11 MAY 2026 - 09:26 | Culturas
Efemérides

Día del Himno Nacional Argentino: por qué se celebra el 11 de mayo y cómo fue cambiando con los años

Una obra teatral determinó la creación del himno, que originalmente fue denominado Marcha Patriótica y su duraba 20 minutos.

La tradición afirma que el himno fue interpretado por primera vez el 14 de mayo de 1813 en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson, con este pianoforte.

El 24 de mayo de 1812 el político y poeta Vicente López y Planes, mientras presenciaba la representación teatral de la obra “El 25 de Mayo” en la Casa de la Comedia, se sintió motivado por la música de la canción del último acto y decidió escribir las primeras estrofas para acompañar la melodía.

El 11 de mayo de 1813, la Asamblea General Constituyente aprobó la Marcha Patriótica, producto de la inspiración poética de López y Planes a partir de la partitura de Blas Parera.

La tradición afirma que la canción fue interpretada por primera vez el 14 de mayo de 1813 en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson, quien habría entonado los primeros acordes, aun cuando ella no dejara escrito alguno que hiciese mención a ese suceso. Lo cierto es que el pianoforte Stodar que le perteneciera se exhibe hoy en la sala "Sociedad Porteña en 1810" del Museo Histórico Nacional.

El instrumento se encuentra en muy buen estado de conservación y en ocasiones especiales ha sido utilizado por reconocidos músicos para interpretar nuestra canción patria.

Originalmente el himno fue denominado Marcha Patriótica, luego Canción Patriótica Nacional y, posteriormente, Canción Patriótica. Hasta que en el año 1847 una publicación lo denominó Himno Nacional Argentino, la cual conserva hasta el día de hoy.

En 1860 Juan Pedro Esnaola enriqueció la orquestación y las armonías musicales basándose en anotaciones manuscritas del compositor, las que se mantienen oficialmente hasta el presente.

La versión original del himno dura 20 minutos. En 1924, fue abreviado a entre 3 minutos 30 segundos y 3 minutos 53 segundos, aunque la versión presentada en el proyecto “El Grito Sagrado”, cantada por Jairo, dura 4 minutos 31 segundos.

En 1900, un decreto del 30 de marzo firmado por el presidente Julio Argentino Roca dispuso que sólo se cantaran la primera y la última cuarteta a fin de tener una versión reducida para actos oficiales y públicos, lo que fue ratificado por el Decreto 10.302 de 1944.

Su versión vigente corresponde a la transcripción realizada por Luis Lareta, que se ajusta a lo acordado el 25 de septiembre de 1928 por el Poder Ejecutivo de la Nación.

QUÉ DECÍA EL DECRETO DE 1944 SOBRE EL HIMNO NACIONAL ARGENTINO
Art. 6° – Adóptase como letra oficial del Himno Argentino, el texto de la canción compuesta por el diputado Vicente López, sancionado por la Asamblea General Constituyente, el 11 de mayo de 1813, y comunicado con fecha de 12 de mayo del mismo año, por el Triunvirato al Gobernador Intendente de la Provincia. Para el canto se observará lo dispuesto por el Acuerdo de 30 de marzo de 1900.

Art. 7° – Adóptase, como forma auténtica de la música del Himno Nacional, la versión editada por Juan P. Esnaola, en 1860, con el título: 'Himno Nacional Argentino. Música del maestro Blas Parera'. Se observarán las siguientes indicaciones: 1°) en cuanto a la tonalidad, adoptar la de Sí bemol que determina para la parte del canto el registro adecuado a la generalidad de las voces; 2°) reducir a una sola voz la parte del canto; 3°) dar forma rítmica al grupo correspondiente a la palabra 'vivamos'; 4°) conservar los compases que interrumpen la estrofa, pero sin ejecutarlos. Será ésta en adelante, la única versión musical autorizada para ejecutarse en los actos oficiales, ceremonias públicas y privadas, por las bandas militares, policiales y municipales y en los establecimientos de enseñanza del país.

LETRA ORIGINAL DEL HIMNO NACIONAL ARGENTINO
Oíd, ¡mortales!, el grito sagrado:
¡Libertad, libertad, libertad!
¡Oíd el ruido de rotas cadenas: ved en trono a la noble Igualdad! Se levanta a la faz de la tierra una nueva y gloriosa Nación: coronada su sien de laureles
y a su planta rendido un león.

CORO
Sean eternos los laureles que supimos conseguir: coronados de gloria vivamos o juremos con gloria morir.
De los nuevos campeones los rostros Marte mismo parece animar;
la grandeza se anida en sus pechos, a su marcha todo hacen temblar.
Se conmueven del Inca las tumbas y en sus huesos revive el ardor,
lo que ve renovando a sus hijos de la Patria el antiguo esplendor.

CORO
 
Pero sierras y muros se sienten retumbar con horrible fragor: todo el país se conturba con gritos de venganza, de guerra y furor.
En los fieros tiranos la envidia escupió su pestífera hiel.
Su estandarte sangriento levantan provocando a la lid más cruel.

CORO

¿No los veis sobre Méjico y Quito arrojarse con saña tenaz?
¿Y cuál lloran bañados en sangre Potosí, Cochabamba y la Paz?
¿No los veis sobre el triste Caracas luto y llanto y muerte esparcir?
¿No los veis devorando cual fieras todo pueblo que logran rendir?

CORO

A vosotros se atreve, Argentinos, el orgullo del vil invasor;
vuestros campos ya pisa contando tantas glorias hollar vencedor.
Mas los bravos que unidos juraron su feliz libertad sostener
a esos tigres sedientos de sangre fuertes pechos sabrán oponer.
 
CORO

El valiente argentino a las armas corre ardiendo con brío y valor: el clarín de la guerra cual trueno en los campos del Sud resonó. Buenos Aires se pone a la frente de los pueblos de la ínclita Unión y con brazos robustos desgarran al ibérico altivo león. 

CORO

San José, San Lorenzo, Suipacha, ambas Piedras, Salta y Tucumán, la Colonia y las mismas murallas del tirano en la Banda Oriental son letreros eternos que dicen: “Aquí el brazo argentino triunfó”. “Aquí el fiero opresor de la Patria su cerviz orgullosa dobló”.

CORO

La victoria al guerrero argentino con sus alas brillantes cubrió.
Y azorado a su vista el tirano con infamia a la fuga se dio.
Sus banderas, sus armas se rinden por trofeos a la libertad.
Y sobre alas de gloria alza el pueblo
trono digno a su gran majestad.

CORO

Desde un polo hasta el otro resuena de la fama el sonoro clarín.
Y de América el nombre enseñado, les repite, ¡mortales!, oíd:
¡Ya su trono dignísimo abrieron las Provincias Unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
¡Al gran pueblo argentino, salud!

CORO