Guardavidas en conflicto: tregua en Pinamar y tensión máxima en Villa Gesell
Este domingo se levantó la huelga de guardavidas en Pinamar, pero el conflicto sigue abierto y el lunes será clave para definir cómo continúa la temporada. En Villa Gesell, el enfrentamiento con el Municipio escala con denuncias cruzadas, medidas judiciales y fuertes cuestionamientos a la cobertura en las playas.

Mañana lunes será un día clave para el avance de las negociaciones.
El conflicto con los guardavidas volvió a encender alertas en distintos puntos de la Costa Atlántica en pleno verano, con escenarios distintos pero un denominador común: tensión sindical, reclamos laborales y cuestionamientos a la gestión municipal del servicio de seguridad en playas.
Este domingo, en Pinamar, se levantó la huelga que había afectado la cobertura en varios sectores del frente costero, lo que permitió normalizar de manera provisoria el servicio. Sin embargo, desde el gremio advirtieron que la medida es solo transitoria y que este lunes deberá haber definiciones concretas para evitar un nuevo conflicto.
PINAMAR: TREGUA CORTA Y NEGOCIACIONES ABIERTAS
Según informó El Mensajero de la Costa, la decisión de levantar la huelga estuvo vinculada a la apertura de un canal de diálogo con el Ejecutivo local. No obstante, los guardavidas aclararon que persisten diferencias en torno a condiciones laborales, organización del servicio y cumplimiento de acuerdos previos.
El lunes será clave: si no hay avances, no se descartan nuevas medidas, en un contexto de alta afluencia turística y máxima exigencia operativa en las playas.
VILLA GESELL: CONFLICTO JUDICIALIZADO Y CLIMA CADA VEZ MÁS TENSO
En Villa Gesell, el escenario es más complejo y de mayor confrontación. El conflicto entre el Municipio y la Unión de Guardavidas derivó en denuncias públicas, comunicados cruzados y una medida judicial que profundizó el enfrentamiento.
En los últimos días, el intendente Gustavo Barrera interpuso una restricción de acercamiento por seis meses contra integrantes del gremio, luego de una protesta que llegó hasta su domicilio particular. La decisión fue duramente cuestionada por el sindicato, que la calificó como desproporcionada y advirtió sobre sus consecuencias prácticas.
A esto se sumó un nuevo foco de conflicto tras un episodio ocurrido en la playa, donde el gremio negó que haya existido un rescate y denunció ausencia de guardavidas municipales en un tramo de casi 500 metros, señalando que la intervención fue realizada por un guardavidas privado de manera voluntaria.
Desde la Unión de Guardavidas acusaron al Municipio de intentar desviar la atención de presuntas falencias operativas, mientras que el gobierno local sostiene su versión de los hechos.
UN PROBLEMA REGIONAL EN PLENA TEMPORADA
Aunque con dinámicas distintas, lo que ocurre en Pinamar y Villa Gesell expone una problemática estructural: la gestión del servicio de guardavidas en temporada alta, la relación con los gremios y la dificultad de desactivar conflictos sin que impacten en la seguridad de vecinos y turistas.
El lunes será un punto de inflexión. En Pinamar, para saber si la tregua se convierte en acuerdo. En Villa Gesell, para ver si el conflicto encuentra algún canal de descompresión o continúa escalando en el plano judicial y político.
Por ahora, la calma es frágil y la temporada sigue bajo tensión.











