Lunes 18 de octubre de 2021
30 JUL 2021 - 09:30 | Sociedad
Efemérides

Día Mundial contra la Trata de Personas: por qué se conmemora el 30 de julio

La línea 145 es el canal para denunciar casos de este delito que afecta, principalmente, a mujeres y niñas.

Según el Informe Mundial sobre la Trata de Personas, presentado en 2020, la proporción detectada de menores víctimas de trata se ha triplicado. (Foto: Getty Images)

Cada 30 de Julio se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas, en reconocimiento a la lucha que llevan a cabo los distintos agentes y organismos del mundo para combatir este flagelo. Nuestro país no escapa a dicha afirmación, máxime por ser considerado uno de los Estados precursores en el tratamiento de la problemática.

Ya en 1913 Argentina se había posicionado en un lugar de vanguardia respecto a la penalización de la explotación sexual y la trata de personas, cuando el 23 de Septiembre de ese año, el Senado de la Nación sancionó la Ley 9.143, primera legislación del mundo de este tipo.

Varias décadas más tarde (2008) y siguiendo los Tratados Internacionales en la materia, Argentina sancionó la Ley 26.364, de Prevención y sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, normativa que hoy nos rige.

Uno de los grandes avances ha venido de la mano del reconocimiento de la trata de personas como un delito complejo -históricamente mal concebido como “trata de blancas”-, donde cualquier persona puede resultar víctima del mismo. Ha quedado demostrado que por esta complejidad que lo caracteriza, requiere una actuación coordinada desde el Estado en todos sus niveles y poderes, así como la cooperación internacional en las investigaciones y procedimientos de protección y asistencia a las víctimas.

La trata tiene como fin la explotación de la persona, sea esta para la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, como para los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos. Aunque cada una de estas variantes registra su propia dinámica y complejidad, todas constituyen graves transgresiones a los derechos humanos y vulneran la dignidad de la persona, con base en la pérdida de la libertad.

Según el Informe Mundial sobre la Trata de Personas, presentado en 2020 por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la proporción detectada de menores víctimas de trata se ha triplicado, mientras que la proporción de niños se ha multiplicado por 5 en los últimos 15 años. Las niñas son víctimas de trata principalmente con fines de explotación sexual, mientras que los niños son explotados con fines de trabajos forzosos.

Por su parte, las mujeres siguen siendo las principales víctimas de trata de personas. Por cada 10 víctimas detectadas en el mundo en 2018, unas cinco eran mujeres adultas y dos eran niñas. Este elevado porcentaje, concuerda con la antigua percepción de que el delito de trata afecta principalmente a las mujeres y se perpetra con fines de explotación sexual, una forma extrema de violencia de género.

En Argentina, la Línea 145 es uno de los principales canales de denuncias de trata de personas y/o delitos conexos del país y según las estadísticas de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), perteneciente el Ministerio Público Fiscal de la Nación, de las 703 denuncias que se realizaron hasta Julio 2020, 366 se dieron solo entre Enero 2020 y el 19/03 del mismo año, momento en que comenzaron a regir las medidas de ASPO.

A pesar del marco jurídico existente a nivel internacional y nacional, la trata de personas sigue siendo una violación a los derechos humanos que afecta a millones de personas en el mundo.  La historia nos muestra como las sociedades del mundo siempre han jerarquizado al hombre, blanco y heterosexual como modelo de lo humano, en menosprecio de todo género, raza y orientación sexual distinta. Sin embargo, lenta pero firmemente nos encontramos en proceso de evolución, en búsqueda de una re significación de los roles y patrones socioculturales, con la incansable meta perseguida del goce de la plena igualdad para todas las personas.