Tras las primarias del 11 de agosto, María Eugenia Vidal se sintió derrotada. Su rostro en la noche del domingo negro de Cambiemos, hablaba por sí solo. La gobernadora de la Provincia, que intentó una y mil veces convencer a Mauricio Macri y su círculo íntimo de desdoblar las elecciones en territorio bonaerense, fue finalmente la gran perjudicada del cachetazo que recibió el oficialismo en las primarias, una especie de encuesta real que ningún analista vislumbró con tanta diferencia a favor de Alberto Fernández en la Nación y Axel Kicillof en la Provincia, quienes armaron el Frente de Todos junto a la ex presidenta Cristina Kirchner y el actual diputado Nacional, Sergio Massa, hombre clave en el andamiaje de un peronismo que se unió y ganó con amplitud.
Conocida la pésima elección, Vidal se distanció en lo gestual y en lo dialéctico del presidente Macri, y quedó ajena a las errantes apariciones del primer mandatario, enojado y shockeado por la situación. El ya célebre “hicimos una mala elección. Vayan a dormir”, que espetó a todos sus seguidores aún sin dar a conocer resultados oficiales el domingo de las primarias; o el lunes, en conferencia de prensa, culpando a los votantes por no haberlo elegido y responsabilizando a la sociedad por la fuerte corrida bancaria, el dólar por las nubes y una nueva devaluación del peso argentino; y un posterior (y forzado) pedido de disculpas.
En la Provincia no hay ballotage y habrá un nuevo intento de Vidal de despegarse de Macri, quien insiste en que puede recuperar votos y forzar una segunda vuelta en noviembre. Por eso para las generales del 27 de octubre la mandataria ya habilitó a los intendentes de Juntos por el Cambio que corten boleta si lo consideran propicio para mantener sus comunas, y lo mismo con los diputados para no perder poder en las cámaras bonaerenses.
Es por eso que Vidal, junto a su amigo Horacio Rodríguez Larreta, un viejo conocido desde la Fundación Pensar, uno de los gérmenes del Pro antes de Macri Jefe de Gobierno porteño, ya se alistó para ser reemplazo natural de un Macri en decadencia, que no supo contener esta avalancha de votos peronistas ni poniendo de candidato a vice a Miguel Ángel Pichetto. Es cierto también que Rodríguez Larreta aún debe sortear su elección en CABA frente a Matías Lammens ya que en territorio porteño hay que alcanzar el 50% de los votos para evitar el ballotage, pero dentro de la estructura amarilla confían en que lo pueden conseguir junto a su aliado Martín Lousteau, otro que asoma como la renovación en la era post macrismo.
El sueño de Vidal de suceder a Macri en 2023 ya quedó prácticamente trunco y así parece seguir la maldición de los gobernadores de Buenos Aires, que por el voto popular ninguno llegó a presidente. Fue Eduardo Duhalde el único que pudo llegar a la Casa Rosada pero por la crisis política que se generó en el 2001 ya que lo nombró la Asamblea Legislativa siendo el hombre fuerte de Banfield senador Nacional.
Después de ser mencionada como el Plan V que podía salvar al oficialismo nacional de una derrota, con la mejor imagen dentro de la alianza gobernante y una de las más altas entre la dirigencia política, Vidal se encuentra de repente a punto de cerrar su ciclo de manera abrupta. Con un diagnóstico opuesto al de Macri y Peña, la gobernadora les bajó a sus ministros la misma consigna: ir a pelear por la victoria que asoma inalcanzable. “Yo no hago campaña para perder”, les dijo según publicó el periodista Diego Genoud en Letra P.
En este tono, la gobernadora cerró su discurso en la República de los Niños de Gonnet, en el partido de La Plata, con una consigna que la obliga al sacrificio y anuncia un compromiso para los próximos años: “Voy a seguir haciendo política en la Provincia”. Un destino incierto y, al mismo tiempo, un recurso cantado. “Lo dijo porque ya hay gente que piensa que se va a ir a lo Ruckauf”, afirman desde el peronismo que hasta hace no tanto la acompañaba. “Lo primero para pensar en 2020 es ver el resultado de octubre. Una cosa es que logre recortar la distancia de manera importante y otra es que pierda por una diferencia igual o mayor”, apuntan sus íntimos. En tanto la mujer que sorprendió a todos en 2015 ahora lucha por reinventarse y seguir en el ruedo. ¿Podrá?
19 de mayo. La empresa ARR-CA SRL abandonó los trabajos tras varios meses de deuda y falta de respuestas. Aunque presenta un avance del 83% del total, su paralización impide que los vecinos puedan conectarse a la red. Ante esta situación, el intendente Carlos Esteban Santoro solicitará una audiencia con el ministro Gabriel Katopodis.
18 de mayo. El jefe comunal de Chascomús destacó la importancia de esta agrupación, que está integrado por distritos de hasta 60.000 habitantes, en el desarrollo regional.
15 de mayo. La medida se tomó “ante la falta de respuestas concretas el del Ejecutivo municipal”. El Sindicato señaló que, luego de la audiencia realizada en el Ministerio de Trabajo, continúa a la espera de la conciliación obligatoria solicitada.
14 de mayo. Tras un tratamiento exprés en las comisiones de Energía y Combustibles y Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, lograron el dictamen de mayoría del proyecto que modifica el régimen de subsidios al gas. Ahora buscan que se debata en el recinto el próximo miércoles.
12 de mayo. El gobierno bonaerense confirmó el inicio de un proceso que culminará con el pase del complejo a la órbita municipal tras la finalización de las obras. Desde el Municipio reclamaron que la devolución sea “completa, de inmediato y sin vueltas”.
06 de mayo. El gobernador de la provincia de Buenos Aires participó este miércoles en varios actos junto a miembros de su gabinete. “Aquí no hay lugar para la motosierra”, aseveró.
05 de mayo. Algunos ediles se retiraron custodiados por las fuerzas de seguridad en un clima caldeado por los reclamos de trabajadores municipales y camioneros, que hoy están de paro. En tanto, el intendente Gustavo Barrera firmó el decreto para prorrogar por un año la emergencia pública.
03 de mayo. Un informe periodístico que publica este domingo el diario Clarín expone detalles de un viaje del actual jefe de Gabinete en 2024, con costos superiores a los $9 millones y cancelaciones realizadas meses después. El caso vuelve a tensionar al Gobierno nacional.