió por las consecuencias de ser manoseado y extraído de su hábitat natural.

Otro caso recordado se dio en San Bernardo, en enero de 2017, cuando un grupo de personas cargó a un delfín que llegó desorientado a la costa y se "adueñó" de él como si fuera un juguete y se sacó fotos hasta que el animal -sin posibilidad de volver al mar por sus propios medios- murió.