Jueves 20 de junio de 2019
21/03/2019 - 15:34 | Noticias | Política

Macri volvió a retar a los argentinos: “Hay que poner el hombro sin llorarla”

El presidente volvió mostrarse exaltado y confrontativo. Fue durante un encuentro con funcionarios. “No lo puedo soportar”, dijo en referencia a las críticas de la oposición.

"Hay que poner el hombro, hay que remar un poco más porque de todo lo que se heredó no se sale de un día para el otro, sin llorarla", aseveró el presidente Mauricio Macri (foto: AFP).

Parece que Mauricio Macri pretende llevar al límite su nuevo estilo enérgico y combativo, el cual estrenó en el inicio de las sesiones ordinarias del Congreso y afinó en la entrevista televisiva con Luis Majul. En ese camino, el presidente se confesó “caliente” durante la reunión de Gabinete ampliado en el Centro Cultural Kirchner. 

“Estoy caliente, siempre me calentó la mentira, y otra vez vuelvo a escuchar a los que vienen a proponer ese atajo, esa solución mágica que nos releva de seguir este camino de trepar la montaña con orgullo, con esfuerzo. ¡Es inaguantable, no lo puedo soportar!”, vociferó.

En ese tren de definiciones subidas de tono y bastante coloquiales, el jefe de estado lanzó, además, una polémica frase, la que rápidamente se viralizó en redes sociales gracias a su ambigua interpretación. Fue al cerrar su discurso que pidió “poner el hombro” pero “sin llorarla”. 

En concreto, la frase fue: “Hay que poner el hombro, hay que remar un poco más porque de todo lo que se heredó no se sale de un día para el otro, sin llorarla, pero convencidos de que estamos en el lugar correcto, en la hora indicada, porque somos la generación que vino a cambiar la historia para siempre”.

Macri también se mostró sobresaltado al hablar del crecimiento en Argentina y de las críticas que recibe su Gobierno. “Escucho que algunos dicen que esto se arregla creciendo, ¡¿quién no quiere crecer, quién no quiere crecer?! Para crecer, primero tenemos que hacer cosas de base”, advirtió. 

Su participación duró unos 25 minutos pero estuvo plagada de desafíos lanzados hacia la oposición. Su llamado a no “llorarla” le generó un fuerte rechazo, por ejemplo, en Twitter, donde lo más liviano que le dijeron fue “cínico”.