El Club Atlético Defensores Unidos, o simplemente el CADU, cumple sus primeros 40 años de vida este domingo 19 de mayo. Como toda institución con tanta historia, alberga personajes con historias entrañables. En este caso, uno de los casos más salientes es el de “Silvita”. Su figura y características estarán, con distintos nombres y algunas diferencias, en varios clubes e instituciones de nuestra región. Una historia de amor a la pasión.
A Omar Silva todos los llaman “Silvita”. Es chileno, no mide más de 160 centímetros, su voz es tímida, su sonrisa se pierde en unos pequeños bigotes. Durante estos 40 años “Silvita se las ingenia para no perderse ningún partido. Su gratitud, trabajo y pasión por el club de camiseta tricolor se ven reflejados en el brillo de su mirada, en cada palabra y en la memoria para contar los hechos.
A fines de la década del 70, los hermanos Alfredo y Héctor Iriart llegaron junto a dos jóvenes más a Santa Teresita en un camión viejo de una empresa de luz de Mar del Plata para colocar un transformador al lado de la Cooperativa. Poco después llegó un cabecilla al que le había salido un trabajo grande en Mar del Tuyú y les propuso quedarse. Los hombres no lo dudaron, fueron a buscar a sus familias y se instalaron en La Costa.
“Ellos y su jefe eran jóvenes, querían jugar a la pelota y se acercaron a la sede del Club Social Santa Teresita, pero como en aquella época para entrar tenías que usar traje y corbata tuvieron que irse. Después volvieron vestidos con el pantalón y la camisa de la empresa bien planchada y entraron al club. Les preguntaron si eran socios y les dijeron que si no lo eran, no entraban. Salieron de ahí y no volvieron más”, relata Silva.
Eso hizo que junto a varios otros vecinos más se fueran hasta la calle 29 entre 9 y 10, donde está la planta de luz y sobre la arena misma hicieran unos arquitos con piedras, armaran una canchita y empezaran a jugar a la pelota, comenzando de esta forma a planificar un futuro. De algún modo, nacía el CADU.
“Un día con mi bicicleta me arrimé para ver si podía jugar. Pero como en realidad yo no jugaba a nada, me preguntaron si sabía cebar mate. Les dije que sí y como ellos tenían una garrafa chiquita a partir de ahí cuando me acercaba, calentaba el agua y me la pasaba cebándoles mate. Para mí era lo mismo si jugaba o no, me gustaba dar mates como lo sigo haciendo hasta ahora”, dice “Silvita” con una sonrisa.
Así fue que en un colectivo viejo que tenían en esa esquina comenzaron a reunirse y el 19 de mayo de 1979, decidieron fundar un club que llamarían Defensores Unidos de Santa Teresita. Las reuniones luego continuaron en un local en calle 2 y 30 y más tarde comenzaron a llevarse a cabo en un hotel durante muchos años.
“Entrenábamos en la cancha de la ENET Nº 1, hacíamos partidos de fútbol, teníamos un kiosquito donde vendíamos bebida y para cambiarse los muchachos lo hacían detrás de las cortaderas, entre los yuyos”. Allí jugaron durante años hasta que en 1984 debieron desalojar el lugar por no tener los requisitos requeridos. A comienzos de la década del 80, comenzó la construcción de un gimnasio en la calle 36 y 10 para realizar boxeo y la concreción de una sede real aspirando como club asentarse definitivamente en el ambiente deportivo.
En 1988 se colocó la piedra fundamental bajo la presidencia de Luis Pourtalé y el club comenzó a soñar con su propia cancha, solicitando años después, lo que es el predio actual del otro lado de la Ruta 11 a la provincia de Buenos Aires. Los terrenos eran bajos, llenos de agua y basura, pero consiguieron máquinas, lo limpiaron y rellenaron logrando dejarlo en condiciones para la construcción de la cancha.
“Yo mismo me encargué de sacar todo con rastrillo, la cancha la hice yo. Había solo una franja de pasto y el resto era toda tierra, ponía agua y no salía nada. Entonces busqué gente y empecé a hacer zanjitas y le ponía gramillas, donde veía que crecía pasto agregaba agua y fui haciendo conexiones con mangueras”, cuenta “Silvita”.
El chileno Omar “Silvita” Silva cumplió 69 años el 10 de abril. Además de ser el hincha Nº 1 del CADU, el predio es literalmente su casa. “Al principio viví dónde está la utilería, donde se juntan los árbitros hasta que me hicieron la piecita y acá estoy”, dice mientras la emoción lo invade y las lágrimas brotan, pide un vaso de agua y continúa: “El CADU es toda mi vida, no tengo cómo agradecerles. Dejé mi vida acá. Yo quiero que salga campeón sí o sí, porque por ahí yo me puedo morir pero antes lo quiero ver campeón otra vez. Lo llevo adentro del corazón, en las venas. Por ahí, si me cortas una vena me salen los colores del club”, concluye “Silvita”. Quien pudiera no darle la razón.
21 de agosto. El futbolista de Boca recibió una sanción de 10 partidos y una multa de 90.000 dólares, un monto 9 veces mayor que lo que deberá pagar la AFA a raíz de la exhibición de la bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. Además, la Selección deberá jugar dos partidos de local con una restricción de espectadores del 50% por “cánticos e insultos racistas, homofóbicos y discriminatorios”.
21 de agosto. La Municipalidad presentó la 18ª edición, que se extenderá desde el 24 de agosto al 8 de noviembre. Participarán las 20 escuelas del distrito y el beach vóley, que reemplazará al vóley de salón, formará parte por primera vez del evento creado en 2009 para generar espacios de participación, integración y encuentro.
20 de agosto. Un particular realizó una denuncia administrativa y la Fundación Ecológica Pinamar alertó que “ningún beneficio económico de corto plazo puede justificar la degradación de los bienes naturales que sostienen la identidad, la calidad de vida y el futuro de Pinamar". Los organizadores y el Municipio rechazaron los cuestionamientos.
18 de agosto. Luego del éxito que tuvo la propuesta de básquet en 2025, este año se repite la apuesta, a la que se suma el “Loco” Montenegro, legendario basquetbolista argentino, y el vóley, con el objetivo de seguir afianzando la actividad deportiva y el turismo local.
12 de agosto. A corazón abierto, el capitán de la Selección Argentina compartió un extenso y muy emotivo texto en su cuenta de Instagram. El “10” contó cómo vivió el Mundial sin tener a su padre cerca y hasta aludió a un posible retiro del fútbol a mediano/corto plazo.
21 de julio. El ente rector analizará los informes arbitrales y las imágenes del partido ante España para determinar si corresponde aplicar sanciones a jugadores e integrantes del cuerpo técnico albiceleste.