Dolores se quedó sin revistas en papel: ya no llegan a los kioscos y cambia el consumo cultural
Problemas de distribución, caída de ventas y el avance de lo digital dejaron a la ciudad sin oferta de revistas impresas. Kiosqueros advierten que la situación se repite en el interior y que el papel pasó de hábito cotidiano a consumo excepcional.

El tema económico no es menor en el declive de diarios y revistas impresas: una suscripción mensual de un diario nacional cuesta $ 176.000 en Dolores.
Escena doméstica: madre treinteañera y niño de primaria haciendo tareas. “Recortar de revistas imágenes de…”. En la casa no hay, por lo que el primer impulso es ir al kiosco a comprar alguna revista escolar de las que ella recuerda de su época estudiantil. En el kiosco solo hay una dedicada al Día de la Tradición, por lo que pregunta al vendedor si no está la última. La respuesta la sorprende: “No, hace mucho que no llegan revistas a Dolores”.
Darío Canetto hace 21 años tiene un kiosco de diarios y revistas en una de las esquinas más transitadas de la ciudad. Desde su puesto frente a la plaza principal de Dolores es testigo del cambio en los consumos culturales y la decadencia de los medios en papel, a partir de la aparición de lo digital.
“La distribución en Dolores, como en otras localidades del interior, fue disminuyendo. A partir del 2020 dejaron de venir acá, por ejemplo, La Prensa y La Capital de Mar del Plata”, explica. Tampoco se distribuyen en la ciudad los diarios económicos Ámbito o El Cronista, como sucedía anteriormente.
“Hay problemas en la distribución regional de las revistas, por el porcentaje que se nos paga a los kiosqueros”, señala. A partir de desavenencias en este campo es que ya no hay revistas en Dolores y en otras ciudades de la Región.
Los problemas con la distribución afectan también a las colecciones, una de las alternativas que encontraron los medios para fidelizar compradores. Llegadas intermitentes que impedían completar lo que se había comenzado a coleccionar alejaron a los clientes de este tipo de productos.
Esta situación está vinculada, por supuesto, con la caída de los medios de papel frente a los medios digitales, acelerada por la pandemia y las sucesivas crisis económicas. “Mis clientes son todos gente mayor, que sigue apegada al diario en papel”, dice. Y como dato ilustrativo menciona: “Antes entrabas a un bar y pedías el diario; ahora pedís la clave de Wi Fi”.
El tema económico no es menor: una suscripción mensual de un diario nacional cuesta, en Dolores, $ 176.000. Recibir el diario todos los días en la casa dejó de ser una escena cotidiana para pasar a ser un lujo.
La crisis de las revistas en papel
La venta de revistas en papel en Argentina ha caído drásticamente en los últimos años, tanto por la digitalización y como por la crisis económica, pero las revistas escolares -Billiken, Genios, El Jardín de Genios- muestran alguna resiliencia, vía suscripciones y kioscos educativos. La escuela sigue siendo un motor agobiado del escuálido consumo de estos medios.
No hay muchos datos actualizados en fuentes públicas, pero la tendencia es clara. Según la Asociación Argentina de Editores de Revistas (AAER), en 2013 se vendían en el país por año 80,8 millones de ejemplares impresos, una cifra que en 2020 bajó a 26,4 millones. Las revistas didácticas pasaron del 15,5 millones de ejemplares a 4,5 millones anuales.
En 2021, Genios, líder en el segmento de 7 a 13 años, vendió 8.862 ejemplares mensuales, de acuerdo con el sitio totalmedios.com. Este ranking lo lideraban revistas de actualidad y lifestyle, mientras que la publicación infantil del grupo Clarín ocupa el lugar 14.











