Un empleado público de Santiago del Estero de 52 años, rompió todos los protocolos indicados para personas con síntomas de COVID-19. J.A. es conocido como el “paciente 41” en su provincia y, según las autoridades sanitarias, es responsable de los últimos 19 contagios registrados en el territorio.
Por el virus que esparció hay 94 familias aisladas y tuvieron que cerrar las oficinas de Rentas, Tribunales y el Ministerio Publico Fiscal para desinfectar y se cree que podría haber contagiado a más de 300 personas.
La diseminación de coronavirus que habría generado el acusado comenzó el 16 de julio cuando el hombre empezó a sentirse afiebrado, con una tos seca grave y con el asma afectándolo. Se tomó la temperatura y el termómetro le indicó que efectivamente tenía 38 grados.
En una entrevista informal le habría manifestado a la policía que, cuatro días más tarde, el martes 21, fue a visitar a un médico que nunca le habló de coronavirus ni lo mandó a hisoparse y le dijo que su problema tenía que ver con el asma. Según esta versión del imputado, el profesional lo mandó a la casa sin recomendarle aislamiento.
A partir del cruce de datos entre distintos trabajos de inteligencia realizados por la policía santiagueña, los análisis de los dos celulares secuestrados a J.A. y las entrevistas con distintas personas de su círculo íntimo arrojaron que el acusado estuvo presente en distintas fiestas y reuniones luego de esa consulta médica: al menos se contabilizan dos asados realizados el fin de semana del 25 de julio, una fiesta por el Día del Amigo y varias cenas y reuniones con su familia.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que seguía con fiebre y tos pero se tomaba una pastilla para disimular los síntomas. Así, se cree, que fue dispersando el virus en distintos lugares y contagiando gente que a su vez infectaba a otra.
A este hombre, que se reserva su identidad, pero que ha sido muy repudiado en Santiago del Estero, se le inició una causa en la Justicia Federal y los investigadores le tuvieron que secuestrar sus dos celulares porque se niega a dar información de los lugares que visitó.
30 de abril. Durante el robo a un joven de 24 años, lo atacó con un cuchillo y le provocó heridas en un brazo y en una pierna. A partir de las tareas investigativas, la Policía realizó allanamientos y lo encontró en el norte de la ciudad; aunque intentó darse a la fuga, rápidamente fue capturado.
30 de abril. El accidente ocurrió en la madrugada del miércoles, a la altura del kilómetro 136, en jurisdicción de Chascomús. El vehículo impactó contra el guard-rail y terminó debajo del puente. El conductor logró salir por sus propios medios.
30 de abril. Se actualizan los haberes con una suba del 3,4%, aunque la suma extra se mantiene sin aumentos desde marzo de 2024. Los días de cobro se corren por feriados y arrancan en la segunda semana de mayo.
30 de abril. El viernes pasado se encontró un mensaje dirigido a directivos junto a dos proyectiles dentro del establecimiento. Se dispuso la suspensión preventiva de la presencialidad mientras avanza la investigación. La comunidad educativa pidió condiciones para retomar las clases.
29 de abril. Serán distribuidas en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) para alcanzar una integración total entre los CAPS y el Hospital “San Roque”, y avanzar en la implementación de la historia clínica digital en todo el sistema de salud local.
29 de abril. Problemas de distribución, caída de ventas y el avance de lo digital dejaron a la ciudad sin oferta de revistas impresas. Kiosqueros advierten que la situación se repite en el interior y que el papel pasó de hábito cotidiano a consumo excepcional.
29 de abril. Sus dueños tomaron la decisión ante la imposibilidad judicial de avanzar con la construcción de un hotel. Cada uno de las residencias tendrá entre 2000 y 3000 metros cuadrados. La iniciativa también contempla rediseñar el campo de juego, que quedará reducido a la mitad (9 hoyos).
29 de abril. El expediente judicial contempla que el procedimiento se lleve a cabo el próximo 4 de mayo. Mientras tanto, se busca vender a algunos de los pingüinos que siguen en el oceanario, que quebró y cerró sus puertas en abril de 2025.