Un conductor saturó el alcoholímetro cuando debió someterse a un control durante un operativo de seguridad vial en el marco de los trabajos de prevención para quienes viajan a la Costa Atlántica en el comienzo de la temporada de verano. Los responsables de llevar a cabo el procedimiento se vieron sorprendidos por el vehículo que venía haciendo zigzag en plena Ruta 226.
El hecho tuvo lugar en el kilómetro 64,5, cercano a Balcarce, de la traza que une Mar del Plata con General Villegas. En la madrugada de este domingo, un control vial rutinario detectó las riesgosas maniobras realizadas por un conductor alcoholizado, según informó Perfil.
"Venía realizando maniobras muy peligrosas: zigzagueando y a velocidad. Creemos que no estaba en condiciones de ir al frente del volante porque cuando detuvo el vehículo, no podía modular. Ni siquiera podía bajarse del auto", confirmó uno de los agentes que participó del control vehicular.
El aparato con el que se realizan los testeos de alcoholemia mide en gramos por litro de alcohol en sangre. En este caso, en la provincia de Buenos Aires rige “Alcohol Cero”, es decir, no puede haber ni una gota de alcohol.
Desde el control vial explicaron: "Hasta 3 ó 4, el aparato puede llegar a marcar la saturación exacta. Cuando excede ese valor, el tester se bloquea. Lo hicimos con dos aparatos de testeos y en los dos ocurrió lo mismo. Un desbordamiento de rango".
El conductor tomó tanto alcohol que los dispositivos de medición no pudieron establecer un valor concreto de la cantidad exacta de sustancia en sangre. El nivel superaba la capacidad máxima de medida del dispositivo, por lo que el automóvil debió ser retenido y el conductor no sólo fue multado, sino que también quedó a disposición de un proceso judicial.
De milagro no ocurrió un accidente, ya que especialistas en seguridad vial remarcan que una persona con niveles superiores a tres gramos de alcohol por litro en sangre puede sufrir la pérdida de reflejos y correr serio riesgo de pérdida de la conciencia.
20 de mayo. La Justicia investiga el accionar policial tras el accidente y la agresión sufrida por el adolescente de 15 años que falleció por un severo traumatismo de cráneo, según reveló la autopsia. “La Policía le dio un permiso a Marzzellino para matar: lo mató a golpes a Kevin delante de ellos”, le dijo el abogado de la familia de la víctima.
20 de mayo. Hasta el momento, la única persona imputada formalmente en la causa es la conductora del Ford Ka que chocó a la motocicleta en la que viajaba Kevin Martínez, de 15 años, quien falleció por una “fractura múltiple de cráneo”.
19 de mayo. El episodio quedó registrado por las cámaras de seguridad y los ladrones venían de robar en una vivienda lindera, contó la mujer, cuyo marido fue golpeado con un ladrillo. Los delincuentes escaparon y abandonaron el auto cerca del aeropuerto de Mar del Plata, sobre la Ruta 2.
19 de mayo. Ocurrió ayer por la noche a la altura kilómetro 376, cerca de Costa Esmeralda. Los ocupantes del Citroën DS3 no sufrieron heridas de gravedad, pero el animal murió en el lugar.
19 de mayo. Se trata de Kevin Martínez, el joven que resultó herido de gravedad cuando su moto chocó con un auto y luego fue golpeado por un vecino mientras permanecía inmovilizado en una camilla. El abogado de la familia habló con ENTRELINEAS.info y reclama la inmediata imputación y detención del agresor.
18 de mayo. Ocurrió durante la madrugada del sábado en pleno centro de la ciudad. Las cámaras de seguridad registraron cómo los delincuentes ingresaron al local montados a caballo, eligieron lo que querían llevarse y escaparon con calma. Todavía no pudieron ser identificados.
18 de mayo. La violenta secuencia ocurrió delante de efectivos policiales, agentes municipales y personal de salud, que habían acudido al lugar después de que el joven fuera embestido por un auto. Otro adolescente que lo acompañaba está internado en grave estado. La causa está caratulada como homicidio culposo.