Lunes 08 de marzo de 2021
06/12/2020 - 11:51 | Noticias | Opinión

Cansancio y fastidio en un gobierno que necesita encender la economía

Panorama, por Ramón Indart. Los cruces internos que salen a la luz y complican a la Casa Rosada. El rol de Felipe Solá. La señal de las jubilaciones. Armado electoral: pausa para las PASO, el plan Larreta.

Los cruces internos salen a la luz con hechos como los que sucedieron en Casa Rosada y no se tapan debajo de la alfombra.

Quizás pretenden que seamos más kirchneristas". La frase, con un evidente fastidio, se la dijo a ENTRELINEAS.info un funcionario de Casa Rosada que camina junto a Alberto Fernández hace más de dos décadas. El entorno del Presidente aún sigue con bronca por las críticas públicas de la tropa del Frente de Todos por el bochornoso velatorio de Diego Maradona. Los cruces internos salen a la luz con hechos como los que sucedieron en Casa Rosada y no se tapan debajo de la alfombra. En la última semana se observaron otros cruces. El primero involucra al canciller Felipe Solá. El segundo a Cristina Fernández de Kirchner. Ambas cuestiones tienen a un jugador en común: Martín Guzmán, ministro de Economía.

Solá cometió el error más grave desde que asumió al frente de los vínculos internacionales de la Argentina. De manera insólita inventó el contenido del diálogo entre Alberto Fernández y Joe Biden, presidente electo de los Estados Unidos. Guzmán no lo podía creer, ya que generó más ruido con el FMI. ¿Por qué hizo algo así? La charla entre ambos mandatarios se dio por teléfono con Alberto desde Casa Rosada. Solá fue a Olivos y cuando se dio cuenta y se apuró a llegar a Balcarce 50, la charla había terminado.

Un ejemplo concreto de su intrascendencia se observó el día que Alberto cruzó el Río de la Plata para visitar al presidente de Uruguay, Lacalle Pou y descongelar el vínculo cara a cara. Solá no fue. Ni sabía de la reunión. A pesar de todo esto, desde Presidencia descartan la salida de Felipe. Saben que eso puede generar un problema aún mayor y es ¿quién elegirá al sucesor? ¿Alberto o Cristina? El Presidente prefiere tenerlo ahí y manejar la agenda internacional personalmente.

El otro episodio fue el de las jubilaciones. Cristina y sus senadores cambiaron la fórmula de la movilidad y establecieron que el 5% de aumento en diciembre no será “a cuenta” de la suba en marzo. Y los aumentos serán trimestrales. Guzmán no fue consultado. En Hacienda lo definen así: Economía tomó una decisión técnica. El Senado y la vice tomaron una decisión política. Queda la sensación de que el poder está absolutamente loteado. Una -pequeña- parte en Casa de Gobierno, otra en Hacienda, otra -mayoritaria- en el Senado y otra en Diputados. Por primera vez desde que el Frente de Todos asumió, tanto el Presidente como su vice dejaron filtrar a periodistas que existe un mutuo fastidio. Toda una señal.

Y mientras que los gobernadores del PJ que estuvieron en Rosada el viernes ya pidieron oficialmente que se cancelen las PASO, en Buenos Aires, Axel Kicillof no descarta armar listas colectoras, como ya hizo el kirchnerismo años atrás con Martín Sabbatella, dando buenos resultados. Vecinalistas, desencantados con la oposición y oportunistas, todos bienvenidos.

"Ni Vidal ni Jorge Macri quieren jugar en la elección intermedia, pero van camino a eso". La frase de una dirigente clave del PRO en Buenos Aires resume lo que puede llegar a pasar en los próximos meses. Que la exgobernadora y el intendente de Vicente López sean candidatos en caso de que Horacio Rodríguez Larreta se los ordene para enfrentar al peronismo en el distrito más importante del país. Ninguno de los dos se muestra entusiasmado por la idea, pero saben que no tendrán la última palabra. En última instancia el primo del expresidente podrá aprovechar la campaña para aumentar su conocimiento de cara a 2023 e instalarse como candidato a gobernador.

Cada 15 días Larreta analiza encuestas con los dos -y una mesa chica que se suma a la conversación- y diagraman los pasos en el conurbano. Se mueve por allí Emilio Monzó, quien ofrece el armado en el interior, pero es cada vez menos escuchado por bonaerenses del PRO. "Nos quiere proponer algo que no teníamos en 2015, pero ahora sí. Intendencias propias y armado de la UCR. ¿Para qué necesitamos a Monzó?", reflexionó ante este cronista una dirigente con proyección que no oculta su bronca sobre el expresidente de la Cámara de Diputados.