Martes 25 de junio de 2024
22 MAY 2024 - 14:42 | Sociedad
Curiosidades

Necochea: una mujer se encontró con una puma en el garaje de su casa

El animal, de unos 80 kilos, apareció en la localidad de Juan Nepomuceno Fernández. Es el tercer caso en los últimos 3 meses de apariciones de estos animales en el distrito.

Los especialistas aseguraron que se trataba de un espécimen silvestre y descartaron que alguien lo hubiese tenido alojado como mascota. (Foto: Jnfnet)

La tranquilidad del pueblo de Juan N. Fernández, partido de Necochea,  fue sacudida en el mediodía de ayer al conocerse la noticia que había un puma "refugiado"en una casa. El animal se encontraba agazapado en el garaje de la vivienda de la vecina Ana María Suárez, en calle 37, entre 14 y 16. Estaba entre un vehículo y la pared lindera.

La señora lo divisó al entrar a buscar unas papas para preparar el almuerzo. En ese momento escuchó el gruñido felino, a unos 40 centímetros de distancia. Ana María contó en el portal Jnfnet que se asustó, aunque salió del lugar muy despacio, cerró las puertas trasera y delantera de la casa y llamó por teléfono a la dirección de Bromatología.

Inmediatamente acudieron al lugar, avisados por el facultativo, la Policía y los Bomberos, quienes aislaron la calle, cortaron el tránsito, alejaron a la gente y avisando a los vecinos que no salieran de sus casas. Luego, arribó la Policía Ecológica, personal de Guardaparques y la Dirección de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas, junto a miembros de Granja Los Pibes, de Tandil.

Ellos fueron los que sedaron al puma, primero, y lo sacaron en un cubil de madera acolchado, unos minutos después, en perfectas condiciones. De todos modos, se vivieron instantes de nerviosismo, ya que el animal, si bien tenía una dosis de tranquilizante, no estaba totalmente dormido y había poco lugar para moverse junto a la dificultad para ver claramente al felino.

El veterinario Dimas Castelucci, titular de Bromatología, aseguró que el animal estaba tranquilo y en muy buenas condiciones y que, a juzgar por su tamaño, pesaría unos 80 kilos. Los especialistas aseguraron que se trataba de un espécimen silvestre y descartaron que alguien lo hubiese tenido alojado como mascota, versión que corría en el lugar.

Es al menos el tercer caso en los últimos 3 meses de apariciones de pumas en Necochea. Días atrás se había dado aviso de la presencia de uno de estos mamíferos en el Parque Miguel Lillo. En el mes de marzo, en tanto, otro ejemplar de esta especie había aparecido en la zona céntrica de la ciudad.

Recomendaciones ante el encuentro con un puma
>No te acerques, mantené la calma y no quites la vista del animal. Hacete ver lo más grande posible: levantá los brazos para buscar aparentar mayor altura y, si estás acompañado, subite en la espalda de la otra persona; la idea es convencer al puma de que no sos una presa y que podés ser un peligro para él.
>Dale siempre una oportunidad para salir; no lo acorrales. La mayoría de estos felinos grandes son calmos y tratan de evitar la confrontación. Retrocedé lentamente y asegúrate de generarle una vía de escape.
>No huyas. Esa acción puede desencadenar en un ataque desde atrás.
>Si estás con niños o niñas, alzalos para que no cunda el pánico y para que no corran. Aunque puede ser difícil, tratá de recogerlos sin agacharte y sin darle la espalda al puma.
>No te agaches o ponga en cuclillas, ya que una persona en esa posición puede parecerse mucho a una potencial presa de 4 patas.
>Vocalizá. Hablá con calma y con regularidad.
>Si el puma se aproxima, tenés que verte agresivo. Los pumas suelen atacar mediante el uso de la emboscada, pero cuando es visto puede decidir atacar a su presa en ese momento. Tratá de aparentar ser amenazante: agitá los brazos o la campera, mové palos, gritá, etcétera.
>Si lo anterior no asusta o amedrenta al puma cuando se acerca, tirá piedras, palos, ramas, o lo que tengas a mano. La investigación ha demostrado que el comportamiento agresivo de la supuesta presa, puede frustrar un ataque de estos felinos.
>En el caso de pasear con animales por la zona, mantenelos atados con collar y correa.
>Nunca pierdas de vista a los menores. Tratá de mantenerlos lo más cerca posible de un adulto y, ante un avistaje, levantalos del piso.
>Tratar de circular por senderos o calles abiertas, evitando andar a campo traviesa o entre pastizales, ya que en esos lugares suelen guarecerse este tipo de animales.