Lunes 06 de abril de 2020
27/08/2019 - 11:00 | Noticias | Sociedad

Alarmante informe sobre el hambre en la Provincia

El trabajo de la UCA y la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires es una muestra nacional, pero en ella se destacan muy negativamente los números del conurbano bonaerense.

En 2017, había un 17,4% de chicos que asistían a comedores; en 2018, ese porcentaje fue de 40%. (Foto: AGEPEBA)

El 14,5% de los chicos bonaerenses pasaron hambre en el último año, cifra que supera a la media nacional (11%), según se desprende del informe “Agua segura y alimentación, derechos pendientes de ser garantizados”, elaborado por la Universidad Católica Argentina y la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires.

Los datos recogidos por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA) muestran también que 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes bonaerenses se alimentan en comedores comunitarios, la mayoría ubicados en las escuelas. La asistencia alimentaria directa y gratuita, en proporción, es mayor en el Gran Buenos Aires que en el promedio del país. Los principales beneficiarios de la ayuda directa son los niños y niñas en edad de escolarización primaria (5 a 12 años).

Ianina Tuñón, coordinadora del informe de la UCA, explicó que “la alimentación principal gire en torno a la escuela no sirve, porque los más pequeños y los adolescentes quedan fuera, como las madres, y los padres, y los fines de semana tampoco hay qué comer". La especialista contó que referentes escolares relataron en las entrevistas realizadas para la elaboración del estudio que ya hay chicos que llevan recipientes plásticos al colegio para guardar la comida que les dan y llevársela a sus hermanitos que no van a la escuela.

"El hambre de los chicos debe ser un tema prioritario. Las obras sirven, pero para las familias lo primero es tener sus necesidades básicas satisfechas: comida, gas para cocinar, calefacción. La crisis es enorme, el ajuste terrible y no se destinan los recursos suficientes para la alimentación. ¿Cómo es posible que no se pueda garantizar lo mínimo, que es la alimentación?", concluyó Tuñón.

De acuerdo al estudio, "la inseguridad alimentaria severa (que un hogar no pueda acceder a los alimentos), junto con la cobertura de alimentación gratuita, experimentó un fuerte incremento en el último periodo interanual (2017-2018), tanto para el total de NNyA (niños, niñas y adolescentes) a nivel país urbano como en el conurbano bonaerense, alcanzando los valores más elevados de la serie 2010-2018". Y se detalla: mientras en 2010 el porcentaje de niños que asistía a comedores era del 17,4, en 2017 subió a 35,8, alcanzando el 40% en el tercer trimestre de 2018 en el conurbano.

Consigna el informe que los niños del Gran Buenos Aires "presentan grandes desventajas en materia de seguridad alimentaria frente a sus pares del promedio nacional": el 7,8% de los NNyA del GBA no consume ningún nutriente esencial (carnes, lácteos, frutas, verduras) en su dieta alimentaria diaria.

Entre los niños del Gran Buenos Aires que viven en hogares que no pueden comprar alimentos, el 44% no recibe ningún tipo de asistencia alimentaria. Son el 6,46% del total de niños que viven en el conurbano, "lo que deja al descubierto que no son suficientes las políticas de ayuda alimentaria directa en el conurbano bonaerense y que las mismas necesitan mayor escala y mejor calibración para llegar a los NNyA más vulnerables", destaca el trabajo de la UCA y la Defensoría del Pueblo de la Provincia.

“La falta de acceso a los alimentos o que los niños no tengan una nutrición elemental para desarrollarse es tal vez el mayor problema que enfrenta la sociedad. El sistema político no ha podido generar mecanismos que eliminen esta problemática que pone en jaque sobre todo a la población más vulnerable. Por lo tanto, es necesario el diseño y la ejecución de medidas que tengan en cuenta cómo impacta esta situación para llevar adelante programas a corto y largo plazo que permitan revertir este panorama”, dice el defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, Guido Lorenzino.

Consultado por Clarín respecto del informe de la UCA, Santiago López Medrano, ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires, opina: "La Provincia tiene los números más altos porque es donde vive más gente. Igual es gravísimo, sin dudas. Pero tenemos muchos programas como el Servicio Alimentario Escolar, que llega a un millón 800.000 chicos, el vaso de leche por día (leche en polvo) que llega a 400.000 familias y los centros de primera infancia, en los que trabajamos con convenios con ONG (muchas religiosas)".

Sobre que el 14,5% de los niños tuvo hambre en el último año, López Medrano sostuvo: "Es terrible, y si fuera el 5% también. Pero tenemos programas que antes no había. Las herramientas están. Seguramente hay falencias pero nuestros programas son a largo plazo".