Viernes 18 de septiembre de 2020
08/08/2020 - 12:08 | Noticias | Sociedad

Coronavirus: acusan a un hombre de contagiar a 94 familias en Santiago del Estero

Lo denominan el "caso 41" y, aún con síntomas habría participados de fiestas y encuentros sociales.

Se le inició una causa en la Justicia Federal.

Un empleado público de Santiago del Estero de 52 años, rompió todos los protocolos indicados para personas con síntomas de COVID-19. J.A. es conocido como el “paciente 41” en su provincia y, según las autoridades sanitarias, es responsable de los últimos 19 contagios registrados en el territorio.

Por el virus que esparció hay 94 familias aisladas y tuvieron que cerrar las oficinas de Rentas, Tribunales y el Ministerio Publico Fiscal para desinfectar y se cree que podría haber contagiado a más de 300 personas.

La diseminación de coronavirus que habría generado el acusado comenzó el 16 de julio cuando el hombre empezó a sentirse afiebrado, con una tos seca grave y con el asma afectándolo. Se tomó la temperatura y el termómetro le indicó que efectivamente tenía 38 grados.

En una entrevista informal le habría manifestado a la policía que, cuatro días más tarde, el martes 21, fue a visitar a un médico que nunca le habló de coronavirus ni lo mandó a hisoparse y le dijo que su problema tenía que ver con el asma. Según esta versión del imputado, el profesional lo mandó a la casa sin recomendarle aislamiento.

A partir del cruce de datos entre distintos trabajos de inteligencia realizados por la policía santiagueña, los análisis de los dos celulares secuestrados a J.A. y las entrevistas con distintas personas de su círculo íntimo arrojaron que el acusado estuvo presente en distintas fiestas y reuniones luego de esa consulta médica: al menos se contabilizan dos asados realizados el fin de semana del 25 de julio, una fiesta por el Día del Amigo y varias cenas y reuniones con su familia.

Fuentes cercanas a la investigación indicaron que seguía con fiebre y tos pero se tomaba una pastilla para disimular los síntomas. Así, se cree,  que fue dispersando el virus en distintos lugares y contagiando gente que a su vez infectaba a otra.

A este hombre, que se reserva su identidad, pero que ha sido muy repudiado en Santiago del Estero, se le inició una causa en la Justicia Federal y los investigadores le tuvieron que secuestrar sus dos celulares porque se niega a dar información de los lugares que visitó.