Sábado 31 de julio de 2021
14 JUN 2021 - 09:56 | Coronavirus
La segunda ola de Covid-19

Mar del Plata y Pinamar le piden a la Provincia que reconsidere la decisión de que no haya clases presenciales

Ambos distritos están en fase 2, donde la asistencia a las escuelas no está contemplada. Guillermo Montenegro dijo General Pueyrredon “está siendo discriminada”, mientras que Martín Yeza consideró que las medidas para su municipio “no resultan ajustadas a la realidad ni proporcionales en relación a la amenaza que se enfrenta”.

"Comprendo que sea compleja la provincia de Buenos Aires y que la primera tentación sea creer que no se pueden tener consideraciones municipio por municipio, pero yo creo que sí", dijo Yeza.

Mar del Plata y Pinamar son 2 de los 72 municipios que se encuentran en fase 2, donde las clases presenciales no están habilitadas. Aún así, los intendentes de ambos distritos reclamaron al gobierno de la provincia de Buenos Aires que revise esa decisión.

“No hay un criterio objetivo y se ha hecho una distinción arbitraria. Entiendo que la ciudad está siendo discriminada”, afirmó Guillermo Montenegro, jefe comunal de Mar del Plata. Si bien en el partido de General Pueyrredon muestran el descenso de casos de Coronavirus para respaldar el pedido, la Provincia toma en cuenta un espectro más amplio de indicadores.

El pase de una fase a otra, según quedó establecido a través de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), está atado a varios criterios: una ocupación de camas por encima del 80% o una incidencia mayor a 500 contagios cada 100.000 habitantes durante 14 días determina la permanencia en fase 2.

Otro criterio que se toma en cuenta la aparición de un brote o un aumento significativo y repentino de casos positivos de COVID-19, “cuando a partir de la identificación de los primeros casos autóctonos, se observare un incremento en la velocidad de transmisión medida en términos de tiempo de duplicación o la ocurrencia de casos autóctonos que verifique que la cadena de transmisión se corresponde con un escenario de transmisión comunitaria poniendo en riesgo el funcionamiento adecuado del sistema de derivaciones de atención sanitaria en las zonas afectadas”.

Montenegro advirtió que no politizará la cuestión y avanzará con diálogo. Tiene relación directa y periódica con el jefe de Gabinete Carlos Bianco, y a él le está acercando fundamentos para convencerlo de que las clases presenciales pueden retomarse sin riesgo para el sistema sanitario de Mar del Plata y Batán.

“Pudimos ver cómo la presencialidad no generó cambios con los contagios”, insistió Montenegro. En el inicio del ciclo lectivo, en niveles inicial y primario, recordó que la tasa de incidencia era de 9 casos de Coronavirus cada 1.000 alumnos. Durante las últimas dos semanas que hubo clases presenciales ese registro se mantenía en 10 cada 1000. “Solo tuvimos que aislar 55 de 1300 burbujas”, dijo. Y acotó que esos números confirman que tampoco la movilidad en el transporte público impactó en el ritmo de contagios.

Martín Yeza también consideró que en Pinamar están dadas las condiciones para un regreso seguro de las clases presenciales. Y por eso realizó una presentación formal ante la provincia de Buenos Aires para que se reconsidere la situación del distrito. “Consideramos que las medidas aplicadas a nuestra comuna no resultan ajustadas a la realidad ni proporcionales en relación a la amenaza que se enfrenta”, dice el texto que también difundió en redes sociales.

“Quiero destacar que más del 80% de los docentes locales tanto de establecimientos públicos como privados se encuentran vacunados; y también que desde el inicio del ciclo lectivo se han visto afectadas 58 de 893 burbujas totales, poseyendo como secuela 7 contagios efectivos dentro de burbujas de una matrícula de casi 10.000 alumnos regulares”, destacó Yeza.

El intendente también minimizó el riesgo que implica el transporte. “Dada la idiosincrasia de nuestra comuna y su expansión demográfica, los alumnos asistentes a los establecimientos educativos de esta comuna suelen utilizar el transporte público pero no es fundamental para que puedan asistir, o al menos no más que la imposibilidad de tener internet en su casa o un dispositivo digital. Esto disminuye así las posibilidades de contagios ocasionados por traslados, causal también esgrimida por el gobierno nacional como factor relevante de la transmisión del SARS-CoV-2”.

Yeza argumentó asimismo que la vacunación (14.188 al 13 de junio) “implicó un significativo y abrupto descenso en los casos locales y variación angular descendente de la curva de contagios, habiendo disminuido los 548 casos activos del 29 de mayo del corriente, a 422 actuales (12/06/21), manteniendo una ocupación de camas de terapia intensiva no superior al 20%”.

El jefe comunal de Pinamar estimó que “mediante el cálculo provisto de datos empíricos una tasa real de letalidad local del 0.9 %, siendo de 1,4 % para las autoridades sanitarias provinciales de acuerdo a la información oficial que no contempla las variables enunciadas”.

En esa línea de disputa de cifras oficiales, Yeza solicitó la revisión de la población que se toma para Pinamar. “De acuerdo al último censo, nuestra comuna registra una densidad poblacional tomada del padrón electoral del año 2019 y que da la cifra de 32.000 personas autorizadas para emitir el sufragio, número base que es empleado por el Ministerio de Salud Provincial para determinar el índice de contagiosidad local. Estimamos que con la información que posee la propia provincia de Buenos Aires también pueden incorporar la matrícula escolar existente desde el 1 de mayo al 1 de junio del corriente indica 9.935 alumnos asistentes, sin contemplar la educación privada, ni los niños de menos de 3 años que no están escolarizados, ni de las personas que se han mudado a Pinamar y que no tienen domicilio”.