Jueves 02 de julio de 2020
22/04/2019 - 11:01 | Noticias | Sociedad

Destacan a la dolorense Gabriela Urrutibehety entre las principales escritoras de policiales del país

La también periodista de ENTRELÍNEAS.info fue reconocida en el género del policial entre las mujeres escritoras. Los detalles.

La periodista de Infobae, Gabriela Saidón, y una nota donde destaca la presencia de escritoras mujeres en los libros policiales.

"La ola negra": radiografía del boom de las escritoras argentinas en la novela policial es el título de una rica nota que publicó Infobae, el diario digital más leído de Argentina, y en el que incluyen entre las escritoras del género a Gabriela Urrutibehety, escritora dolorense que además prestigia ENTRELÍNEAS.info desde la fundación de este medio, en mayo de 2011.

Detectives mujeres, periodistas inquietas, ayudantes trans o investigadoras lesbianas. La presencia de escritoras mujeres en los libros policiales es cada vez más potente e, incluso, se animan a más, tanto en la trama como en la construcción de los personajes. 

Al menos cuatro novelas negras en sus distintas vertientes escritas por mujeres en la Argentina y publicadas por editoriales grandes, medianas y chicas cerraron 2018: Errantes (Planeta), de Florencia Etcheves; Malos hábitos (Del Nuevo Extremo), de Patricia Sagastizábal; Mala leche (Adriana Hidalgo), de Alicia Plante y La insurgencia cochina (Casa Brandon), de Carolina Cobelo.

Y en febrero de 2019, Claudia Piñeiro se convirtió en la primera latinoamericana en recibir el premio Pepe Carvalho en el festival Barcelona Negra, que comanda el español Carlos Zanón. Su novela Elena sabe, de 2007, se reeditó en España (y en Alfaguara Argentina). Otras reediciones recientes, como la de Le viste la cara a Dios (Flash), en formato ebook, de Gabriela Cabezón Cámara, o Quién mató a la cantante de jazz, de Tatiana Goransky por el sello mexicano Nitro/Press, se suman a nuevos libros en proceso de escritura o que esperan ser publicados en un año promisorio para el género en sus dos acepciones: negro y mujer.

Algunos van a presentarse en la Feria del Libro de Buenos Aires y se vislumbra su condición de "exportables" en un contexto internacional de lo que Goransky, invitada a festivales del género en distintos puntos del mapa, bautiza como megasuperboom y que remonta a 2009, post caída de las bolsas y derrumbe del sistema financiero occidental.

NUESTRA REPRESENTANTE
En la línea clásica, aunque con la "licencia" de lo fantástico (otra forma de transgredir las reglas del género), Gabriela Urrutibehety trabaja en una novela "que retoma el escenario de novelas anteriores, el pueblo costero de San Augusto. Como en Con la muerte a cuestas (Letra Sudaca, 2014, donde hay un suicidio de un padre y la desaparición de una hija en la última dictadura), acá hay cosas que todos saben pero nadie quieren contar, un universo pueblerino que muestra la mugre que hay debajo del 'nos conocemos todos' y 'somos todos buena gente'. La intriga tiene que ver con un aparato que modifica el tiempo y ese es el punto fantástico, aunque no sea una novela fantástica stricto sensu. Y hay una investigadora, una periodista desocupada, que arma el rompecabezas del enigma que se presenta en el inicio. La verdad se descubre al final por la intervención de una investigadora", dice Urrutibehety en una nota publicada por Infobae.

Los viajes al pasado son el sello de otra autora, única en el universo del policial producido por mujeres argentinas, que trabaja con la historia, Mercedes Giuffré, a través de la saga ubicada en el Buenos Aires virreinal y protagonizada por el médico-detective "mitad gallego mitad, británico y un adelantado a su época", como lo define su autora, Samuel Redhead, desde Deuda de sangre (Suma, 2008) hasta Almas en Pena (2017), donde también hay un viraje hacia lo fantástico, un género en el que Giuffré ahonda en la novela que está escribiendo, para luego, promete, volver a Redhead, "porque falta una quinta novela de cierre de la serie que va a ser bien policial. Una suerte de despedida de esta etapa, al menos por un tiempo".

EL BOOM DE LA "OLA NEGRA"

Cada vez más escritoras se suman a las "reincidentes" en esta nueva "ola negra", algunas incluso debutan en la literatura por el portón de la muerte violenta ficticia, tanto en su vertiente de enigma, con detective y búsqueda de la verdad, o despojadas de esa segunda trama, la de la investigación, y centradas en el crimen, en la venganza o, incluso, en una guerra insurgente. Porque el que cultivan las mujeres es un género en el que las normas se transgreden constantemente. De eso se trata. De la transgresión. Incluso, de la transgresión al secreto cabalístico que consiste en no contar jamás un trabajo en proceso: aquí, las autoras no solo hablan de sus libros cerrados, sino que nos dejan espiar en las obras en proceso.