Lunes 08 de agosto de 2022
03 APR 2021 - 08:12 | Coronavirus

Alberto Fernández con Covid-19: por qué a pesar de estar vacunado el presidente dio positivo de Coronavirus

Un test rápido de antígenos reveló que el primer mandatario contrajo coronavirus. Aún falta conocer el resultado del PCR para confirmarlo. El contagio de los vacunados y la duración de la protección de las vacunas.

El presidente recibió la primera dosis de la Sputnik V el 22 de enero y a los 21 días recibió la segunda dosis.

El positivo por Covid-19 que se conoció en las primeras horas de la madrugada de hoy sábado, justo en el final de su cumpleaños y anunciados por Twitter por el presidente Alberto Fernández, abre el debate sobre la posibilidad del contagio de una persona a pesar de tener las dos dosis de la vacuna contra el coronavirus, en este caso la Sputnik V, formulada con dos adenovirus diferentes.

Aunque falta todavía la confirmación del positivo del primer mandatario que brindará el test PCR sobre el que aún se aguarda el resultado se aguardan los análisis para saber si se contagio con la misma variante originaria del SARS-COV-2 o de las nuevas cepas que circulan en el país -Manaos, Reino Unido, Río- cómo así también qué cantidad de anticuerpos generó como vacunado.

Alberto Fernández, en el día de su cumpleaños, sintió primero por la tarde un dolor de cabeza, y luego tuvo 37.5 de fiebre, sumado al cansancio y abatimiento. Luego de la consulta de rigor con su médico personal, el doctor Federico Saavedra, se realizó el test rápido y dio positivo. "Quería contarles que al terminar el día de hoy, luego de presentar un registro de fiebre de 37.3 y un leve dolor de cabeza, me realice un test de antígeno cuyo resultado fue positivo", fue el primero de los mensajes de Twitter que escribió el presidente en su hilo a la medianoche para anunciar su positivo. 

Todo indica que el presidente en su calidad de vacunado cursará la enfermedad por COVID-19 como una afección leve y está protegido de una eventual internación, y sobre todo que se convierta en un paciente severo o que requiera tratamientos intensivos.

Según pudo saber Infobae a través de la Unidad Médica presidencial, hasta ahora el presidente se encuentra en buen estado de salud clínica, a partir del positivo que brindó el test rápido de antígeno. La unidad médica presidencial preparará su aislamiento, se le controlará su presión arterial cardíaca y se le practicará una evaluación pulmonar. También trascendió que se le hará un seguimiento de su salud neurológica para controlar lo que se conoce entre las secuelas post Covid-19 como niebla mental.

Desde el entorno presidencial se puso especial énfasis en remarcar que tanto la vacuna que recibió Fernández -la Sputnik V- como el resto, “su eficacia es principalmente contra la gravedad de la enfermedad, bajando la mortalidad. No son un escudo para no contagiarse, sino que se transita la enfermedad de una manera leve, como ocurre con la gripe. La vacuna no falló, sino que hace que el tránsito sea leve o moderado y que la mortalidad se mantenga en niveles de bajos a nulos”.

El debate sobre los positivos de los vacunados

Hace tan sólo algunos días, en una declaración que despertó interés global, la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Rochelle Walensky, había celebrado el hecho de que quienes han sido vacunados contra el COVID-19, en gran parte, “no son portadores del virus”. Pero ante las dudas que despertó tal afirmación entre la comunidad científica, los CDC aclararon que es posible que algunas personas que están completamente vacunadas puedan contraer COVID-19. La evidencia no está clara si pueden transmitir el virus a otras personas. Seguimos evaluando la evidencia”.

Para el infectólogo argentino y experto en vacunas, Roberto Debbag, “los casos de infección tras vacunación son poco frecuentes pero ocurren. Puede ocurrir después de la primera dosis o después de la segunda”. De esta manera, se vuelve fundamental el cuidado post vacuna con distancia social y mascarilla”, explicó a Infobae.

Las vacunas pueden provocar dos tipos principales de inmunidad. Por un lado, la “inmunidad efectiva”, que puede evitar que un patógeno cause una enfermedad grave, pero no puede evitar que ingrese al cuerpo o haga más copias de sí mismo. Y por el otro, la inmunidad esterilizante, que sí puede impedir la infección e incluso prevenir casos asintomáticos. Lo ideal es que una vacuna logre producir inmunidad esterilizante.