Jueves 02 de julio de 2020
29/05/2020 - 09:35 | Noticias | Sociedad
Salud pública

Por qué el mosquito tigre ahora es objeto de monitoreo permanente en Argentina

Es capaz de transmitir 22 tipos diferentes de virus y si bien proviene del sudeste asiático, ya tiene amplia presencia en algunos países de Europa y América, incluida Argentina.

El mosquito tigre, que prefieren el aire húmedo, han sido atraídos por las piscinas sin mantenimiento de Ibiza, donde su presencia se caudriplicó. (Foto: Muy Interesante

El Aedes albopictus, conocido popularmente como “mosquito tigre”, volvió a ser el centro de preocupación en algunos países del mundo luego de que la especie apareciera en Ibiza (España), debido a la falta de tratamiento de las piscinas durante la pandemia de Coronavirus.

Según un informe del diario británico The Sun, se registró en Ibiza una presencia 4 veces mayor de esta especie de mosquito que es capaz de transmitir 22 tipos diferentes de virus, que ataca durante el día y cuya picada atraviesa la ropa.

“Se ha comprobado en condiciones de laboratorio, que tiene la capacidad de transmitir al menos 22 arbovirus, entre ellos: dengue, chikungunya, zika y fiebre amarilla. Sin embargo, son pocos los estudios que lo muestran como un vector activo durante las epidemias de estas enfermedades en América”, aseveró el biólogo Manuel Espinosa, responsable del área de Enfermedades Transmitidas por Mosquitos de la Fundación Mundo Sano.

Desde el Sistema de Información de Biodiversidad de la Administración de Parques Nacionales de Argentina, aseguran que el mosquito de origen asiático es un insecto de 5-10 mm de largo, color café oscuro o negro con líneas plateadas en el tórax y abdomen, y patas a bandas blancas y negras.

Tanto el Aedes aegypti como el Aedes albopictus pueden transmitir los virus del dengue, chikunguña y zika, así como al menos más de una decena de otras enfermedades emergentes que, según los investigadores, podrían ser una amenaza en los próximos 50 años.
“El Aedes albopictus, también conocido como ‘tigre asiático’, pertenece al mismo grupo de mosquitos de importancia sanitaria junto con Aedes aegypti, con quien comparte similares características en estructura y tamaño. Originario del sudeste asiático este mosquito, de hábitos selváticos, actualmente presenta una amplia distribución en las regiones tropicales, subtropicales y templadas de América y Europa", sostuvo Espinosa.

Según una investigación publicada en la revista científica Nature, a diferencia del Aedes aegypti, un vector predominantemente urbano, que utiliza la abundancia de contenedores artificiales como sitios de larvas y se alimenta casi exclusivamente de humanos, el Aedes albopictus se puede encontrar con mayor frecuencia en entornos periurbanos y rurales, alimentándose fácilmente de una variedad de especies de mamíferos (incluidos los humanos) y aviarias.

"En Argentina, se ha comprobado su presencia en las provincias de Misiones y Corrientes. En el año 2007 fue detectado en el área urbana de Puerto Iguazú durante los muestreos larvarios y monitoreo de ovipostura, que realiza en forma continua Fundación Mundo Sano para la vigilancia de Aedes aegypti. A partir de ese año, la fundación mantiene actividades de monitoreo permanente de este mosquito”, aseguró Espinosa.

La peligrosa especie, fácilmente reconocible gracias a su tamaño y sus distintivas rayas en blanco y negro, ha estado presentes en el norte de Italia, Grecia y España durante los últimos 5 años y se mueve hacia el norte a unas 93 millas al año. Más de la mitad de Francia se encuentra ahora en la “zona de peligro” roja, áreas donde el mosquito está “implantado” y “activo”.