8M: por qué las mujeres tienen mayor riesgo de pobreza en Argentina
Los hogares encabezados por mujeres registran mayores niveles de pobreza que el promedio nacional y más del 80% de las familias monoparentales están a cargo de ellas. La brecha salarial, la informalidad laboral y la carga de tareas de cuidado aparecen como factores clave para explicar esta desigualdad.

Más del 80% de los hogares monoparentales en Argentina están encabezados por mujeres. Imagen IA.
Cada 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, distintos informes vuelven a poner en agenda las desigualdades económicas que persisten entre varones y mujeres. Uno de los fenómenos más señalados por especialistas y organismos internacionales es que las mujeres presentan mayores niveles de vulnerabilidad económica y mayor riesgo de caer en la pobreza.
En Argentina, uno de los factores que explica esta situación tiene que ver con la estructura de los hogares. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), más del 80% de los hogares monoparentales están encabezados por mujeres.
En la mayoría de estos casos se trata de familias en las que una madre vive con sus hijos o hijas y es la única responsable de generar ingresos. Esta situación implica mayores dificultades para sostener económicamente el hogar, especialmente cuando se combinan empleo, tareas domésticas y responsabilidades de cuidado.
A esto se suma un factor clave: la brecha salarial. Diversos estudios basados en datos oficiales muestran que las mujeres ganan en promedio alrededor de un 27% menos que los hombres en Argentina. Esta diferencia impacta directamente en la capacidad económica de los hogares encabezados por mujeres.
También existe una mayor presencia femenina en trabajos informales o de menor estabilidad. La informalidad laboral implica ingresos más bajos, menor protección social y mayores dificultades para acceder a jubilación, cobertura de salud o licencias laborales.
EL PESO DE LAS TAREAS DE CUIDADO
Otro elemento central para comprender esta desigualdad es la distribución del trabajo doméstico y de cuidado. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo elaborada por el INDEC, las mujeres dedican en promedio 6,4 horas diarias a tareas domésticas y de cuidado, mientras que los hombres destinan alrededor de 3,4 horas a estas actividades.
Esta diferencia reduce las posibilidades de muchas mujeres de acceder a empleos de jornada completa o a trabajos mejor remunerados.
La combinación de todos estos factores —menores ingresos, mayor carga de tareas de cuidado y mayor presencia en hogares monoparentales— explica por qué distintos estudios señalan que las mujeres enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad económica.
CUATRO DATOS PARA ENTENDER LA DESIGUALDAD ECONÓMICA
• Más del 80% de los hogares monoparentales en Argentina están encabezados por mujeres.
• Las mujeres ganan en promedio alrededor de un 27% menos que los hombres.
• Dedican 6,4 horas diarias al trabajo doméstico y de cuidado.
• Los hombres destinan 3,4 horas a esas mismas tareas.









