Domingo 24 de mayo de 2020
08/05/2020 - 18:40 | Noticias | Deportes

El adiós a una leyenda del fútbol: Y al final te nos fuiste, Trinche…

El periodista Daniel Meissner, con una trayectoria de 30 años escribiendo en medios nacionales, nos ofrece una mirada para conocer más al legendario Tomás Felipe Carlovich, que murió hoy.

“Yo me quedo acá, jugando con los muchachos del barrio”, repetía el Trinche cuando algún club lo quería contratar.

Cosas extrañas son las paradojas de la vida. Justo vos, que en una cancha de fútbol tenías todas las respuestas, partiste y nos dejaste llenos de preguntas. Porque, ¿cómo se le explica a quien no te vio jugar, que no hubo otro jugador de tu calibre? Que si para alguien la pelota no tenía secretos, ese eras justamente vos. Una generación hablará de Distéfano y Moreno, otra de Pelé, la siguiente de Maradona y los más chicos, de Messi y Cristiano Ronaldo… pocos van a hablar de Carlovich. Sé que no te sirve de consuelo, pero te juro que yo voy a ser uno de esos. Hasta el final de mis días.

Los que pateamos las canchas del ascenso por años y años, los que te aplaudíamos aunque no fuéramos de Central Córdoba –tu lugar en el mundo-, tenemos una visión muy distinta de las cosas, que tal vez haya nacido al ver por primera vez como tirabas tu famoso caño “de ida y vuelta”, ese que desairaba al marcador, que sufría al ver como la pelota le pasaba dos veces seguidas entre sus piernas en menos de tres segundos. Por adelante primero, y antes de que gire, de nuevo por atrás. “¿Viste lo que hizo el cinco de ellos?”, era la pregunta que escuchabas al momento, de parte de quien tenías al lado en el alambrado lleno de óxido… y “el cinco” era Carlovich, claro…

Sobran las anécdotas sobre vos, Trinche. Los malintencionados dirán que son leyendas incomprobables. Allá ellos. Yo sé que cuando viniste a Lomas con Central Córdoba y te olvidaste el DNI, el árbitro no te iba a dejar jugar y el vicepresidente de Los Andes se antepuso y le dijo: “Señor juez, yo firmo por él. Conozco a Carlovich. Viene acá una vez por año y no me voy a perder de verlo jugar, aunque nos pinte la cara”. Otros tiempos, Trinche. Otra gente, también.

¿Por qué nunca quisiste ser el mejor de todos si lo eras? Sin quererlo, se lo mostraste al país, cuando un mes antes de viajar a Alemania para el Mundial 74, la selección argentina fue a jugar un amistoso contra un combinado rosarino. Cinco jugadores de Newell’s, cinco de Central y vos, un perfecto desconocido. Esa noche le tiraste caños a todos. A Telch, a Brindisi, a Sa, a Tarantini… cuando el partido iba 3 a 0 dicen que el DT Cap le fue a pedir a sus colegas Griguol y Montes, “por favor saquen al 5, que esto va a ser catastrófico y nos van a matar antes de que lleguemos a Ezeiza”… Y te reemplazaron por Berta a los 20’ del segundo para que dejes de humillar a nuestros máximos exponentes… Al día siguiente te hicieron una nota en Clarín a página completa en la que para empezar, hubo que presentarte…

“Yo me quedo acá, jugando con los muchachos del barrio”, siguió siendo tu respuesta a los que te venían a contratar. No te gustaba entrenar, lo sé. Y mucho menos, irte muy lejos de tu Rosario. Y me vuelvo a preguntar, ¿por qué Trinche, siendo el mejor, nunca quisiste serlo? Te cuento una: por mi profesión, tuve la suerte de entrevistar a Michael Schumacher, a Usain Bolt, a Evander Holyfield, a Valentino Rossi, a Don Adolfo Pedernera… Y sin embargo, ¿sabés cual fue mi gran frustración profesional? No haberte hecho nunca una nota ni poderte conocer personalmente. Por eso, cuando tu biógrafo, mi amigo Daniel Console, escribió tu historia y me llamó para que yo le hiciera el prólogo de su libro, sentí que saldaba una parte de esa deuda. A él, mi infinito agradecimiento.

¿Cómo hago para contarle al que no te vio, quien eras vos, Trinche? “Hubo un jugador mejor que yo y no fue Pelé, ojo… fue Carlovich”, dijo hace unos meses Maradona. Ojalá le sirva a muchos para tomar dimensión de quien fuiste. Pero no sé si alcanzará. Descansá en paz, crack.