Sábado 24 de agosto de 2019
14/08/2019 - 10:27 | Noticias | Política

Qué son y cómo se componen "los mercados" a los que Macri busca complacer

El Presidente llamó a votar en octubre teniendo en cuenta la reacción de los mercados, que el lunes se derrumbaron por todos los frentes. Quiénes se benefician cuando ganan “los mercados” y cuál es el rol que juegan.

Los bancos nacionales y extranjeros instalados en el país son fuertes jugadores de los mercados.

En el razonamiento de Mauricio Macri, lo que es malo para los inversores sería automáticamente malo para los argentinos y argentinas. Pero resulta que el “mercado” se compone de un amplio conjunto de grupos de interés cuyo comportamiento responde a la búsqueda de beneficios que no tienen por qué coincidir con el bienestar del pueblo argentino.

Tampoco son agentes inocentes que mirando pantallas buscan entender la realidad, sino que por detrás de los inversores hay intereses creados, con el caso más claro de las calificadoras de riesgo (que inciden en las decisiones) o las consultoras políticas en las recientes PASO. El mercado se comporta de manera intrínsecamente irracional, como quedó demostrado en los sucesivos estallidos financieros a nivel global que marcaron el rumbo de las grandes crisis económicas.

En uno de los rincones del mercado están las calificadoras de riesgo, que son firmas que siguen operando pese a protagonizar fiascos estruendosos. El prestigioso economista Paul Krugman opinó en 2010 que la crisis financiera global de 2008 fue, en gran parte, “el resultado de un sistema corrupto. Y las calificadoras de riesgo fueron una gran parte de esa corrupción”. Las calificadoras ponen nota a los títulos de la deuda argentina y a partir de allí tienen influencia en los actores económicos globales. El negocio de esas empresas opera en un oligopolio en manos de Moody’s, Fitch y Standard and Poor’s.

Otro actor ineludible del mercado es el FMI, que como punta de lanza del gobierno de Donald Trump prestó apoyo incondicional a Macri. Si bien la necesidad de reestructurar los pagos de los próximos años es inevitable, la inclinación política del FMI y los Estados Unidos para que la Argentina encare reformas estructurales regresivas para el pueblo, como la reforma previsional y la laboral, hace pensar que sería más fácil un acuerdo del Fondo con Macri que con Fernández.

Los encuestadores y medios masivos del escenario local, guiados por la cercanía ideológica con el Gobierno o por negocios directos con el oficialismo, esbozaron en las últimas semanas un escenario electoral que las urnas se ocuparon de destrozar. Eso hizo que se produjera una mejora ficticia de los títulos, por lo cual la caída fue mucho más abrupta. El viernes 9/8 se produjo una suba del 10% o más en las cotizaciones. Estos juegos de pasillo y operaciones también son parte del “mercado” que Macri alaba.

Los bancos nacionales y extranjeros instalados en el país también son fuertes jugadores del mercado, con capacidad para incidir en precios de bonos, acciones y en la cotización del dólar. Y difícilmente pueden alinearse sus intereses con los de trabajadores y jubilados. De hecho, los bancos son principales beneficiarios del esquema de tasas de interés siderales, las mismas que hunden día a día a pymes y destruyen empleo.

Pero incluso si el mercado financiero fuera impoluto, repleto de pequeños inversores cuyo interés está perfectamente alineado con el del país, su comportamiento no es racional. Por lo tanto, sus señales deberían tomarse con pinzas. El economista Hyman Minsky escribió que hay un movimiento natural del sistema financiero a asumir cada vez mayores riesgos, algo que explica la recurrencia de las crisis financieras y de las burbujas especulativas.


(*) Extracto de la nota publicada en Página/12 y escrita por Javier Lewkowicz.